España

Guerra abierta en Podemos de Baleares

Las dos diputadas expedientadas por la dirección nacional acusan al líder regional del partido, Alberto Jarabo, de mala gestión y de defender sólo los intereses de sus afines

Xelo Huertas y Montse Seijas
Xelo Huertas y Montse Seijas - EFE

La tensión interna en Podemos de Baleares no ha dejado de crecer desde que el pasado lunes el secretario de Organización del partido, Pablo Echenique, anunciase la apertura de un expediente disciplinario contra la presidenta del Parlamento regional, Xelo Huertas, la diputada autonómica Montserrat Seijas y el secretario de Acción Institucional en el Archipiélago, Daniel Bachiller.

Los tres habrían incumplido, supuestamente, el código ético de la formación morada. Al parecer, el pasado mes de octubre Huertas y Seijas habrían amagado en un foro interno con no apoyar los Presupuestos de la Comunidad de 2017 si no se renovaba un convenio que el laboratorio científico de Bachiller tenía suscrito desde hacía años con el Gobierno balear.

Tanto Huertas como Seijas, que se encuentran suspendidas cautelarmente de militancia, han negado la veracidad de esos supuestos hechos, al mismo tiempo que han acusado al responsable del partido en Baleares y diputado autonómico, Alberto Jarabo, de haber maniobrado contra ellas por razones de carácter político interno. Seijas llegó a afirmar el pasado martes que existiría en estos momentos una «caza de brujas» contra el sector crítico, del que ambas diputadas forman parte.

«Te callas la boca»

Huertas afirmó ayer en el programa del canal autonómico IB3 «Dues voltes» («Dos vueltas»), conducido por la periodista Neus Albis, que «ahora convenía a alguien que esta crisis estallase, y ha estallado porque pronto vendrán primarias y hay miedo de que se puedan quitar puestos». Asimismo, negó que hubiera encargado investigar a Jarabo en relación a la empresa audiovisual Quindrop, que el líder balear de Podemos creó hace varios años y que trabaja de forma regular con IB3. Jarabo ha reiterado en diversas ocasiones que se desvinculó de dicha empresa cuando fue nombrado diputado regional. En «Dues voltes» Huertas también apuntó que, al parecer, la dirección regional de Podemos sí que tendría «un dosier» de cada uno de los integrantes del sector crítico.

En ese mismo espacio televisivo, Jarabo negó las acusaciones de Huertas y de Seijas. Además, ratificó que vendió las acciones que poseía en Quindrop «a los pocos días» de ser elegido diputado autonómico. Por lo que respecta a los expedientes abiertos a ambas diputadas por, presuntamente, haber intentado condicionar los Presupuestos, Jarabo señaló que «esa rapidez delante de esos indicios lo que demuestra es la contundencia con la que debemos actuar ante unos hechos que se han considerado que podrían ser graves». A su juicio, «todos los partidos deberían tomar nota de esta actuación».

Por su parte, Seijas criticó ayer la gestión de Jarabo en Podemos y denunció supuestos intereses personales del también reconocido documentalista en el canal autonómico. En ese sentido, Seijas reconoció haber investigado las relaciones profesionales de Jarabo con IB3 y presentó ante los medios las conclusiones del informe que había solicitado meses atrás. Según la diputada ahora expedientada, la antigua empresa de Jarabo estaría facturando más en estos momentos que en la anterior legislatura, en que gobernaba el PP en Baleares.

«Me parece que hay que tener un poco de coherencia y de decencia, que es lo que estamos pidiendo», afirmó Seijas en tono crítico, para añadir: «Entonces, te callas la boca —en referencia implícita a Jarabo—, porque lo que no puedes hacer es estar defendiendo cuestiones y acusando a otros cuando tú no las estás cumpliendo». En ese contexto, también señaló que Jarabo habría apoyado el nombramiento de Joan Carles Martorell como nuevo director televisivo de IB3 por ser una persona afín. «No crees normas para que las cumplan otros que tú no estés dispuesto a cumplir», apostilló Seijas en esa misma línea.

Expulsion de Podemos

A pesar de que Huertas y Seijas disponen de 15 días para presentar alegaciones contra el expediente que se les ha abierto, se da ya prácticamente por seguro que serán expulsadas de Podemos y que pasarán al Grupo Mixto de la Cámara regional. Esa situación no alteraría aritméticamente la mayoría absoluta con que por ahora cuenta la presidenta de la Comunidad, la socialista Francina Armengol, en el hemiciclo isleño. El Parlamento balear está compuesto por 59 escaños, de los cuales 34 corresponden en esta legislatura a la suma de diputados de las tres formaciones que apoyan a Armengol, el PSOE, la coalición econacionalista MÉS y Podemos.

En caso de que Huertas y Seijas fueran finalmente expulsadas de la formación morada, Armengol seguiría contando aún con mayoría parlamentaria, si bien tanto el PSOE como MÉS han expresado esta semana su preocupación por la crisis interna que está viviendo Podemos. Especialmente crítico ha sido el portavoz de MÉS, David Abril, quien ha mostrado el malestar de los econacionalistas con esa situación. Abril ha lamentado, sobre todo, el hecho de que en el transcurso de la sesión plenaria del pasado martes tanto Huertas como Seijas hubieran roto la disciplina de voto y hubieran apoyado tres puntos —sobre un total de siete— de una moción presentada por el PP. Aun así, dicha moción no salió finalmente adelante.

Por su parte, los tres partidos que se encuentran en la oposición en la presente legislatura, el PP, Proposta per les Illes y Ciudadanos, han criticado la situación de crisis institucional que se estaría viviendo ahora en el Parlamento autonómico y también a Armengol, a quien hacen responsable, en mayor o menor grado, de esa inestabilidad política. Los populares han registrado ya, además, una serie de preguntas en la Cámara regional sobre la facturación de todas las productoras que han trabajado con IB3, para intentar averiguar si existiría un supuesto trato de favor hacia la antigua empresa de Jarabo.

«Caza de brujas»

La actual crisis interna en Podemos no es la primera que está viviendo la formación morada en el Archipiélago. Cabe recordar que el pasado mes de mayo dimitió un miembro de la Comisión de Coordinación de Som Palma, que es la marca blanca de Podemos en la capital balear, por el presunto «autoritarismo» de la formación. En su escrito de renuncia, dicho cargo también criticaba «las actitudes del todo menospreciables que se han dado en el seno de este partido». Fue la cuarta renuncia de un miembro de la dirección palmesana en apenas medio año. El pasado mes de febrero, la militancia de la capital balear había denunciado ya una «caza de brujas» hacia el sector crítico.

Ese mismo mes de febrero, la edil de Sanidad del Ayuntamiento de Palma, Antònia Martín, de Som Palma, se vio obligada a desmentir un presunto caso de nepotismo, en concreto, por la concesión de una beca a su marido, hace siete años, por parte de una cátedra universitaria de la que ella formaba parte. Martín negó con rotundidad cualquier posible irregularidad en su actuación.

En este mandato, el equipo de gobierno municipal del consistorio palmesano está conformado por el PSOE, MÉS y Som Palma. El alcalde es el socialista José Hila, cargo que abandonará en junio de 2017, momento en el que el primer edil pasará a ser el cabeza de lista de MÉS, Antoni Noguera.

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