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Trump se olvida del muro en México y de los musulmanes en el primer debate

El candidato republicano ha sugerido que atacará con mas dureza a Hillary Clinton en el próximo encuentro, tras no mencionar sus propuestas estrellas durante la campaña

Trump se olvida del muro en México y de los musulmanes en el primer debate

Ni muro, ni musulmanes, ni mentirosa, sino ‘stamina’ (aguante), 'braggadocio' (algo así como arrogante) y temperamento fueron tres de las palabras más repetidas en el primer debate presidencial entre Donald Trump y Hillary Clinton. La versión light y comedida del magnate se mantuvo durante buena parte de la contienda (la mayoría de medios estadounidenses considera que el republicano ganó la primera parte), tanto que no se mencionó el supuesto muro que obligaría a financiar a México para impedir que sus «criminales» crucen la frontera para infestar EE.UU.. Ningún otro candidato ha demonizado tanto a los inmigrantes en las últimas décadas, pero en su primer ronda, no apeló al miedo al extranjero. Con su intervención, provocó que los telespectadores multiplicaran las búsquedas de otras palabras en Google y no las que han marcado su campaña hasta ahora.

Trump no mencionó una de sus propuestas estrellas: prohibir la entrada en EE.UU. a los musulmanes ni tampoco alertó de los peligros de los refugiados. Precisamente, la razón de ser de toda su campaña desaparecía por completo de la mesa de debate, subraya el portal Vox. «Mi principal virtud es mi temperamento ganador», destacó. Precisamente, 4 de cada 10 posibles votantes de Trump dijeron al Instituto Pew que el carácter del candidato era su principal preocupación. Clinton trató de hacer sangre con ello e insistir en que no tenía el temperamento que se le exige a un presidente de Estados Unidos.

«Este debate ha girado más sobre las personalidades de los candidatos, tan antagónicos, que sobre las propuestas. Sin perder su agresividad, Trump no quería caer en la hilaridad y en lo estrambótico, un poco en la línea de las últimas semanas, que le han llevado a tener mejores perspectivas en Ohio y Florida. Por esta razón creo que no ha mencionado el muro ni la inmigración», explica a ABC Jordi Rodríguez Virgili, profesor de Comunicación Política de la Universidad de Navarra y experto en política estadounidense.

Ases en la manga de Trump

Lejos de lo que se esperaba, empezó tranquilo cuando se refería a la «Secretaria Clinton» (en lugar de mentirosa como se ha referido a la candidata estos últimos meses). «Durante la primera media hora estuvo muy relajado y tuvo grandes intervenciones pero después se puso algo nervioso, interrumpía constantemente a Clinton y al moderador», analizan desde el think tank The Hispanic Council. De hecho, cortó a Hillary Clinton 25 veces en los primeros 26 minutos, calcula Vox. En el choque paralelo de los fact-checkers, o comprobadores de citas, también ganó la candidata demócrata, que pidió el chequeo de las afirmaciones cuando Trump la acusó de inútil al haber combatido al Daesh «durante toda su vida adulta».

Pero solo es el primero de los debates. Quedan otros dos cara a cara y quizá el magnate estadounidense se reserve para los siguientes asaltos sus mejores ases. Según CNN, el 62% de su audiencia veía ganadora a Hillary, por tan solo un 27 por ciento a Trump, uno de los mayores márgenes registrado por la cadena en los últimos 24 años. «Romney ganó el primero de los tres a Obama y pese a que eso le impulsó los días posteriores, no pudo ganar las presidenciales», recuerda el portal especializado FiveThirtyEight. Ajeno a las críticas, su equipo de campaña ha difundido el hashtag «Trump won» que se ha convertido este martes en Trending Topic en Estados Unidos.

Trump acusó a Clinton de no tener la suficiente 'stamina' (aguante) para ser presidenta, tratando de mostrar su supuesta debilidad física tras conocerse que padecía neumonía. «Bueno, cuando él haya viajado a 112 países y haya negociado un acuerdo de paz, un alto el fuego, la liberación de los disidentes, una apertura de nuevas oportunidades en países de todo el mundo, y pase once horas testificando ante un comité del Congreso, entonces podrá hablar conmigo de la resistencia», contestó ella.

Trump trató de mostrarse más espontáneo que ella, a quien identifica con el establishmentJordi Rodríguez Virgili

La típica política, todo suena bien pero nada de acción, pareció echarle en cara Trump a la demócrata, según The Hispanic Council, además del NAFTA, «uno de los peores acuerdos comerciales del país» para hundir la industria nacional. «Mientras que ella tenía el debate muy preparado, con respuestas ágiles y con ironía y esas frases hechas preparadas para que los medios las repitan, él trató de parecer más espontáneo, como parte de su campaña antiestablishment. Para los próximos él pensará: "En el siguiente ya pondré todas las cartas sobre el tapete"», agrega Virgili.

Clinton trató de sumarse a la cuestión racial acusando a Trump de racista por su campaña por el certificado de nacimiento de Obama. «Fui el único que logró que él mostrara su partida de nacimiento». «Y creo que hice un buen trabajo», respondió él. La candidata demócrata recordó las acusaciones contra el magnate por el Departamento de Justicia estadounidense sobre discriminación racial de los Trump en sus propiedades.

«Me contuve bastante porque no quería herir los sentimientos de nadie. Así que puede que la ataque con más dureza. Pero decidí que no debería hacerlo, porque su hija estaba allí. Creo que hice lo correcto. No me sentía cómodo haciéndolo con Chelsea en la sala», ha asegurado el candidato republicano, que tampoco atacó a Hillary por haber llamado «deplorables» a sus seguidores. Trump ha sugerido que en los próximos debates mostrará otra de sus caras, quizá la más auténtica.

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