La Comisión Europea insta a cerrar el presupuesto comunitario antes de las elecciones de mayo de 2019
La Comisión Europea insta a cerrar el presupuesto comunitario antes de las elecciones de mayo de 2019 - EFE

Los recortes propuestos para la PAC por Bruselas soliviantan al sector agrícola español

El ejecutivo comunitario propone un recorte del 5% en el presupuesto de la Política Agraria Común (PAC) y del 7% para las de políticas de Cohesión, así como otro tijeretazo del 4% en los pagos directos a los agricultores

MadridActualizado:

La propuesta de la Comisión Europea para el próximo Marco Financiero Plurianual 2020-2027- los presupuestos plurianuales de la Unión Europea- ha levantado ampollas en el gobierno español y las principales organizaciones agrarias (Asaja, COAG, UPA o Cooperativas Agroalimentarias), quienes no han ahorrado críticas a las cifras puestas sobre la mesa por Bruselas. En concreto, Bruselas ha propuesto un recorte del 5% en el presupuesto de la Política Agraria Común (PAC) y del 7% para las de políticas de Cohesión, así como otro tijeretazo del 4% en los pagos directos a los agricultores. Lo que han justificado en un «reequilibrio del presupuesto» y la aparición de nuevas prioridades (innovación, economía digital, seguridad y defensa, etc...) que antender en la UE post-Brexit.

En concreto, la propuesta de la Comisión contempla un presupuesto total de 1.135.000.000 millones de euros, el 1,11% de la renta nacional bruta de los Veintisiete. Para la PAC la dotación total proyectada es de 365.005 millones de euros, repartidos entre el Fondo Europeo de Garantía Agrícola (286.195 millones) y el Fondo Europeo de Desarrollo Rural (78.811 millones).

Para el presidente de la Asociación de Economistas Agrarios e investigador del CSIC, Tomás García Azcárate, «no hay dinero para todo ni para todos», y ha constatado que para encontrar los recursos necesarios, con los que enjuagar el agujero que dejan los británicos (entre 12.000 y 15.000 millones de euros) y las nuevas necesidades, «se puede pedir más contribuciones a los países miembro - en la propuesta de de la Comisión está en el 1,1% del PIB mientras que el Parlamento Europeo propone elevarlo al 1,3%- o recortar políticas de gasto». Y aquí aparecen dos grandes partidas, la PAC y los Fondos de Cohesión: «Los del este enfadarán porque les toquen la segunda; y Francia, España o Alemania protestarán si se merma la primera», ha apuntado este experto.

La posición del Gobierno

Ante los recortes proyectados, la ministra de Agricultura Isabel Tejerina destacaba este miércoles durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados mostraba su compromiso para «mantener el nivel de apoyo» a los trabajadores del campo en la nueva PAC y como prueba del trabajo que está realizando el Ejecutivo, la ministra recordaba que el tijeretazo planteado inicialmente rondaba el 30% y que en la actual propuesta se sitúa en el 5%, un 1,5% en desarrollo rural y otro 3,5% en ayudas directas. Tejerina, de cualquir modo, aseguraba que «no se conformaba» con la propuesta de la Comisión Europea y anunciaba el objetivo de conformar un frente común con franceses e irlandeses.

Para Azcárate (CSIC), «lo que ha decidido la Comisión es que los recortes sean los menos posibles en las ayudas directas para concentrarlo en el desarrollo rural». En opinión de este experto, Bruselas ha escogido priorizar lo primero frente a inversión en el futuro: «No me parece que sea lo que necesita el campo, si queremos luchar contra el envejecimiento o la despoblación no es una buena forma sacrificar el futuro», apunta crítico. A su juicio hace falta «una política transversal» consistente en ayudas directas, al desarrollo rural y en medidas reglamentarias que aliente el reequilibrio de la cadena alimentaria, de la que depende al menos el 70% de la renta agraria.

Un recorte en ayudas directas de hasta el 17%

A las organizaciones agrarias no les salen los números. Por ejemplo, desde COAG, han estimado que el recorte propuesto considerando la inflación que se pueda producir durante todo el periodo presupuestado entre 2020 y 2027 - estimada por la Comisión en un 2% anual- la merma podría alcanzar un 16,6% en las ayudas percibidas por los agricultores. En esta línea, el secretario general de COAG Miguel Blanco ha pedido que «el agujero del Brexit no lo pague la agricultura junto a las políticas de Cohesión» y criticado que «no se establezca ninguna política de priorización» en las ayudas, lo que no ve compatible con un modelo sostenible de producción. Por último, ha recordado que entre el 70% y el 75% de los ingresos de los agricultores dependen de los precios.

En una línea similar, se han pronunciado el director de Asuntos de la Unión Europea e Internacional de Cooperativas Agroalimentarias Gabriel Trenzado quien ha recordado que en el periodo anterior (2014-2020) «ya hubo un recorte» y reivindicado el impacto positivo de la PAC: «Produce productos para el consumo». Trenzado ha advertido que las ayudas representan entre el 25% y 30% de la renta agraria y lamentado lo que ha denominado como una «renacionalización de la política agraria». Para este experto, la UE necesita «más integración para perfeccionar el mercado único en todos los sectores».

«No podemos consentir recortes»

Tanto desde UPA como desde Asaja se pueden encontrar puntos coincidentes con Trenzado y Blanco. Para el secretario general de UPA, Lorenzo Ramos, «no podemos consentir recortes» en un contexto de crisis de precios «en casi todos los productos». A su jucio, la ganadería y la agricultura son la garantía de que los pueblos estén vivos y de que se produzcan alimentos sanos. «Con estos recortes, nadie va a querer estar en los pueblos y todos tendremos que importar», ha advertido. Por su parte, el director de relaciones internacionales de Asaja Ignacio López García, «el recorte puede llegar al 15% en las ayudas» y ha puesto el acento en «la reducción de la aportación comunitaria lo que suponge mayor dificultad para presupuestos no muy desahogados».

En lo que todos han coincidido ha sido en el establecimiento de alianzas con países como Francia para afrontar con las mejores perspectivas las negociaciones presupuestarias, que Bruselas quisiera cerrar antes de los próximos comicios europeos en mayo de 2019. En opinión de López García (Asaja), «lo ideal es tener un compromiso político cerrado antes de las elecciones» y por este motivo ha apuntado a Francia «como un buen aliado». Además ha citado a Alemania y a otros socios del este de Europa. Para Gabriel Trenzado (Cooperativas Agroalimentarias), «al final de este proceso España posiblemente pueda terminar siendo un contribuyente neto». y pide fijar el foco en «la calidad de las políticas y para qué se invierte». En palabras de Ramos (UPA) hay que formar «un frente común de países del área mediterránea» para defender la PAC e insta a la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, a reunirse con comunidades autónomas y asociaciones agrarias para adoptar una posición unitaria.