Cabanas, en su despacho del Ministerio.
Cabanas, en su despacho del Ministerio. - ABC

«El escaso tamaño empresarial es una gran limitación»

Entrevista con Carlos Cabanas, Secretario General de Agricultura y Alimentación del Ministerio de Agricultura

MADRIDActualizado:

Nuestro país se encuentra entre los líderes de producción de alimentos de calidad, y por eso el Ministerio de Agricultura dedica muchos esfuerzos al sector agralimentario. Carlos Cabanas, secretario general de Agricultura y Alimentación del Ministerio, repasa en esta entrevista la actualidad que afecta a esta industria que ha logrado aumentar un 32% su exportación en los últimos cinco años.

—¿Cuál es el resultado del Plan Estratégico de Internacionalización que puso en marcha el Ministerio hace unos años?

—En el año 2013 desde el Ministerio, haciéndose eco de las inquietudes del sector, se promovió la definición y puesta en marcha de las Líneas Estratégicas para la Internacionalización del Sector Agroalimentario. El resultado ha sido especialmente positivo, ya que en 2012 las exportaciones españolas del conjunto del sector agroalimentario, ascendieron a 37.890 millones de euros mientras que el pasado año se superaron los 50.000 millones, lo que representa un incremento del 32% en estos cinco años. Pero lo que es todavía más importante es que la balanza exterior del sector prácticamente ha alcanzado un superávit de 12.000 millones de euros, con un incremento del 71% en esos años.

—¿Sigue siendo la escasa dimensión el principal problema de esta industria?

—Efectivamente es uno de sus principales problemas. La reducida dimensión supone una importante limitación a las empresas para afrontar nuevas inversiones y proyectos, hacer frente a nuevos retos e innovaciones o para acceder a nuevos mercados. Para comprender la importancia de esta cuestión, basta con tener en cuenta que un 96% de las 28.000 industrias alimentarias existentes tienen menos de 50 empleados, o también que el conjunto de las 60 empresas de mayor dimensión facturan prácticamente lo mismo que todo el resto de empresas juntas. El corregir esta situación es una prioridad clara y, por ello, el Marco Estratégico del Sector incorpora la dinamización como una de sus líneas fundamentales de actuación. Afortunadamente las cifras que vamos obteniendo en estos últimos años, muestran una positiva, aunque todavía lenta, tendencia hacia el incremento en la dimensión. Además, y para mejorar esta situación en el ámbito de la industria cooperativa, se está desarrollando un Programa Nacional de Integración Cooperativa que está consiguiendo la constitución de grandes grupos asociativos, con una importante dimensión y, por tanto, con más capacidad para negociar en unas condiciones de mayor igualdad con el resto de los operadores de la cadena de suministro y más posibilidades para acceder a los mercados exteriores.

—¿Cree que este sector ha conseguido todo lo que podía en materia de internacionalización?

—Se ha avanzado mucho en internacionalización, pero lógicamente todavía hay mucho por lo que trabajar. Teniendo en cuenta las limitaciones que tendremos para el crecimiento del consumo interior, a consecuencia de la previsible caída de la población en nuestro país, el acceso al mercado exterior constituye una estrategia fundamental para el crecimiento de las empresas. En la salida a los mercados exteriores las empresas deben reforzar su trabajo en algunos aspectos concretos, como la selección de mercados prioritarios, la diversificación de los países de destino, la búsqueda de acuerdos de cooperación con otras empresas para ganar dimensión en el exterior, o la garantía de la calidad de los productos. En cualquier caso, a la vista de los avances conseguidos, debemos ser optimistas sobre las posibilidades de crecimiento de nuestras ventas en el exterior, si tenemos además en cuenta nuestra capacidad productiva y la reconocida calidad de los alimentos de España.

— La crisis económica ya es historia en España y el consumo se está convirtiendo en uno de los motores del crecimiento económico. ¿Cómo lo está notando el sector alimentario más allá de un aumento de ventas, hay nuevas tendencias?

—El Ministerio tiene en marcha diversos paneles que nos aporta información sobre el consumo alimentario en los hogares, el consumo extradoméstico y el uso de los alimentos, que nos permiten conocer de una manera muy detallada cuáles son los patrones de consumo de los residentes en España. Según los últimos datos se notan algunos cambios de tendencia debidos a que la población se hace más mayor, ya que el grupo demográfico que más crece son los mayores de 50 años. Esto supone que las categorías de alimentos más consumidas por niños y jóvenes, ven disminuido su consumo, por el contrario, los productos más elegidos por personas adultas y de edad avanzada tienen una buena oportunidad de desarrollo y crecimiento. Otra tendencia que hemos podido observar este último año es que disminuye el consumo en las comidas principales tradicionales. El número de oportunidades de consumo se mantiene más o menos estable porque la población no crece, pero las veces que comemos en las cinco comidas tradicionales se reducen alrededor del 1%. Por el contrario, crece el consumo de productos que nos llevamos de casa para consumir fuera «entre horas», principalmente por motivos de placer o salud. En cuanto al tipo de comidas, además de bajar el consumo en general, estamos viendo una tendencia hacia los platos listos para consumir, los platos de picoteo o bocadillos, elecciones que suponemos influenciadas por el estilo de vida acelerado característico de hoy en día. Se buscan opciones prácticas y de preparación rápida y fácil por comodidad o falta de tiempo.

—Dentro del sector, ¿Qué actividad es la que tiene más peso en valor?

—La importancia de los distintos subsectores de la industria alimentaria lógicamente está muy relacionada con la capacidad productiva de nuestro sector primario. Es importante tener en cuenta que España se encuentra en las primeras posiciones en producción de carne, especialmente en porcino, que somos líderes mundiales en producción de aceite de oliva, que estamos en el trío de cabeza en cuanto a superficie de viñedo y producción de vino, que ocupamos una posición de liderazgo en producción de frutas y hortalizas o que somos la segunda potencia en pesquerías. Así, las industrias cárnica y de transformados cárnicos ocupa la primera posición con una facturación que supera el 20% del total. En segundo lugar se encontrarían las industrias de aceites y grasas cuya facturación ya supera el 10%, a un nivel similar en importancia se encuentran los vinos y otras bebidas alcohólicas. Posteriormente estarían las frutas y hortalizas, que en el ámbito de la industria representan cerca del 9% de la facturación global del sector. Cabe también destacar por su importancia y reconocimiento de sus productos la industria de transformación del pescado o las industrias lácteas.

—El reciente conflicto de la aceituna de mesa parece que se está tratando por parte de Estados Unidos como si estuviera algo así como juzgando la Política Agrícola Común (PAC). ¿Comparte el diagnóstico?

—La amenaza a la PAC puede ser más bien la consecuencia del procedimiento, si finalmente su desenlace es negativo, pero no es la causa de este conflicto. El contencioso tiene su origen en la denuncia interpuesta por un grupo de interés de la aceituna de mesa norteamericana ante las autoridades de comercio de ese país, por entender que las importaciones de aceituna procedentes de España les está causando un perjuicio económico. La denuncia tiene dos partes, un procedimiento antidumping y un procedimiento antisubvención. Con respecto a la primera parte del procedimiento, la antidumping, los productores norteamericanos argumentan, a nuestro juicio sin base, que los productores españoles basan su competitividad en los Estados Unidos en vender sus aceitunas por debajo del coste de producción. Sobre esta parte del procedimiento, entendemos que la base de la competitividad de nuestro sector no es el recurso a una práctica fraudulenta, sino la consecuencia de su elevado nivel de tecnificación que lo hace más eficiente y competitivo, sobre todo si lo comparamos con el norteamericano.

Con respecto a la segunda parte del procedimiento, la antisubvención, los productores norteamericanos argumentan que los productores españoles se sirven de las ayudas, no solo las de la PAC, para poder ser más competitivos. Durante el procedimiento les hemos acreditado que las ayudas de la PAC, las más importantes en volumen, se conceden en el marco comunitario de la PAC y que no están vinculadas a la producción, es decir, se conceden con arreglo a las normas de la Organización Mundial de Comercio. Efectivamente, si finalmente las autoridades norteamericanas no aceptan nuestros argumentos a este respecto, lo que están poniendo en tela de juicio es la PAC. De ahí nuestra preocupación y la de nuestros socios comunitarios.

«El Gobierno trabaja en todos los escenarios posibles para el Brexit»

El Brexit es un asunto que preocupa mucho en el sector alimentario español. Cabanas cree que «las negociaciones entabladas entre la Unión Europea y el Reino Unido, han permitido alcanzar prácticamente un acuerdo sobre la primera fase, la relativa a los derechos de los ciudadanos y al arreglo financiero. Asimismo ha sido posible avanzar en la definición del periodo transitorio, que durará hasta el 31 de diciembre de 2020, durante el que se continuará aplicando toda la reglamentación comunitaria. A partir de esa fecha, se comenzará a definir formalmente el marco que regirá las relaciones futuras con el Reino Unido. El Gobierno contempla y prepara, todos los escenarios posibles, incluido por supuesto los más negativos como la falta de acuerdo final sobre el periodo transitorio o sobre el acuerdo de relaciones, si bien entendemos que el escenario más extremo es también el menos probable. El Gobierno, también es plenamente consciente de la importancia de nuestros intercambios con el Reino Unido, que representan el 8,4% de nuestras exportaciones agroalimentarias y la especial sensibilidad de nuestro sector agroalimentario a determinados escenarios. Por ello está siguiendo muy de cerca toda la negociación y animando a todos los sectores a prepararse (dentro del marco del programa “Preparedness” impulsado por la Comisión Europea), para todos los escenarios posibles, desde los menos probables pero más críticos a los más realistas, propios de una relación entre la Unión Europea y un tercer país que pasará a ser el Reino Unido, en el marco del acuerdo comercial que finalmente alcance entre ambas partes.