Inauguración de una tienda Lidl
Inauguración de una tienda Lidl - ABC

Lidl mantiene su apuesta con España con una inversión de 110 millones de euros y 400 empleos más

Además de las nuevas tiendas, que son más grandes, la cadena moderniza las que ya tenía

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La apuesta de Lidl por el mercado español es estratégica y de largo recorrido. No solo es el primer comprador de la huerta española para sus 10.000 tiendas repartidas en 27 países europeos, sino que seguirá apostando por España en los próximos años después de invertir 110 millones de euros y crear 400 empleos para abrir una treintena de tiendas en 2017, según ha informado este miércoles la compañía.

La cadena mantiene así su crecimiento en el mercado español, con una expansión sostenible y continuada “para estar cada día más cerca del cliente” y consolidándose como una de las empresas del sector de la distribución más dinámicas.

Las nuevas tiendas de Lidl disponen de salas de venta más grandes, en torno a los 1.400 metros cuadrados de media, que permiten incrementar la oferta comercial y, en especial, potenciar la presencia del producto fresco, por el cual la compañía apuesta decididamente y que ya representa más de un tercio de su surtido total.

Las nuevas aperturas de 2017 se realizaron por todo el país, siendo Andalucía (con seis), la Comunidad Valenciana (cinco) y Cataluña (cinco) las regiones donde Lidl inauguró más puntos de venta. La compañía también destaca el crecimiento registrado en Canarias y Baleares, donde ha abierto en total seis centros, así como el nuevo Lidl de Islazul (Madrid), en lo que supone su primera tienda en un centro comercial.

“Buscamos constantemente las mejores ubicaciones para llegar allí donde está el cliente. Queremos crecer en las grandes capitales, pero también mejorar y ampliar nuestra presencia en los grandes municipios del país”, subraya el director general de Expansión e Inmuebles en Lidl en España, David Carim. La estrategia de la compañía se centra en la búsqueda de parcelas y locales situados en polos comerciales de alta actividad y que gocen de una buena comunicación, con el fin de lograr la mayor proximidad con el cliente y facilitarle la accesibilidad.

Buque insignia

Las inversiones de Lidl se ampliarán en 2018 con la recuperación de un espacio emblemático en Barcelona, el antiguo y abandonado restaurante de Los Tres Molinos de Esplugues, cerrado desde 2011. En este caso, Lidl invierte 7,5 millones de euros para hacer de este espacio, ubicado a la entrada de Barcelona por la Diagonal, en el “buque insignia” de la compañía en España, tal y como dijo en su presentación el director regional de Expansión en Cataluña, Albert Lavín. Un centro de referencia que abrirá a finales de año con las mejores características en comodidad, modernidad y cercanía y, sobre todo, en sostenibilidad.

Según la compañía, los establecimientos abiertos en estos últimos años son un referente en términos de medioambiente con las certificaciones ISO 50001 y Energía Verde, que acreditan la excelencia en la gestión energética y el origen 100% renovable de toda la energía utilizada, respectivamente.

Plataforma de internacionalización

La cadena de supermercados Lidl, se ha convertido en la principal plataforma de la internacionalización del sector agroalimentario español, del que es su principal cliente. Entre otras razones, porque la filial en España de la alemana Lidl Stiftung, quien junto a la cadena de hipermercados Kaufland conforma el Grupo Schwarz, primero de Europa en el ranking de la distribución alimentaria y cuarto del mundo, compra más de un millón de toneladas anuales de frutas y verduras, lo que supone el 6% de la producción total de nuestro país. La mitad de esas compras se queda en su red de 540 tiendas en España, dado que el 70% del surtido fijo de sus supermercados lo suministran sus cerca de 650 proveedores nacionales, el doble que en 2008.

La participación de la enseña de origen alemán en la economía nacional trasciende así del sector de distribución y alcanza un importante protagonismo en el ámbito de las exportaciones, de la mano de proveedores alimentarios españoles, a quienes la cadena realizó compras el año pasado por más de 3.200 millones de euros, de los que 1.700 millones se distribuyen en su red de más de 10.000 establecimientos repartidos en 27 países europeos. Si se compara la cifra de exportación con la de productos importados (400 millones de euros anuales), Lidl genera una balanza comercial positiva para el sector agroalimentario nacional de más de 1.100 millones al año.

Origen «discount»

Sin renunciar a su filosofía “discount” con la que llegó a nuestro país en 1994, la cadena está apostando en los últimos años por establecimientos más amplios, modernos y luminosos, dotados de sistemas más eficientes y respetuosos con el medioambiente. Además de los 110 millones de euros invetidos en 2017 nuestro país destinados a la apertura de 30 nuevas tiendas, también reforma las que tenía. Nada tiene que ver la imagen espartana de los palets en el suelo y únicamente con producto seco y de nevera con la que llegó a España, con las actuales tiendas con fruta, verdura, congelados, carne y pescado fresco y el pan y las pastas horneadas. De esta forma, Lidl se ha adaptado a los gustos y preferencias del consumidor español.

La cuarta generación de tienda que Lidl está implantando en nuestro país sigue un modelo de supermercado más amplio y sostenible, en inmuebles de más de 1.400 metros cuadrados, con más luz natural y pasillos más anchos. Una sostenibilidad que se extiende a las personas, empezando por la retribución. Con la entrada en vigor de su primer convenio colectivo, se estableció el mejor salario mínimo del sector (8,5 euros la hora). Pero la cadena también se muestra orgullosa de que el 90% de sus contratos sean indefinidos, además de fomentar la promoción profesional a partir de una inversión en formación que este año supera los 7 millones de euros.

Empleo juvenil premiado

Alemania es el segundo país que más producto español compra: frutas y hortalizas, vinos, queso manchego (el más vendido en unidades) y aceitunas (realizadas al gusto alemán rellenas de ajo y con pimientos tratados) son por este orden los productos más demandados en las tiendas alemanas. De Alemania, Lidl ha introducido en nuestro país su saber hacer y experiencia en el campo de la implantación de la formación profesional dual, tarea que mereció en 2017 el reconocimiento del Gobierno de España con la entrega, de manos de la ministra de Trabajo y Seguridad Social, Fátima Báñez, del sello «Estrategia de Emprendimiento y Empleo Juvenil».

El galardón subraya que la actividad formativa que lidera Lidl ataja el elevado paro juvenil, que en nuestro país cerró en 2016 con una tasa del 42,9% de los españoles entre los 15 y 25 años, el doble de la media europea. Al tratarse de uno de los principales retos que afronta España, la apuesta por la FP dual compensa el desajuste entre la demanda laboral y la oferta educativa, que es lo que constituye uno de los principales escollos para el empleo juvenil.

Quinta cadena en España

Desde que Lidl llegó hace 24 años, su apuesta por nuestro país ha crecido constantemente, no solo en tiendas, sino también con la construcción de una decena de centros logísticos repartidos por todo el país y una plantilla de 12.500 empleados. En 2016, la cadena alemana alcanzó en España la cifra de 3.335 millones de euros en venta neta, lo que supuso un 9,4% más respecto al anterior ejercicio.

Según datos de Kantar Worldpanel, ocupa el quinto puesto en el ránking de empresas del sector de la distribución, con una cuota de mercado del 4,3%. El informe “Tendencias de la distribución en 2017” de esa consultora, señala que Lidl “continúa siendo la cadena que más compradores incorpora en España: más de 600.000 en un año, y ya son un 56,7% de los hogares quienes han comprado en la enseña alemana entre enero y agosto”. La misma consultora subraya que “la apuesta de Lidl por cubrir todos los mercados y reforzar su imagen de relación calidad-precio le genera una mayor rutina de compra, y aporta 0,2 puntos adicionales a su cuota de mercado”.