Liga de Campeones

El Wanda Metropolitano apunta a la final de la Champions de 2019

El nuevo estadio del Atlético de Madrid pelea con la candidatura de Bakú

El Marid, celebrando la Champions ganada en Cardiff hace dos meses
El Marid, celebrando la Champions ganada en Cardiff hace dos meses - REUTERS

El próximo 20 de septiembre, la UEFA hará oficial la sede la final de la Champions de la temporada 2018-2019 y el nuevo estadio del Atlético de Madrid tiene muchas opciones de convertirse en el escenario de tan magno evento. Junto al Wanda Metropolitano, el estadio Olímpico de Bakú pelea por ser la designada para dicha final, pero en principio la que más números tiene es la capital de España. La UEFA, desde la llegada de Ceferín a la presidencia, ha cambiado los requisitos a la hora de elegir las sedes, y la experiencia de Cardiff no se desea que se repita. Se busca un ciudad con una logística lo suficientemente grande para que los profesionales de la información y los aficionados puedan trabajar y disfrutar con las mejores condiciones de uno de los eventos deportivos de cada año. Y ahí, Madrid es superior a la capital de Azsrbaiyán.

Esta temporada que acaba de comenzar tendrá a Kiev como sede de la final y para 2020, de momento la UEFA no tiene pensado elegir la sede. El máximo organismo internacional del fútbol tiene en mente nuevas ideas, como la de llevar la final fuera del Viejo Continente, y entre sus posibles destinos podría estar Estados Unidos, donde año tras año el interés por el fútbol es mayor y las audiencias así lo demuestran

¿Una final en Nueva York?

El interés por el fútbol en Norteamérica es un trasatlántico imparable. Solo hay que ver el interés, verano tras verano, que genera la International Champions Cup, el torneo rey de pretemporada. Eso lo sabe la UEFA y está dispuesto a explotarlo más pronto que tarde. El canal ESPN, en su versión en lengua castellana, es la poseedora de los derechos de la Champions para Estados Unidos y sus datos de audiencia crecen temporada tras temporada. De hecho, el clásico de hace dos semanas en Miami, emitido por este mismo canal de televisión, fue uno de los acontecimientos deportivos más vistos del año, con una audiencia de 200 millones de telespectadores, según fuentes de la cadena. Y eso que solo era un amistoso entre Real Madrid y Barcelona: «El partido tuvo un tratamiento similar a una Super Bowl», reconocieron responsables de la ESPN.

Una prueba más del fervor por el deporte rey al otro lado del Océano Atlántico. Un filón pasional y económico que la UEFA tiene muy en mente de cara al futuro por si el algún momento decide dar el paso y llevar una final de la Champions al otro lado del charco.

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