Entrevista

Freddy Rincón: «Los asesinos de las FARC no se merecen nada, pero queremos paz para nuestros hijos y nietos»

El primer colombiano de la historia que jugó en el Real Madrid habla sobre el acuerdo de paz con las FARC: «Voté “sí”, pero es mejorable. Entiendo la división del país»

Freddy Rincón, un mito del fútbol colombiano
Freddy Rincón, un mito del fútbol colombiano - TWITTER

La generación de oro del fútbol colombiano no se entiende sin él. Valderrama, Asprilla, Higuita... y Freddy Rincón (14 de agosto de 1966, Buenaventura, Valle del Cauca), uno de los grandes de la historia de su país y el primer jugador cafetero en vestir la camiseta del Real Madrid, allá por la temporada 1995-96. A sus 50 años, y tras dos décadas en Brasil triunfando como jugador y entrenador, Freddy Rincón ha regresado a su país para iniciar una nueva vida desde los despachos, coordinando distintos proyectos deportivos para la alcaldía de Cali. En el referéndum voto «sí».

-Así que ha dejado los banquillos y se ha puesto el traje y la corbata...

-En Colombia es complicado trabajar como entrenador y he decidido iniciar nuevas aventuras profesionales para el Consistorio de Cali. Proyectos para el mundo del fútbol y de otros deportes. De momento, este va a ser mi cometido en los próximos meses. Luego, ya veremos. Tenía ganas de regresar a mi país y reencontrarme con él tras 23 años viviendo fuera.

-Usted tiene cuatro hijos, tres de ellos varones. Sebastián parece tener un prometedor futuro en el fútbol

-Sí, juega de carrilero en el Tigre argentino. Le va bien y es feliz. Solo tiene 22 años, pero creo que va por el buen camino.

-Los que no parecen ir por el buen camino son su selección y el Real Madrid.

-Está claro que hay un desencuentro entre ambos, que ya viene de tiempo atrás. Es un tanto absurdo, porque si un jugador está lesionado, como es el caso de James, no va a poder jugar allá ni acá. Y así ha quedado demostrado. Tampoco entendí por qué se vino para Colombia. Creo que llega un momento en el que James debería dar un golpe en la mesa.

-Eso sería ponerse a todo el país en su contra

-No se puede quedar bien con Dios y con el diablo. Tanta especulación le perjudica. Él es el único que sabe si está lesionado o no. Y si lo está, como parece, que lo diga, y punto

«James no puede quedar bien con Dios y con el diablo. Debe dar un golpe en la mesa. Si está lesionado, que lo diga, y punto»

-El que ha dicho «no» es su país al acuerdo de paz con las FARC

-Estamos ante un momento histórico y es lógico que haya sentimientos encontrados. Pero estoy convencido que llegaremos a un final feliz. Yo vote «sí» en el referéndum, y lo hice por una simple cuestión de tranquilidad. Está claro que estos asesinos de las FARC no se merecen nada, ni un solo privilegio, pero queremos paz para nuestros hijos y nietos.

-¿Qué le pareció el resultado final?

-Entiendo que el país este dividido y que haya muchas personas que no acepten el acuerdo de paz al que se ha llegado. Es mejorable, sin duda. Pero, bajo mi punto de vista, se ha querido vender algo que no es. En ese acuerdo no se les conceden tantos privilegios a las FARC como los opositores hacen ver. Por ejemplo, sí que es cierto que puedan tener voz y voto a la hora de elegir a los dirigentes de nuestro país, pero nunca tendrán capacidad de mando en la política como sí ocurrió en su día con el grupo guerrillero M-19. Estoy convencido de que ningún miembro de las FARC será nunca aceptado en el Gobierno de Colombia o en algún órgano de poder de nuestro país. Eso no forma parte del acuerdo. Y es importante recalcarlo porque ahí los opositores no tienen razón.

-¿Teme que el resultado del referéndum rompa el acuerdo?

-Espero que no. Creo que en esta ocasión el acuerdo de paz será definitivo y real. Estamos hartos de vivir en guerra, de vivir con miedo. La paz conlleva ciertos sacrificios, aunque sean muy dolorosos. Han sido 52 años de guerra y, ahora, por fin, tenemos la oportunidad de terminar con ella. Lo más sensato es revisar los puntos más polémicos del acuerdo entre el Gobierno y las FARC, con el objetivo de que sea lo más justo para nuestro pueblo. Pero después de medio siglo de guerra no podemos ser tan ilusos de pensar que de la noche a la mañana se va a borrar una conflicto tan sangriento y tan duradero. Lo que tengo claro es que si no firmamos la paz habrá muchas más víctimas.

«La paz conlleva ciertos sacrificios, aunque algunos seas muy dolorosos»

-El ELN (el segundo grupo guerrillero más importante de Colombia) parece que también quiere firmar un acuerdo de paz.

-Así es. Llevaban un par de años con esa idea y ahora parece real. Han dado luz verde al inicio de las conversaciones. Es otro punto positivo de firmar la paz con las FARC. Que se produce un efecto contagio con el resto de grupos guerrilleros.

-¿Cree, como dicen algunos, que si James se hubiese pronunciado públicamente sobre el acuerdo habría ganado el sí?

«El ELN ya ha pedido iniciar conversaciones para firmar la paz. Es otro punto positivo del acuerdo con las FARC. El fecto contagio»

-James es libre de hacer lo que quiera. El pueblo de Colombia es adulto y maduro para votar lo que ha votado. No creo que una posición pública de James respecto al acuerdo hubiera influido para un lado u otro en el referéndum. Se dicen muchas tonterías.

-Por cierto, finalmente se demostró que usted no había cometido delito alguno en Panamá.

-Jamás cometí delito de blanqueo de capitales provenientes de la droga. Mucha gente no me creyó, pero ahí está la sentencia. Se me acusó sin pruebas y la Justicia de Panamá me declaró inocente, como yo no me cansé de repetir desde el primer momento.

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