Vuelta a EspañaContador se vacía en Sierra Nevada

Vuelve a atacar a Froome, pero no consuma su galopada y pierde tiempo en Sierra Nevada. Nuevo triunfo de «Supermán» López

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No hay otro para el público que llena las llegadas, los pueblos de una Vuelta excitante. Así se lo ha ganado con un espíritu indomable que está dispuesto a contagiar hasta el final de sus días como ciclista. Y le quedan seis. Alberto Contador lo volvió a hacer. Otra vez al ataque frente al granito de Chris Froome, su equipo indestructible. Atentó un día más contra la autoridad del líder y esta vez, después de la explosión y la algarabía, sobrevino la fatiga. El Sky atrapó a Contador en Sierra Nevada y el madrileño cedió tiempo en una sensación de vacío final. En la cumbre granadina se impuso de nuevo el colombiano Miguel Ángel «Supermán» López, un ciclista con hechuras que puede ser perfectamente ganador de una gran vuelta.

Después de catorce etapas no hay ningún triunfo español en la Vuelta, mientras «Supermán» López engrosa la lista de colombianos que han logrado dos victorias en la misma Vuelta. En el recuerdo Esteban Chaves (2015), Santiago Botero (2001) y Pacho Rodríguez (1985).

Con el suramericano pactó Contador el asalto a la fortaleza de Froome. Ambos se largaron del pelotón en el alto del Purche, una de las muchas carreteras que escalan a los 2.510 metros de Sierra Nevada, el punto del planeta donde más deportistas españoles se puede encontrar en el invierno y la primavera por sus instalaciones y su altitud para el acopio de glóbulos rojos en la sangre.

Contador y «Supermán» hicieron camino en lo que pareció el ataque de definitivo. Veinte, treinta, cincuenta segundos, un minutos y un minuto y medio... Pero Froome rinde mejor cuando los nervios no alteran su régimen de vida, el potenciómetro que calcula la relación watios/kilo.

La tecnología le dijo a Froome que iba bien, que el ritmo de Poels y Nieve era adecuado para clausurar la fuga de Contador. «He querido ser valiente, pero el Sky tiene un equipo muy potente», explicó luego.

Los kilómetros decretaron un empate momentáneo en las primeras rampas de Sierra Nevada. Con Bardet, López y Kruisjwik galopó convencido de lo que hacía. «Corro de la manera que me apetece», dijo.

Superada esa franja en la que el reloj no se decantaba por unos o por otros, el grupo de Contador se deshizo. López se escapó con más pulmones que los otros y Contador bajó el pistón. «He querido ser valiente, pero se me ha hecho largo», reconoció.

Nieve y Poels impusieron su zancada. La diferencia de Contador empezó a decrecer, «Supermán» se marchó a por la victoria y Nibali aceleró el ritmo en busca de un golpe sorpresa para Froome.

A cuatro kilómetros de la meta, Nieve dio caza a Contador, cuyo ánimo decayó. Y también su pedalada. Cedió unos metros y más tarde, casi cuarenta segundos en la meta. «He pagado el esfuerzo».

En Sierra Nevada ganó el colombiano López. Se sintió como en casa. Su hogar está a la misma altura que la cima más alta de la Vuelta. Froome recogió cadáveres por el camino y en el podio se endundó todos los maillots posibles, el blanco de la combinada, el verde de la regularidad y el rojo de líder. Ahora sí tiene la Vuelta más cerca.