Atletismo

Sebastian Coe se planta contra el mercadeo de atletas

El presidente de la IAAF dice que frenará el trasiego de africanos a economías poderosas

Sebastian Coe con Justin Gatlin
Sebastian Coe con Justin Gatlin - REUTERS

Sebastian Coe fue un un atleta furibundo, tremendo competidor en el mediofondo, campeón de 1.500 en Moscú 80 y Los Ángeles 84, eterno rival y casi siempre vencedor de los españoles José Manuel Abascal y José Luis González. Tipo de personalidad arrolladora y flema inglesa, dirige ahora al atletismo internacional. El presidente de la IAAF ha llegado con aire reformador, puertas abiertas en un deporte enquistado y con los dirigentes encausados en procesos judiciales por corrupción. Coe se reunió con la prensa española en los Mundiales de Londres y se mostró tajante en determinados asuntos. A su conocido empeño por limpiar las pistas de dopaje, subrayó otra intención. Acabar con el mercadeo de atletas, ese trasiego de deportistas africanos hacia los prósperos países del Golfo Pérsico y su petróleo a vista de costa.

«Bienvenidos a mi mundo», se presenta Coe, quien, inglés, pide disculpas por el retraso y sale de la sala a media reunión para otra urgencia. El antiguo adversario de los españoles se expresa en lenguaje meridiano, sin medias tintas, desde una púlpito de un deporte que cayó en cierto descrédito. «Nuestro objetivo es recuperar la confianza», saluda.

Habla de dopaje Sebastian Coe, de una leyenda negra que persigue a un deporte popular. «No estoy seguro que haya marcas más bajas en este Mundial por la nueva política antidopaje de la IAAF. En todo caso, no me concierne». La IAAF trabaja desde marzo con una comisión antidopaje independiente a la Federación Internacional que analiza los resultados de los controles.

«Estamos muchos más confiados de poder separar a los garbanzos negros de los deportistas limpios -dijo al referirse a la exclusión de los atletas rusos, que compiten con bandera neutral por la sanción del informe McLaren y el dopaje de estado-. Es simple. ¿Qué podemos hacer nosotros para separar a los limpios de los sucios? Colocar un sistema independiente. En todo caso, la nueva generación de atletas en Rusia está rehabilitando a su país».

Más complejo incluso que el dopaje parece otro problema que acecha al atletismo, las nacionalizaciones exprés. Atletas que cambian de país por dinero o por un pasaporte temporal (o definitivo, en algunos casos, como el de Orlando Ortega) y defienden una bandera que nada tiene que ver con ellos. Esel trasiego de los atletas africanos hacia los emiratos del Golfo Pérsico. Coe dice haber zanjado un asunto que afecta a los gobiernos de estos países. «Estaba cansado de los correos electrónicos entre federaciones y el mercadeo de atletas. Y decidí que lo más sencillo era congelar los cambios de nacionalidad».

Lo hizo el pasado febrero después de encontrar en su despacho 20 solicitudes de cambio de nacionalidad justo antes de los Juegos de Río 2016. «El atletismo es una competición de campeones, no de naciones. Mi instinto me dijo que había que detener ese mercado». Una comisión de la IAAF evalúa desde marzo cada solicitud de cambio de nacionalidad. Expedientes que solo recibirán el sello si se asemejan a lo que sucedió con el keniata Wilson Kipketer, el africano que le arrebató el récord mundial de 800 a Coe. «Él se casó con una danesa, tiene hijos daneses y compitió luego para Dinamarca. Y su caso es comprensible. Pero no podemos vivir estar atrapados en el constante traspaso de nacionalidades».

Usain Bolt

El espíritu reformista de Coe se aprecia en el lenguaje y sus destinatarios. «Necesitamos más presencia en las redes sociales, en el mensaje que les podemos transmitir a nuestros jóvenes, buscamos su interés y su confianza».

A Coe no le inquieta la retirada de Usain Bolt («el mundo seguirá girando y el atletismo, también porque otro llegará como cuando se fue Michael Johnson»), sino la renovación de un deporte que se quedó antiguo. «El 75 por ciento de las federaciones nacionales nos dijeron que hacía falta un cambio. Y tenemos que hacerlo en el marketing, en los derechos de televisión, en los asuntos web».

Las aspiración de Coe consiste en impulsar al atletismo en el escalafón de los deportes líderes. Por ahí asoma su origen británico cuando establece las clasificación mundial de deportes. «Me gustaría llegar a la altura del fútbol, el baloncesto, la Fórmula 1, el rugby o el cricket… La gente hace running en todo el mundo. Tenemos que ser capaces de aprovechar ese tirón para atraerlos a nuestro deporte».

El presidente de la IAAF no descartó la opción de Barcelona para acoger los Mundiales de atletismo de 2023. «España ha demostrado que sabe organizar campeonatos en todas las categorías».

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