Atletismo

Ellas se manchan contra el cáncer

La carrera Muddy Angel Run propone un día diferente y loco para las participantes, con la lucha contra el cáncer como motivo para llenarse de barro

Participantes en la edición de Alemania
Participantes en la edición de Alemania - Muddy Angel

Un éxito en diferentes países de Europa, la Muddy Angel Run llega a España para celebrar la batalla contra el cáncer de mama de una forma especial: luchando contra uno mismo, en el barro. Porque la pelea contra el cáncer es así, sucia, difícil y desagradable, los organizadores pensaron en ofrecer un día loco para todas aquellas personas que han pasado por una situación así, o se sientan comprometidas con la causa. Este tipo de carreras comenzó en Alemania, y en cada país a los que se ha extendido buscan una base solidaria. Este año recala en España, y este domingo, en Madrid. Por el momento, son 2.200 mujeres las que se han apuntado ya a superarse a sí mismas en una carrera divertida y con un único objetivo: mancharse contra el cáncer. «Los organizadores vieron que había muchas carreras solidarias de 5 o de 10 kilómetros, pero querían hacer algo diferente para las mujeres, crear un día solo para ellas, que desconectaran, que se divirtieran, que las hiciera sentir especiales. Además, para las carreras se necesita una preparación, aunque sea mínima. Aquí no. Esto es pasarlo bien en el recorrido, conocer gente con las mismas inquietudes solidarias, nada más», explica para ABC Caro Tonn, responsable del proyecto de Xletix.

«Hay mucha gente que participa después de haber superado un cáncer y viene a celebrarlo. Su presencia es vital para muchas otras mujeres que pueden ver en ellas que se puede luchar y ganar. Son el ejemplo de que después del sufrimiento tu vida sigue y puedes seguir divirtiéndote y haciendo locuras. El cáncer no te hunde en el barro», prosigue Tonn.

El premio es la compañía, las risas, la competitividad individual contra uno mismo, pero sobre todo la ayuda en grupo. Es difícil que una sola persona complete el recorrido y supere todos sus obstáculos. Está diseñado para que las pruebas, sin ser exigentes, tengan ese puntito de que se necesite una mano para poder ir al siguiente. El apoyo de la compañera, sea o no del mismo equipo, es fundamental para conseguir llegar a la meta. «Todos los obstáculos se pueden superar con los demás. El ambiente que prima es el de equipo. Puedes apuntarte de forma individual, pero siempre vas a encontrar a alguien que te ayude en el recorrido», continúa.

No solo se puede participar el domingo, el día de la carrera, también se puede apoyar la causa con donativos sin mínimo ni máximo o colaborando el día anterior para preparar los obstáculos, las pruebas, el barro y la recompensa de la que disfrutarán las participantes al día siguiente. Aunque la meta es casi lo de menos. Lo de más es ser capaces de afrontar las situaciones complicadas y pelear hasta el final para intentar vencerlas. Así en el barro como en la vida.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios