Portada de «Mi Mundial 82»
EDICION ILIMITADA

Lola Flores, o cómo montar un equipo para excluir a la Pantoja

La Faraona alineó al mundo de la copla en una canción en la que dejó fuera a la entonces novia de Paquirri

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Estaban todas, o casi, como en un Gotha de la copla y las variedades de una España que en vísperas del Mundial de Fútbol de 1982 y en pleno ajetreo de la Movida socialista aún tenía tiempo para distraerse con las cosas de La Faraona, que, ya liberada de corsés formales y morales, no daba puntada sin hilo y sobrevivía más como celebridad transgresora que como cantante. Con música de Luis Cobos, que ya había trabajado con Antonio Flores y que por aquel entonces no le hacía ascos a nada, de Mecano a Tino Casal, pasando por la Orquesta Mondragón, Lola Flores escribió la letra de una canción protesta, para protestar contra la Pantoja, obviamente, por haberle levantado el novio a su Lolita, muy fastidiada.

Además de una efervescencia patriótica que a comienzos de 1982, en vísperas de la victoria de Felipe González y sin amenazas secesionistas, no se estilaba mucho -«España no hay más que una, y aquí tenemos dos goles» era el verso con el que remataba una de las estrofas-, Lola Flores hacía gala en su coplilla de su buen ojo para seleccionar a las integrantes del equipo que, según su temperamental criterio, había de defender los colores nacionales. La Pantoja, que acababa de anunciar su compromiso con Paquirri en el programa de José María Íñigo, con toda España mirando la tele, se quedó en el banquillo por méritos propios.

Folclóricas contra Finolis

No era la primera vez que la matriarca del clan Flores se metía en harinas futboleras. Como capitana del equipo de las Folclóricas, La Faraona encabezó el equipo que en 1971 se midió a las Finolis de Encarnita Polo, una colisión de estilos y tiempos que Lola Flores, con una transversalidad y un olfato únicos en el mundo de la escena, superó de largo con sus ocurrencias paramusicales hasta convertirse en fundadora del postfolclore. El Mundial 82 se lo puso a tiro y en bandeja.

En privado, Lola juraba en arameo contra la Pantoja por haberle quitado el novio a su hija mayor, pero en público y de cara a la galería era bastante más sibilina. La letra de «Mi Mundial 82» es un magistral ejercicio de exclusión, una fiesta organizada con el único objetivo de dejar fuera alguien, para que se note. No había tanta tonadillera en la España movidosa como para completar un once de gala -en activo estaban la Pantoja y alguna más-, por lo que la faraónica selección española de Lola Flores tuvo que ser rellenada con mucha nostalgia y con artistas de importación, como Norma Duval, Florinda Chico, Rocío Durcal o Lina Morgan.

Eran todas las que estaban, pero no estaban todas las que eran: en orden de aparición, Carmen Flores, Rocío Jurado, Sara Montiel, Carmen Sevilla, Lolita, Manuel Vargas, Juana Reina, La Polaca, Marujita Díaz y Paquita Rico. La Pantoja se quedó fuera, con Paquirri, tan a gusto. A Lola Flores dejaron de interesarle los toros y, en un arranque de los suyos, se puso a jugar al fútbol. Con cierto recochineo, el final de la canción-revancha dejaba clara, si no su intención, su autoría, por si alguien se preguntaba por la responsabilidad e irresponsabilidad del lapsus. «Viva el pueblo, viva España,/ Olé por nuestra afición./ Espero que esta canción/ Les guste a los españoles./ La he escrito de corazón/ La mismita Lola Flores». Gol de La Faraona.