Representación de un magnetar
Representación de un magnetar - ESO
NATURE

Situado el origen de los misteriosos estallidos rápidos de radio del espacio

Proponen que este fenómeno, cuya procedencia se desconoce desde hace diez años, es creado por estrellas de neutrones excepcionalmente masivas y conocidas como magnetares. Lo han rastreado hasta una galaxia enana

MADRIDActualizado:

En 2007 astrónomos australianos detectaron el primero de una extraña serie de fenómenos al que pusieron el nombre de estallidos rápidos de radio (en inglés, «Fast Radio Burst» o FRB). Son una serie de pulsos de radio de muy alta energía que apenas duran unos cuantos milisegundos, y que parecen proceder de fuera de la Vía Láctea. Sin embargo, durante este tiempo no se ha podido esclarecer su origen, e incluso algunos han especulado con que hubieran sido creados por extraterrestres. ¿Qué otra cosa puede producir esas explosiones de energía tan intensas pero efímeras en la longitud de onda de las radiofrecuencias?

Este miércoles, un estudio publicado en la revista Nature ha situado por fin el origen de una llamarada de radio llamada FRB 121102 y que tenía la peculiaridad de repetirse cada cierto tiempo. Shami Chatterjee y sus colegas usaron el Karl G. Jansky «Very Large Array» para localizar con precisión la fuente. Y la encontraron en el núcleo activo de una pequeña galaxia situada a 3.000 millones de años luz de la Tierra. Todos sus resultados han sido presentados en un encuentro de la Sociedad Americana de Astronomía y en otros dos artículos presentados en Astrophysical Journal Letters.

«Aunque los autores no tienen una respuesta clara, sus hallazgos cambian por completo el panorama, y ahora la caza de estallidos rápidos de radio está en marcha», ha escrito Heino Falcke, profesor en la Universidad pública de Nimega (Holanda), en un artículo que ha acompañado a esta investigación en Nature.

Aunque se pueda situar el origen de este fenómeno en una galaxia concreta, ahora comienza la tarea de averiguar qué proceso lo genera. Los autores han sugerido que su vínculo con una galaxia enana hace pensar que los estallidos rápidos de radio puedan estar conectados con fenómenos energéticos que ocurren en galaxias similares, tal como ha explicado en un comunicado Casey Law, astrónomo de la Universidad de Berkeley y coautor del estudio.

¿Qué tipo de procesos son estos? Básicamente se trata de supernovas superluminosas o estallidos de rayos gamma largos. Ambos, en opinión de Law, pueden estar creando un magnetar: o sea, una estrella de neutrones excepcionalmente masiva que está girando muy rápidamente y por lo tanto emitiendo un campo magnético también muy intenso, como si fuera una dinamo extrema y fuera de control.

Posición de la galaxia deorigen del estallido FRB 121102 (en el recuadro azul ampliado desde el pequeño cuadrado blanco de la izquierda)
Posición de la galaxia deorigen del estallido FRB 121102 (en el recuadro azul ampliado desde el pequeño cuadrado blanco de la izquierda)- S. Chatterjee et. al, Nature

«Todas las pistas apuntan a la idea de que en este ambiente algo crea estos magnetares», ha explicado Law. «Podría ser creado por una supernova superluminosa o por una llamarada de rayos gamma. De forma que más tarde, cuando la rotación del magnetar disminuye, acabe produciendo estas llamaradas rápidas de radio», ha añadido.

Según él, para esta hipótesis los estallidos rápidos de radio son como las rabietas de los magnetares.

Comienza la caza de estallidos

Por suerte o por desgracia, los datos recogidos hasta el momento por los investigadores no permiten descartar esta hipótesis ni otras muchas. Sin embargo, con este estudio se ha puesto la primera piedra de una búsqueda que tratará de situar el origen de este extraño fenómeno.

«Somos los primeros que hemos demostrado que esto es un fenómeno cosmológico, algo que no ocurre en nuestro patio de atrás (o asea, en la Vía Láctea)», ha dicho Law. «Ahora, nuestro objetivo es averiguar por qué ocurre».

Una alternativa a la hipótesis de Law sería que el núcleo galáctico, estuviera emitiendo ondas de radio desde los chorros emitidos desde los alrededores de un agujero negro supermasivo. De hecho, los científicos creen que la fuente y el núcleo están muy «cerca» a escala galáctica: en concreto a unos 100 años luz.

En busca de las ondas de radio

Por el momento se conocen 18 estallidos rápidos de radio, que siempre han sido detectados gracias a radiotelescopios (que tienen el aspecto de grandes antenas parabólicas) que no han podido situar con precisión su origen. Pero FRB 121102, que es el único estallido rápido de radio que se repite, en 2012 se situó en la constelación de Auriga, con la ayuda del gran radiotelescopio de Arecibo.

Radiotelescopio Karl G. Jansky Very Large Array (VLA)
Radiotelescopio Karl G. Jansky Very Large Array (VLA)- Hajor/WIKIPEDIA

Como desde entonces ha ocurrido una y otra vez, los astrónomos han tenido tiempo para prepararse para un fenómeno tan interesante como efímero. La técnica ha sido apuntar a la zona donde se producía y recoger información de forma continuada: en total un terabyte de información cada hora.

«El truco es usar los interferómetros del "Very Large Array" como cámaras de alta velocidad, aprovechando la sensibilidad del telescopio, y creando algoritmos adecuados para acceder a los datos procedentes de un fenómeno que dura milisegundos» , ha explicado Law. La primera vez, fue cuestión de horas acceder a los datos sobre el estallido. Y ahora, si logran ampliar los ordenadores, esperan poder hacer un análisis en tiempo real del fenómeno. Todo para poder encontrar el origen de un misterio que está llamado a seguir intrigando a los astrofísicos.