Supondrá el préstamo de hasta 100.000 millones de euros destinados a sanear la banca
Se pagará en cuatro tramos en 18 meses y dedicará 25.000 millones para financiar el banco malo
El plazo de devolución será de media de 12 años y medio y el periodo de carencia de 10 años
A cambio, España tendrá que cumplir 32 condiciones ante la estrecha vigilancia de Bruselas
La visita de la 'troika'
En un comunicado emitido tras la videoconferencia, los ministros han señalado que "el Eurogrupo está convencido de que las reformas vinculadas a este acuerdo financiero contribuirán a asegurar el retorno de todos los elementos del sector bancario español a la solidez y la estabilidad".
El Eurogrupo confía en que España "cumplirá sus compromisos" de reducción del déficit público y aplicación de reformas estructurales para corregir sus desequilibrios macroeconómicos" y advierte de que "el progreso en estas áreas será revisado estrecha y regularmente en paralelo a la condicionalidad aplicada al sector financiero".
Una suerte de "troika" -formada por la Comisión Europea, el BCE y la Autoridad Bancaria Europea (EBA)- verificará cada trimestre el cumplimiento de las condiciones para la banca. La banca española tendrá que llegar al 9 % de capital de máxima calidad y si las entidades resultan no ser viables se liquidarán. Si tienen todavía futuro tendrán que abandonar actividades secundarias y vender participaciones y activos, reducir el número de oficinas o recortar personal.
La banca socorrida no podrá repartir dividendos y tendrá que limitar la remuneración de los ejecutivos y miembros de los consejos de administración, en tanto que los titulares de híbridos y de deuda subordinada -como son las preferentes- tendrán que asumir una parte de las pérdidas.
Los ministros de Economía de la eurozona han aprobado, por unanimidad y sin modificaciones, el
rescate bancario de hasta 100.000 millones de euros para España. El Eurogrupo ha dado su visto bueno final al
memorándum de entendimiento que fija los términos y las
condiciones de la ayuda a España en una conferencia telefónica que ha durado apenas dos horas. Después de la aprobación esta mañana en el
Parlamento finlandés de la ayuda a España, la vía estaba libre para la autorización definitiva del préstamo por parte de la eurozona.
Las condiciones del préstamo para España ya fueron objeto de "acuerdo político" en la
reunión de ministros de Economía de la eurozona del 9 de julio. El plazo de devolución será de media de 12 años y medio y el periodo de carencia de 10 años. El tipo de interés se situará en torno al 3%, según el ministro de Economía, Luis de Guindos.
El rescate se pagará en cuatro tramos a lo largo de 18 meses y dedicará 25.000 millones de euros para financiar el banco malo en el que las entidades que reciban ayuda deberán segregar sus activos inmobiliarios tóxicos. La ayuda podría paralizarse en cualquier momento si España no cumple las condiciones.
Tramos de ayuda
El primer tramo de ayuda, que ascenderá a 30.000 millones de euros, estará disponible antes de fin de mes, aunque se mantendrá en reserva en el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), para casos urgentes de recapitalización, un monto que incluye un "colchón de seguridad a largo plazo" de 10.000 millones. El préstamo tendrá un vencimiento medio de 12,5 años y un máximo de 15 años y, según el Ministerio de Economía, un periodo de gracia de 10 años y un interés medio ligeramente inferior al 3%.
El segundo tramo, de 45.000 millones de euros (incluidos 20.000 del primer tramo) se desembolsará a mediados de noviembre y servirá para ayudar o liquidar las entidades que se encuentra bajo el control del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) -BFA/Bankia, CatalunyaCaixa, NovaCaixaGalicia y Banco de Valencia-.
El tercer tramo, de 15.000 millones, se desembolsará a finales de diciembre para sanear entidades viables o liquidar las que no lo sean dentro del grupo de las que no han sido intervenidas, así como para cubrir la inyección de bonos convertibles en los bancos que intenten recapitalizarse por sus propios medios. El cuarto tramo, también de 15.000 millones (incluidos los 10.000 millones del colchón de seguridad) se centrará en socorrer a este último grupo si no logra financiarse.
Hasta 25.000 millones se destinarán a la financiación de los bancos malos que se crearán hasta noviembre para aislar los activos problemáticos. A cambio de la ayuda, España tendrá que cumplir
32 condiciones, principalmente para la banca que requiera capital y el sector en su conjunto, pero también tendrá que someterse "en paralelo" una vigilancia estrecha de los compromisos macroeconómicos.