Miembros del Club Ciclista de El Puerto.
Miembros del Club Ciclista de El Puerto.
Seguridad vial

Cuando el miedo va sobre dos ruedas

Tanto dentro de la ciudad como en carretera, los ciclistas gaditanos sufren la falta de concienciación de muchos conductores y la inacción de las administraciones

CÁDIZActualizado:

«¿Que si hay días en los que tengo miedo cuando salgo a entrenar? Lo tengo todos los días y hasta que no llego a mi casa, no se me quita». Quien hace estas declaraciones es Ricardo Vinuesa. No practica parapente, ni rafting ni ningún deporte de riesgo. O puede que sí. Porque este joven gaditano es ciclista, un deporte que, a tenor de las últimas noticias, se está convirtiendo en una peligrosa afición. Desde que comenzó el año, 18 ciclistas han fallecido en las carreteras españolas, una cifra aún distante de los 58 muertos de 2015 (si bien no ha llegado aún el verano, la época más peligrosa).

Las quejas por la situación que vive el sector en la provincia se dan tanto en el ciclista urbano como en el de carretera. Juan Miguel Solana es uno de los miembros más veteranos de la Asamblea Ciclista de Cádiz, una asociación que defiende el uso sostenible de la bicicleta dentro de la ciudad. Para Solana, uno de los grandes riesgos que afronta el colectivo es la «excesiva velocidad de los vehículos».

«Si el límite de velocidad está a 50 kilómetros por hora (30 en la mayoría de tramos) es por algo, porque es la velocidad a la que el conductor aún puede reaccionar y evitar la colisión con el peatón o con el ciclista; en el peor de los casos, a esa velocidad un impacto no tiene por qué ser mortal», refleja Solana, que lamenta que en las últimas semanas se fije el foco en los atropellos a deportistas famosos «cuando todas las semanas tenemos ciclistas accidentados tanto en las ciudades como en las carreteras». Le molesta, dice en confianza, que en los medios de comunicación sólo se reflejen los accidentes con ciclistas que ocurren en carretera.

La mayor parte de los accidentes se producen dentro de la ciudad, pero son los menos graves

Y lo o cierto es que los datos le dan la razón a este veterano ciclista gaditano. La mayor parte de los accidentes con bicicletas se producen en espacios urbanos. Según las cifras facilitadas por la DGT, en la provincia de Cádiz hubo en el año 2015 (último con cifras oficiales), 179 ciclistas accidentados. De ellos, 157 tuvieron el accidente en vías urbanas y 22 en interurbanas. «Pero claro, no es lo mismo un accidente con un coche que circula a 30 que otro que lo hace a 140, por eso los accidentes en carretera suele ser mucho más graves», explica Solana.

Según las estadísticas, esa gran diferencia de heridos en accidentes en vías urbanas e interurbanas se ha producido en lo que llevamos de década (125 heridos en ciudad frente a 27 en carretera en 2014, 102 frente a 16 en 2013, 102 y 20 en 2012 y 73 y 16 en 2011).

Respecto a los problemas que encuentran con los automovilistas, Solana se queja de que en los últimos tiempos «se ha producido una polarización del conductor respecto a las bicicletas». Así, explica que frente «a una creciente masa de conductores respetuosos, que te facilitan el paso y guardan las distancias oportunas» existe otro grupo de automovilistas que «llegan a acosarte, a juntarse mucho a la bicicleta, que incluso cuando te adelantan te increpan».

Vinuesa, del Club Ciclista de El Puerto, comparte a medias esa opinión. «Es verdad que se está dando esta circunstancia, pero creo que sucede porque cada vez hay más conductores que también son ciclistas, por lo general el grado de cumplimento de las normas es muy reducido». Él quiere pensar que ese incumplimiento se produce «por desconocimiento, porque no saben que los coches deben dejar un metro y medio de distancia antes de adelantar al ciclista y que, cuando lo hacen, pueden sobrepasar la raya continua».

«Gran parte de los conductores desconoce que debe dejar metro y medio para rebasarte»

Está de acuerdo con Solana en que los atropellos de Chris Froome (triple campeón del Tour) y de Nicky Hayden (ganador de MotoGP en 2006) han puesto en las últimas fechas, junto con los últimos accidentes mortales, el foco sobre los atropellos a ciclistas «pero no es nuevo, suceden todas las semanas, raro es el domingo en que no vemos que ese fin de semana, en algún punto de España, ha habido algún accidente grave con ciclistas de por medio». En especial en verano y en Navidad, «supongo que porque hay más tráfico y porque la gente bebe más». «Los ciclistas solemos salir a entrenar los fines de semana por la mañana, y nos cruzamos con muchos conductores que se notan que no van en buen estado», añade este joven ciclista.

Infracciones

La pregunta a Vinuesa es inevitable: ¿Qué piensas de los que dicen que muchos accidentes suceden porque el ciclista no cumple las normas? En este punto, se pone serio. «Hay que hacer una distinción en este punto de los ciclistas y la gente que, simplemente, coge la bicicleta. Los ciclistas somos un colectivo muy respetuoso con las normas, somos responsables como buenos deportistas y somos conscientes de que, si queremos que nos respeten, tenemos que respetar nosotros».

Añade que, frente al ciclista, está «quien símplemente coge la bicicleta y, efectivamente, se salta los semáforos o va invadiendo la acera y molestando a los peatones, como pueden verse mucho en el Paseo Marítimo de Cádiz; yo soy el primero en increparles porque nos dan mala fama al resto». Las estadísticas de la DGT corroboran que mientras que el porcentaje de ciclistas que están envueltos en un accidente por cometer una infracción no llega al 50%, el de conductores que los provoca se eleva por encima del 60%.

«La falta de modelos sostenibles de ciudad hace que acaben enfrentados peatón y ciclista»

Desde su prisma de ciclista urbano, Solana incide que al no haber modelos de ciudad en la provincia sostenibles con los ciclistas «se produce un choque inevitable entre el peatón y el ciclista». Tal es el caso, ejemplifica, del carril bici del Campo del Sur, en Cádiz . «Lo mismo querían hacer con el proyecto de carril bici por la Alameda, ¿es normal que por la misma acera, donde se cruzan niños constantemente, puedan ir las bicicletas?»

Sin embargo, hay motivos para ser moderadamente optimistas. Pese a que los accidentes con heridos leves han aumentado en los últimos años («motivado también porque en los últimos cinco años ha habido un ‘boom’ del ciclismo», acota Vinuesa) el de fallecidos ha descendido. Así, en 2015 fallecieron en las carreteras españolas 58 ciclistas (48 en carretera y 10 en ciudad) , una de las cifras más bajas de los últimos años pese al aumento de la afición.

La cifra contrasta con los 120 muertos en 1999 (67 en carretera y 53 en vía urbana) o los 75 de 2014. «Pero me gustaría que llegara el día en que no tuviera que pensar si algún día una de mis pasiones, la bici, no dejará que vuelva a casa a ver a la otra, mi novia», concluye Vinuesa.