ANTONIO VÁZQUEZ
REPORTAJE

José Antonio, quince años de una lucha incansable contra la droga

La batalla vecinal y policial logra expulsar a los narcos de este barrio portuense, aunque la demolición de los bloques, desvalijados y reventados, sigue todavía en el aire

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De repente en José Antonio hubo que cerrar las puertas y las ventanas. Fue el mismo día en el que la droga y la autodestrucción acabaron sin contemplaciones con el olor a puchero, a recuerdo a casco bodeguero y a hierbabuena. Ocurrió de repente, sin avisar, cuando este barrio de gente trabajadora que se había criado en estas calles de El Puerto empezó a temblar. Ya no se podía salir a dar el paseo de la tarde, ni a tomar el fresco con la silla a cuestas esas noches de verano. Los niños dejaron de bajar al patio. Había llegado el miedo y la barriada cambiaría para siempre.

Entrar ahora en José Antonio sin temor es más o menos posible aunque a cada paso no dejes de recordar que allí se ha librado una verdadera guerra. El escenario además ayuda. Los pisos están reventados. Por dentro y por fuera. Hay pintadas por las paredes, basura en todos los rincones, arquetas levantadas, pisos desvalijados, agujeros hechos a martillazos en cada rincón, y ventanas ahora abiertas pero completamente tapiadas para que no vuelva a ocurrir.

Fotos: Radiografía del barrio portuense de José Antonio
Fotos: Radiografía del barrio portuense de José Antonio