Concentración ante el tanatorio en el que se encontraban los restos mortales de Mariluz Morillo
Concentración ante el tanatorio en el que se encontraban los restos mortales de Mariluz Morillo - EFE/A. Carrasco Ragel
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Clamor en Tarifa ante la tragedia que ha costado la vida a Mariluz Morillo

Familiares y amigos de las víctimas de la deflagración en el hotel piden que se aclaren sus causas

CádizActualizado:

Se llamaba María de la Luz Morillo, tenía 33 años, era de Tarifa y trabajaba en el hotel '100% Fun'. Mariluz no pudo superar las graves heridas que le produjo la deflagración de un centro de transformación de Endesa el sábado por la tarde, cuando se disponía junto a sus compañeros a comer en el patio trasero de la cocina del hotel, antes de comenzar el servicio de cenas para los clientes.

Esta mañana ha recibido sepultura. Familiares, amigos y vecinos de Tarifa han dado el último adiós a esta joven que falleció ayer a causa de las quemaduras, que cubrían el 90% de su cuerpo. Sus restos mortales llegaron al tanatorio de la localidad durante la tarde de ayer y allí, más de un centenar de personas se concentraron de manera espontánea para protestar por la falta de medios sanitarios y pedir que se esclarezcan las causas del accidente.

Una deflagración cuya evolución, según Endesa, «no se corresponde con la esperable ante un fallo eléctrico». Es decir, que aunque todas las hipótesis continúan abiertas a fecha de hoy, la compañía eléctrica asegura que la instalación de la que surgió la llamarada que afectó a Mariluz y siete de sus compañeros «se encontraba en normal estado de funcionamiento, a la mitad de su vida útil, con todas las revisiones reglamentarias realizadas y cumpliendo la normativa vigente».

Mientras, Sara Ojeda se debate entre la vida y la muerte en el Hospital Puerta del Mar de Cádiz, con quemaduras en más del 90% de su cuerpo. Su estado es tan crítico que no se le ha podido trasladar a la Unidad de Quemados del Hospital Virgen de Rocío ni a la del Hospital de Getafe, como en un principio se pretendía.

El resto de los heridos que continúan ingresados, Francisco José Fernández, Daniel Domínguez, Juan Antonio Puerto, Francisco Morillo y Esther Álvarez, con quemaduras entre el 30 y el 50% de su cuerpo, luchan por salir adelante en la UCI del Hospital Virgen del Rocío. Su estado sigue siendo muy grave y están monitorizados y atendidos las 24 horas por personal de la UCI y de la Unidad de Quemados de este hospital sevillano.