Rafael González - LA CERA QUE ARDE

Las tres gracias Rafael González

Ambrosio, Colau y Carmena, en la foto de las Azores de la gestión política del agua

La foto de la semana ha sido Colau, Carmena y nuestra Isabel uniendo las manos como un equipo de balonmano femenino antes de jugar una final de regional preferente. Tres alcaldesas unidas podemas. El motivo era no sé qué del agua y, sinceramente, ustedes me permitirán que no abunde en el asunto porque para qué. El agua o la gestión de la misma suele ser herramienta política para demostrar que se gestiona como la pera o con la misma pera. Anguita en su momento demostró que el agua potable puede ser un camino hacia la revolución cuando se remodeló Villa Azul, se instalaron los nuevos colectores y Emacsa entró en el siglo XX. Lo que debió ser una gestión surgida del esfuerzo fiscal de los ciudadanos se convirtió en una bandera política de enormes réditos. En realidad, el problema de las democracias occidentales y sobre todo del Cuéntame español es que los políticos te venden la burra con tu dinero, cuando en realidad contribuimos para que lo hagan bien o por lo menos , hagan algo. Nuestros empleados, o sea. Agradecimiento, el justo. De hecho y por los tiempos que corren, la gratitud debe surgir porque no nos roben, desvíen fondos a los amiguetes (ay, esas fundaciones) o no nos matemos a la salida del Arenal.

Aprovecho la ocasión para saludar al nuevo ministro de Fomento y pedirle por favor que el equipo de reglas y cartabones de su ministerio haga algo con el tiralíneas, los rotring y a ser posible un puntero láser y comprueben que la incorporación a la autovía A4 a la altura del estadio, está un poco desviada hacia el carril de la muerte súbita. No es por marear, pero es que es muy desagradable que vengas del «carrefú» o del currelo en el polígono industrial y acabes en el Granadal en posición horizontal tras una mampara. Si la Administración te mata (indirectamente) ya no puedes pagar impuestos ni contribuir al bienestar del agua potable. Bien es cierto que cuando palmas sigues contribuyendo a través del impuesto de sucesiones y zumos humanos exprimidos. Es la famosa socialdemocracia post-mortem, que sirve para que alcaldesas y alcaldeses se hagan «selfies» como el que nos ocupa hoy, esas tres gracias de la nueva política, de las personas, del horizonte feliz, con sus manos juntas en pos del agua del grifo. Las manos de Ambrosio además representan el apoyo que su partido -y la franquicia catalana- dan a los ayuntamientos de Colau y Carmena, lo cual sigue teniendo una lectura muy interesante ya que Pedro Snchz ha sido volado por querer unir sus finas extremidades a los círculos de la nueva política, los mismos que les han quitado votantes y los han partido en dos o en tres. Pero claro, nuestra Isabel no habría podido hacerse esa foto sin el apoyo de los camaradas de las otras dos gracias restantes.

Cuando vuelva a abrir el grifo de la cocina y se llene un vaso de agua de Duralex piense que en realidad lo que está bebiendo es un ejercicio de equilibrio de fuerzas por el que paga parte de su sueldo. La foto de esta semana lo ilustra.

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