FÚTBOL

El cordobés Pedro Conde, «Pichichi» de la SuperLiga en Grecia

El delantero lleva cinco goles en la Superliga del país heleno

El cordobés Pedro Conde, a la derecha, celebra un gol en Grecia
El cordobés Pedro Conde, a la derecha, celebra un gol en Grecia - ABC

Pedro Conde (Villafranca de Córdoba, 1988) es un futbolista cordobés más por el mundo. Ha sido el «Pichichi» de la Superliga en, la Primera División, en Grecia y ahora se mantiene como uno de los máximos goleadores (segundo) en su debut con el PAS Giannina. Jugó en el Córdoba B en la campaña 2008-09 y sólo tuvo la oportunidad de debutar ocho minutos en el Córdoba CF en la Copa del Rey ante el Tenerife.

El delantero cordobés está de moda en el torneo heleno. Es la primera vez que Pedro Conde sale de España para jugar al fútbol. Muchos de los jugadores que se buscan la vida fuera tienen amplio bagaje vital en más de un país. Pero Pedro Conde hizo hace meses por primera vez las maletas internacionales para llegar a una ciudad, Ioannina, ubicada al norte del país, cerca de Albania y a 400 kilómetros de Atenas.

Allí convive con otros dos españoles que forman parte del Giannina. Nóe Acosta y Fonsi son un par de trotamundos del fútbol español que se han hecho un hueco en Grecia. Ellos, al principio, fueron fundamentales para Pedro, que se apoyó en sus traducciones para entender las órdenes de su entrenador, Giannis Petrakis. «Al principio no me enteraba de nada», reconoce, ya que «me traducía Noé, que sabe griego».

Pedro Conde llegó a Grecia después de firmar una gran temporada en Segunda B con el Mérida, club para el que marcó 17 goles, llegó una oferta inesperada de un equipo que iba a disputar la fase previa de la Liga Europa. Aunque sobre la mesa se esperaban equipos de Segunda División, no se lo pensó e hizo las maletas. Europa era un gran escaparate.

Trayectoria

Conde es una persona que ha luchado muchísimo por abrirse un camino en el mundo del fútbol. Nacido en Córdoba hace 28 años, su familia tuvo que hacer sacrificios pronto para que pudiera entrenarse en las categorías inferiores del club de su tierra. «Jugaba en mi pueblo (Villafranca), siempre estaba con un balón en la calle. Cuando tenía diez años se fijaron en mí para las categorías inferiores del Córdoba. Lo hablé con mis padres, no pusieron ningún problema. Mi madre trabaja en el campo y mi padre en una fábrica. Era difícil que me llevaran a Córdoba. Se iban a sacrificar en ese aspecto y ellos me dijeron que no dejara mis estudios pasara lo que pasara en el fútbol. Esas fueron las condiciones», señala en declaraciones a EFE.

Poco a poco llegaron las recompensas y Pedro Conde jugó en el segundo filial del Atlético de Madrid, en el Jaén y en el Pozoblanco, dos sitios en los que sufrió impagos, en el Córdoba B y debutó unos minutos con el primer equipo, en el Granada B, en el Alcoyano, en el Melilla y en el Mérida.

Y, de ahí, a Grecia. Años de un lado a otro hasta terminar en una ciudad en la que llueve mucho y apenas ve el sol pero que vive el fútbol con una pasión inusitada. A Pedro, desde la segunda semana, ya le paraban en la calle. Y, desde que marcó un triplete al Larissa, el primero después de 40 años en el club, es un ídolo.

Es Pedro Conde. Uno de los delanteros españoles más en forma de todos los que juegan por Europa. Pero también una persona de Córdoba humilde, trabajadora, con valores y que hace meses dejó la ciudad romana de Mérida para entrar en el Olimpo de los dioses griegos.

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