Un grupo de niños entrando en su centro escolar esta mañana
Un grupo de niños entrando en su centro escolar esta mañana - V.M.
EDUCACIÓN

La confusión por tráfico y horarios marcan el inicio del curso escolar en Córdoba

UGT denuncia «caos» en algunos comedores al contratarse a menos monitores por menos horas

CÓRDOBAActualizado:

El curso escolar ha arrancado en Córdoba sin incidentes de relevancia, pero sí ha estado marcado por un clima de confusión bastante notable. Los cambios de itinerarios en los autobuses escolares y el horario escalonado en la incorporación de los alumnos han provocado cierto desconcierto entre padres y alumnos. A esto se suma que, diferencia de otros años, no ha habido agentes de la Policía Local locales en el entorno de los centros.

En cuanto al tráfico, solamente ha habido algunos colapsos de baja intensidad en zonas como la calle Alfaros y Claudio Marcelo. A estas zonas solo han podido acceder unos microbuses lanzadera que se han encargado de llevar al los alumnos a los centros.

Algunos sindicatos han abundado en la desorganización y la falta de planificación informativa, así como varios padres consultados por este periódico.

«Caos» a la hora de comer

Por otro lado, UGT denuncia en comunicado de prensa el «caos» que se ha generado al inicio del curso escolar en los comedores de los colegios que gestiona la empresa Irco, nueva concesionaria de muchos de los centros de la provincia.

El secretario de Acción Sindical de FeSMC-UGT en Córdoba, Juan Martínez, señala que esta empresa «ha dado inicio al curso sin la previsión habitual a la hora de prestar el servicio, no realizando el llamamiento a sus empleadas con la antelación suficiente que permite cada año realizar las labores de limpieza en cocinas y comedores, tras permanecer estas sin atender todo el verano».

Martínez denuncia que a esto se ha unido «el incumplimiento en las condiciones de contratación, llamando a menos monitoras de las que establece la administración según el ratio de niños en el comedor, y, por otra parte, contratándolas a 1,5 horas de jornada diaria, a pesar de que la legislación aplicable establece que la jornada mínima de trabajo es de dos horas diarias».