Los motoristas representan el 23% de los fallecidos sobre el asfalto
Los motoristas representan el 23% de los fallecidos sobre el asfalto - INÉS BAUCELLS

La DGT estudia bonificar con 2 ó 3 puntos extra a los motoristas que hagan cursos de conducción segura

El organismo afronta cómo frenar la sangría disparada hasta los 57 muertos en un invierno cálido

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Un dato que proporciona Anesdor (Asociación Nacional de Empresas del Sector de las Dos Ruedas) da una idea de cómo se han disparado las ventas del sector y, en paralelo, también las muertes de motoristas durante el presente siglo en España: en el año 2000, la moto (ciclomotores y motocicletas) representaba el 12,9% del parque de vehículos en nuestro país y el 14,9% de las víctimas mortales. Ahora mismo, ya son más del 16% del parque y han aumentado los fallecidos hasta suponer el 23%.

La Dirección General de Tráfico ( DGT) observa con preocupación el alza de siniestralidad en el colectivo, máxime tras un invierno cálido que ha estimulado las salidas moteras y el periodo vacacional de Semana Santa. Un ejemplo de ello fue el primer fin de semana de la operación salida: entre el viernes 12 y el domingo 14 de abril, de los once muertos, seis viajaban en turismo, cuatro eran motoristas y otra de las víctimas mortales iba en furgoneta. En los últimos 4 años, el 23% de los muertos durante las vacaciones pertenecían a este colectivo de las dos ruedas, lo que, según dijo recientemente Pere Navarro, «es un fracaso de todos».

El drama de los últimos tres meses va ligado, además, al buen tiempo, que se ha convertido en el gran enemigo. 57 motoristas han perdido la vida en las carreteras en los tres primeros meses del año, la mitad de ellos en fin de semana y 9 más que en el mismo periodo del año pasado. Solo en los cinco fines de semana del mes de marzo, murieron en accidente 18 personas sobre dos ruedas, lo que supone el 35% de los 51 fallecidos de estos fines de semana.

Guantes obligatorios

Tráfico y las asociaciones de motoristas trabajan en un plan específico para estos vehículos en el que, entre otras medidas, se debate la obligatoriedad de conducir con guantes en ciudad y carretera y «complementar» el uso del casco con un «equipamiento completo», explican desde la DGT. Otra de las posibilidades que estudia Tráfico es bonificar con dos y hasta tres puntos extra al carné la realización de cursos de conducción segura en moto.

Dicho análisis incluye la necesidad de revisar el Plan Estratégico de Seguridad Vial para las motocicletas, del que se cumplen ya diez años. En el organismo no ocultan que hay que adaptarlo a las nuevas circunstancias, como el incremento notable del parque de vehículos, máxime en contextos urbanos. Por ello, Navarro quería sacar adelante la extensión de las «zonas 30» en la ciudad (calles de un único sentido, donde no se pueda correr a más de 30 km/h), aunque recientemente ha asumido que será otro Gobierno el que deba implantarlo.

La aparición de empresas de uso compartido (o «motosharing») conlleva un aumento significativo de las motos aparcadas en la vía pública, así que en los planes de la DGTtambién entra reservarles un espacio de aparcamiento en las aceras y ciudades proporcional a la cuota del parque de vehículos que representa la moto.