Entrada a los juzgados de lo Penal de Sevilla
Entrada a los juzgados de lo Penal de Sevilla - Raúl Doblado

SevillaUna mujer pide dos años de cárcel para su exmarido por abrir una carta de su hijo

Una tía materna le dirigió la misiva antes de que tuviera que declarar ante el juez por una denuncia de malos tratos de su madre contra su expareja

SevillaActualizado:

Un varón, vecino de Sevilla, tendrá que sentarse hoy en el banquillo de los acusados enfrentándose a una petición de pena de dos años de cárcel tras la denuncia interpuesta por su exmujer y la hermana de ésta por haber abierto por error una carta dirigida al hijo que tienen en común y que se llama igual que el padre.

Los hechos ocurrieron en 2012, cuando el niño tenía diez años, y días antes de que el menor tuviera que declarar en el juzgado por los presuntos malos tratos denunciados en su día por su madre contra su expareja. En aquella carta, escrita por la tía del niño, se llegaba a describir al padre como un «ogro», según han señalado a este periódico fuentes del caso, que han criticado que el objetivo de la misiva era «inducir» al menor a declarar contra su progenitor.

La vista oral se celebró en 2015 y el acusado salió absuelto de todos los cargos. Por contra, la denunciante tuvo que hacer frente a una cuarta parte de las costas por «temeridad y exceso» en las acusaciones. La Audiencia Provincial, posteriormente, confirmó este fallo del Juzgado de lo Penal número cuatro de Sevilla.

Ahora, cuatro años después, otro juzgado de lo Penal de Sevilla vuelve a celebrar un juicio contra este hombre como presunto autor de un delito de revelación de secretos y se enfrenta a la petición de dos años de prisión por la madre, que se ha personado por su hijo, y por la tía del niño, autora de la carta. El Ministerio Fiscal no acusa al varón. En el momento procesal oportuno, solicitó para él la libre absolución.

Este matrimonio, que tuvo dos hijos, decidió romper su relación. Después, la mujer denunció al hombre por malos tratos a su persona y a su hijo. Ella, en dos ocasiones, solicitó al juzgado correspondiente que se le impusiera al varón la medida cautelar de orden de alejamiento. Las dos veces le fue denegada esta solicitud.

En el año 2012 y en los días previos a la declaración en el juzgado y en el marco de este procedimiento judicial del niño, la tía le envió una carta a su sobrino, que tiene el mismo nombre que su padre, quien por entonces vivía en la misma calle que su madre y los dos niños pero en otro domicilio. Ambos en Sevilla capital.

Inducir para que declarara contra su padre

El repartidor de Correos dejó la carta por error en el buzón del domicilio del padre, quien abrió la misiva sin percatarse de que iba para su hijo. En la carta, la tía ponía «de vuelta y media» al varón con el fin de «inducir» a su sobrino de cara a su declaración judicial para que lo hiciera «en un sentido». perjudicando al progenitor, que comparte la patria potestad de los dos niños con la madre, si bien ella tiene la custodia de ambos.

Cuando se celebró la vista oral, tres años después, la defensa del hombre aportó esta carta. Como se ha mencionado anteriormente, el Juzgado de lo Penal número cuatro lo absolvió.

Una vez cerrada esta causa, la madre, en representación del menor, y la tía volvieron a presentar una denuncia contra el hombre por revelación de secretos al abrir aquella carta. La confusión inducida por tener el mismo nombre de su hijo le puede suponer hasta dos años de prisión para el hombre, al que no acusa el Ministerio Fiscal.

Su exmujer y su excuñada también le reclaman una multa de diez meses a razón de seis euros diarios, así como tres mil euros cada una como indemnización.

El hombre, absuelto de los cargos de maltrato sobre su exmujer y su hijo, ve a sus hijos en virtud a un régimen de visitas estipulado tras el divorcio del matrimonio. Sin embargo, el rosario de denuncias a las que ha tenido que hacer frente el varón, la última la relacionada con la carta, ha conducido a este padre a estar con sus hijos sólo cuando ellos quieren, sin estar en los juzgados cuando se incumplen los términos del acuerdo de visitas.

Fuentes del caso han recordado a este periódico que este hombre tuvo que llegar a sufrir una denuncia por ir a recoger a sus hijos al portal de la casa en la que viven con su madre, lo que para supone una orden de alejamiento de hecho. Ha recibido una denuncia por cada acción que llevaba a cabo. El propósito de estas denuncias no es otro, según apuntan desde el entorno del varón, que arrebatarle la patria potestad sobre sus hijos.