La corporación municipal junto a Manuel Prieto y su familia, a las puertas del Ayuntamiento loreño
La corporación municipal junto a Manuel Prieto y su familia, a las puertas del Ayuntamiento loreño - L. G.
LORA DEL RÍO

Homenaje al referente de la comunicación loreña

El Ayuntamiento de Lora reconoce al periodista Manuel Prieto Romero con la distinción de Loreño Ilustre de la Villa

LORA DEL RÍOActualizado:

El periodista loreño Manuel Prieto Romero ha recibido recientemente el que quizá sea su reconocimiento más querido y valorado, el de su gente, el de su pueblo.

El Ayuntamiento de Lora del Río, con su alcalde a la cabeza, Antonio Miguel Enamorado, le otorgaba, el pasado 27 de diciembre, la distinción de Loreño Ilustre de la Villa por su trayectoria periodística y por llevar siempre el nombre del municipio por bandera.

Arropado por su familia y miembros del equipo de gobierno y la corporación municipal, recibía este homenaje muy emocionado. «Gracias por este reconocimiento del pueblo que me vio nacer y en el que vive gran parte de mi familia y al que acudo regularmente porque no he perdido el estrecho vínculo que me une a este pueblo», manifestaba. En su intervención contó anécdotas y tuvo palabras también de agradecimiento para su mujer, con la que lleva toda una vida, y su hijo.

Al término del homenaje, el concejal de Ciudadanía y Cultura, Miguel Ángel Nogales, hacía entrega al periodista de un cuadro con la imagen del Consistorio loreño, un detalle que Manuel valoró gratamente.

Manuel Prieto nació en la pedanía loreña de Setefilla un 11 de agosto de 1966. Hijo de colono, cuenta que fue, según sus palabras, «un loreño forzoso», ya que relata que su abuelo, Agapito Prieto, era oriundo de un pueblo de Granada, y llegó a Setefilla porque fue condenado a la pena de destierro y no podía vivir a menos de 180 kilómetros de la ciudad.

Manuel Prieto y Antonio Miguel Enamorado, alcalde de Lora
Manuel Prieto y Antonio Miguel Enamorado, alcalde de Lora - L. G.

Su delito, saber leer y escribir y leerles el periódico a sus vecinos, la mayoría analfabetos. Así que todos los Prietos abandonaron su ciudad y se asentaron unos en Lora y otros en Palma del Río. De este municipio cordobés es el también periodista Pepe Navarro Prieto, familia de Manuel.

En Setefilla vivió su infancia y fue despertando su inquietud por estudiar y formarse. De sus años de escuela recuerda que todos los cursos compartían la misma clase. Y muestra su admiración por los maestros, a los que considera importantes en la vida de los jóvenes, haciendo una mención especial a sus dos primeros profesores, Juan José Mantero y Angelines Peláez.

«Gracias a ellos yo estudié, porque hablaron con mi padre y le dijeron que no me dejara en el campo, que tenía posibilidades», manifiesta. En Lora hizo sus primeros programas de radio.

Se marchó a Barcelona a estudiar Periodismo, donde también cursó estudios de Publicidad y de Filosofía y Letras. «Cuando llegué allí fue un cambio muy duro, de una zona rural de campo y ganado a una gran ciudad».

Como anécdota cuenta que de sus años de estudios en la Ciudad Condal compartió durante tres años casa con el cerebro del independentismo catalán, Oriol Soler Castanys.

Muy agradecido a Barcelona, donde vivió grandes experiencias, revela que siempre se sintió como exiliado, deseando volver a casa y contando los años y los cursos por los días que le faltaban para hacer cosas según el calendario loreño.

«Contaba los días para la Feria, para Semana Santa, para el verano…» destaca, y añade: «Cuando cogía el tren que, por entonces tardaba un día entero, había un resorte en el corazón que estando dormido me despertaba al llegar a Despeñaperros».

«Soy de Lora no por haber nacido aquí, sino porque quiero ser de Lora y me moriré siendo de Lora»

Su trayectoria profesional es indiscutible. Y siempre muy unida a su tierra, su Andalucía querida, de la que presume con orgullo. En la actualidad es director regional en Andalucía del Grupo Atresmedia.

Cabe destacar que fue miembro del equipo fundacional en Andalucía de Antena 3 TV. El 3 de junio de ese año se convirtió en el primer presentador de las emisiones para Andalucía de una televisión privada. Asimismo, fue enviado especial en Jerusalén, durante la Guerra del Golfo Pérsico.

Quién le diría a este chico de una pequeña pedanía de la Vega del Guadalquivir que llegaría tan lejos y que el periodismo le daría tanto. Por eso recalca que «la identidad de una persona es una actitud. Es su voluntad».

Y añade que cualquier persona es en la vida lo que quiere y como quiere ser. «Por eso que los jóvenes tomen nota y estudien, viajen, aprendan inglés y que tengan el deseo siempre de volver a sus raíces. Soy de Lora no por haber nacido aquí, sino porque quiero ser de Lora y me moriré siendo de Lora».