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Victoria Abril: «La única década maldita son los cuarenta»

La actriz triunfa en Francia con la serie «Clem» y acaba de estrenar «Inspectora Marleau», que sí se puede ver en España (Calle 13)

Victoria Abril
Victoria Abril - Calle 13
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Victoria Abril (Madrid, 1959) no conoce la crisis de la edad. O sí, pero la superó hace tiempo. «La única década maldita son los cuarenta», asegura, «porque solo te tocan las malas, que son divertidas dos o tres, y las agriadas, a las que su marido deja por una más joven». «En el cine», prosigue, «el 80 por ciento son hombres, y claro, no saben qué hacer contigo justo cuando estás en el mejor momento. Esto es así y por siempre será». Ella superó el bache cantando: «Con la música fui la mujer más feliz del hemisferio norte. No recuerdo nada más fuerte. El público es el mejor amante que he tenido».

En la actualidad, Abril triunfa en Francia con la serie «Clem», una comedia que se emite desde 2010 sin que ningún canal la haya acercado a nuestro público, que sí podrá ver «Inspectora Marleau», que se puede ver en Calle 13. La española es el personaje central del tercer episodio. «Ella vive escondida en un convento, hasta que llega la inspectora investigando el suicidio de una joven».

«Con el culo al aire»

Para una actriz que ha mostrado tanto, el papel es especialmente exigente, aunque parezca paradójico. El hábito remarca su rostro y le niega la oportunidad de esconderse o desviar la mirada: «Es verdad que al hacer de monja te quedas un poquito con el culo al aire. Reconozco que dediqué mucho tiempo a estudiar ese marco, porque no hay nada, maquillaje, ni flequillos detrás de los que esconderte».

Por otro lado, «después de 40 años de oficio es muy raro encontrar papeles que no has hecho». «¡Yo, monja! Todavía me queda la sensación de la primera vez, aunque a esta edad mía ya no es la primera, sino la última, que tiene la misma intensidad».

En un momento dado, su personaje confiesa su origen español y dice que el acento la ha traicionado un poco. «Y me sigue traicionando, después de 30 años», aunque a menudo es una ventaja: «Después de casi 20 años intentando hablar francés, que menudo coñazo, en televisión me dijeron que no domara el acento, porque a la gente le encanta. Incluso he acabado enseñándoles español. Ahora todo el mundo sabe decir “Claro que sí”. Franceses hay 60 millones, pero españolas que hablan francés como yo, yo».

«Me quedé por amor», cuenta Abril, «después de hacer dos hijos, para que estuvieran al lado de su padre y con la idea de trabajar donde el trabajo apareciera. Pero este año el bueno está en España. Ahora empiezo a hacer la miniserie “Días de Navidad”, de Pau Freixas, y en abril empiezo el rodaje de un largometraje que se llama “La lista”, con María León».

Cuarenta años después de «La barraca», la televisión le sigue dando alegrías: «¿Tú sabes la de películas que tengo que hacer para juntar los 10 millones de espectadores del primer episodio de “Clem”? Como diez, pensando que todas sean un éxito». Quizá la combinación perfecta sería una serie de Almodóvar: «Huy, no creo. Me parece imposible. Los directores no sé tanto, pero los actores sí que nos hemos puesto a hacer televisión porque es donde ofrecen mejores papeles».