Es noticia:

¿Con o sin presentador? La gran polémica de los Oscar 2019

La renuncia de Kevin Hart tras un tuit homófobo y la dificultad de encontrar sustituto obligó a la Academia a renunciar a la figura de maestro de ceremonias

El presentador de la gala Jimmy Kimmel de la 90ª edición de los Oscar
El presentador de la gala Jimmy Kimmel de la 90ª edición de los Oscar - EFE
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Los últimos días antes de los Oscar 2019 continuaba el debate: ¿habrá o no habrá presentador? Incluso Whoopi Goldberg fue señalada como una especie de conductora encubierta de última hora para la gala. Había quien aseguraba que la actriz podría estar preparando el espectáculo de este domingo en secreto ya que estos últimos días no ha estado al frente del magacine «The View», que casualmente se emite en los Estados Unidos en la misma cadena que retransmite los premios, ABC. Pero la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas ya comunicó en enero que no habría presentador en la 91ª ceremonia de los Premios Oscar.

La decisión de no contar con un maestro de ceremonias llegaba tras tener que renunciar a que el comediante Kevin Hart hiciera los honores. El cómico estadounidense había sido elegido a finales del año pasado para dirigir la gala a finales del año pasado, pero las redes sociales no le dejaron cumplir ese sueño. Escasas horas después de que la Academia anunciase que Hart sería el presentador, emergieron comentarios de él con tono homófobo hechos en Twitter hace una década.

[Las redes y la corrección política dejan a los Oscar sin presentador]

En un principio, el cómico optó por no entrar en el bucle inacabable que podía suponer pedir perdón y aseguró que no se disculparía de actitudes o mensajes de su pasado que ya había explicado. La Academia le puso en la disyuntiva de hacer un comunicado de disculpa o perder el puesto de presentador, según informó el corresponsal en Nueva York, Javier Ansorena. Hart escogió la segunda opción. Sin embargo, sí que aprovechó su «despedida» como presentador de los Oscar para incluir una «disculpa sincera a la comunidad LGBTQ por mis palabras insensibles del pasado» en Twitter.

La solución planteada por la Academia de Hollywood, que estuvo buscando durante semanas sin éxito un sustituto para Hart, reside en que serán las diferentes estrellas que vayan pasando por el escenario las que se repartirán sus funciones. Pese a lo peculiar del asunto, no es la primera vez que unos Premios Oscar no cuentan con un maestro de ceremonias. La última vez que esto sucedió fue en 1989. La gala de la 61º edición comenzó con un humorístico número musical protagonizado por el actor estadounidense Rob Lowe y Blancanieves.

La falta de anfitrión se paliará con distintos monólogos y sketches, y propiciará a que la música se convierta en una de las grandes protagonistas de la noche aprovechando el éxito de películas como «Ha nacido una estrella» o «Bohemian Rhapsody». Los espectadores del Dolby Theatre disfrutarán de números de Queen, Lady Gaga, Dolly Parton o Kendrick Lamar.

Esta decisión no ha contentado a todo el mundo. Actores como Whoopi Goldberg mostraron su desacuerdo y su interés por la necesidad de un presentador (y de ser ellos ese anfitrión). «Es una idea estúpida», dijo Goldberg sobre al idea de unos Oscar sin presentador. «La gente necesita que alguien los guíe a través de la gala y creo que tiene que ser alguien que ame el cine».

Pensando en un cambio

El cambio de formato es forzado, pero llega en el momento adecuado. La caída de audiencia que vimos el año pasado es el síntoma de que la gala de los premios más importantes del cine necesitan un cambio. La Academia ya había decidido reducir la duración a un máximo de tres horas, agilizar el proceso de reparto de estatuillas y desterrar a la publicidad la entrega de algunos premios técnicos; pero esto último no lo llevará a cabo tras recibir un aluvión de críticas.