Es noticia:

El carnicero de Vilnius, el asesino nazi que exterminó a 80.000 judíos y salió indemne

La película «Caso Murer. El carnicero de Vilnius», estrenada este viernes, reconstruye el proceso judicial contra el respetado político austriaco, uno de los mayores escándalos de la historia de Austria

Imagen de «Caso Murer. El carnicero de Vilnius»
Imagen de «Caso Murer. El carnicero de Vilnius»
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

A principios de la década de los cuarenta, Franz Murer era un respetado y adinerado político, padre de familia y granjero, que ocupaba el cargo de oficial austriaco de las SS en el Gueto de Vilnius. Durante los años que ostentó el cargo, de entre 1941 a 1943, casi 80.000 judíos del gueto fueron exterminados por el nazismo, sobreviviendo únicamente 600. Su fama le precedía, y pronto comenzaron a referirse a él como el carnicero de Vilnius.

En 1949 fue condenado a 25 años que le condenaba a trabajos forzados en Lituania por el asesinato de ciudadanos soviéticos cuando ocupaba el cargo de las Schutzstaffel, pero solo cumplió cinco años entre rejas, momento en que la URSS lo liberó y repatrió tras el acuerdo de la Independencia de Austria de 1955.

Ocho años después, cuando Murer había rehecho su vida, Simon Wiesenthal descubrió por pura casualidad que estaba viviendo en Steiermark. El caso no se reabrió hasta que no consiguieron la suficiente presión internacional contra él. Entonces Murer estuvo encerrado 2 años en prisión hasta la llega-da de juicio, el cual tuvo lugar en Graz en el año 1963. El juicio tan solo duró 10 días.

La película «Caso Murer. El carnicero de Vilnius», basada en los documentos originales del proceso, reconstruye el polémico proceso judicial contra Franz Murer que, pese a las abrumadoras pruebas con las que se contaba, entre ellas los testimonios de supervivientes de todo el mundo que fueron a Graz a testificar en el juicio, su culpabilidad quedó en duda.

En palabras de su director, Christian Frosch, «este caso fue uno de los escándalos más serios que ha sufrido Austria. Los responsables fueron el sistema judicial, la prensa y las políticas gubernamentales. La película muestra el pequeño peso que tiene la verdad y la justicia ante los intereses del poder».

Interesado en la historia del «carnicero de Vilnius» tras un viaje a Vilna, la capital de Lituania, el realizador descubrió en un museo judío un letreto que calificaba a Franz Murer como el principal criminal de las atrocidades del gueto. «Vilnius era el centro espiritual de la cultura judía en la Europa del Este, fue completamente destruido por los nazis, con el apoyo de la población lituana. De los 80.000 judíos que vivían en Vilnius solo sobrevivieron unos pocos cientos de ellos. Siempre me ha interesado la historia y me sorprendió el no haber escuchado el nombre del hombre descrito como uno de los principales responsables del holocausto en Vilnius», explica Frosch. «Primero, empecé a investigar por puro interés personal y luego resultó ser un viaje al capítulo más oscuro del sistema judicial austríaco de la posguerra. En cierto modo, el juicio de Murer es un caso representativo, pero también es muy especial porque la prensa y la escena política se comportó, en particular, de una manera atroz», continúa.