IBI que estás en los cielos

La ciudad de Cádiz soporta una de las contribuciones urbanas más altas del país y, de momento, no hay visos de que baje

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La capital de la provincia tiene el triste honor de figurar en el ránking de las quince ciudades de España con el IBI más alto. A Cádiz se le juntan tres inconvenientes de peso como las plagas bíblicas que la condenan a pagar una contribución por las nubes. Su menguante población, su imposibilidad de crecer y un ajustado parque inmobiliario hacen que el recibo se dispare sin posibilidad de una rebaja. Al contrario. El informe Panorama sobre la Fiscalidad Local, elaborado por el Consejo Nacional de Economistas, incide directamente en los agravios que existen en el mapa fiscal de nuestro país y en la necesidad de una reforma tributaria que reparta de forma equitativa la presión fiscal. El recibo del IBI es uno de los más temidos por los propietarios de vivienda. Se cobra cada año, ya sea de golpe o fraccionado. Gracias a este tributo local, los ayuntamientos españoles mantienen sus arcas de manera sistemática. La contribución es la verdadera caja de resistencia de los consistorios. Tanto es así, que el IBI representa al 28% de todos los ingresos municipales; en el caso de Cádiz, los 38,4 millones que supone su recuadación equivalen al 70% de los ingresos tributarios que recibe su ayuntamiento. El presidente del Consejo General de Economistas de España, Valentín Pich, critica la doble, y a veces, triple imposición del IBI para los dueños de las casas. «Muchos inmuebles urbanos, además de ser gravados por este impuesto municipal, también tributan en el IRPF a través de la imputación de rentas y por impuestos ligados a la financiación autonómica como son el Impuesto sobre el Patrimonio y el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones», señala. Pich cree que «es injusto y no tiene sentido que la tributación por este impuesto dependa de la forma jurídica o del importe neto de la cifra de negocios sin tener en cuenta los beneficios que se obtienen». Ante esta situación, cada gaditano, por ejemplo, paga una media al año de 325 euros con cargo a la contribución urbana. La capital de provincia que cobra más IBI a sus ciudadanos es Tarragona, con una tasa del 0,953% y que recauda 398,7 euros por habitante, frente al gravamen del 0,51% que aplica Madrid, que ni siquiera está presente en el top 10 de las ciudades con el IBI más caro. A Tarragona le siguen de cerca Lérida, con el 0,943% y Gerona, con el 0,907%, mientras que la cuota de Barcelona de del 0,75%. Resulta complicado vislumbrar a corto o medio plazo una bajada del IBI en Cádiz, salvo que una reforma aporte equilibrio.