Los tomates contienen licopeno, que es un fotoprotector solar
Los tomates contienen licopeno, que es un fotoprotector solar

¿Pueden algunos alimentos protegernos del sol?

Los expertos aseguran que la fotoprotección oral puede ser un complemento de la fotoprotección tópica

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¿Podemos protegernos del sol con lo que comemos? La respuesta es «sí, pero no». «» porque existen evidencias que confirman que algunas vitaminas y agentes botánicos son fotoprotectores orales y «no» por dos razones: porque aún se ha determinado científicamente qué cantidad es necesaria para que realmente protejan la piel de la sol y porque el hecho de que hayan sido calificados como «fotoprotectores» no es una razón suficiente para dejar de proteger la piel del sol con productos de uso tópico ni tampoco para dejar de lado medidas preventivas (sentido común, buscar la sombra, evitar la exposición en las horas centrales del día, utilizar ropa adecuada, filtros solares, etc) frente a los efectos de la radiación solar.

Tal como revela la Dra. Ángeles Flórez, coordinadora de la Campaña Euromelanoma de la Fundación Piel Sana de la AEDV, la radiación ultravioleta (UV) provoca un daño directo e indirecto en el ADN, pone en marcha fenómenos inflamatorios y de estrés oxidativo y altera la inmunidad y los mecanismos de reparación celular, provocando cáncer cutáneo y fotoenvejecimiento. Por ello, insiste en recordar que la fotoprotección es importante para la salud y afirma que, en la actualidad, la fotoprotección oral puede complementar la fotoprotección tópica. «Los fotoprotectores orales actúan frente a la carcinogénesis y el envejecimiento inducidos por la radiación ultravioleta, fundamentalmente mediante mecanismos antioxidantes, anti-inflamatorios e inmunomoduladores», precisa.

Las zanahorias contienen betacaroteno y luteína, que son antioxidantes
Las zanahorias contienen betacaroteno y luteína, que son antioxidantes

El licopeno, un fotoprotector estudiado

A día de hoy los agentes más relevantes en el capítulo de la fotoprotección oral son las vitaminas y los agentes botánicos. Dentro de las vitaminas destacan los carotenoides y la nicotinamida. Como detalla la Dra. Flórez, los carotenoides, que son pigmentos presentes en una gran variedad de vegetales y frutas, disminuyen las especies reactivas de oxígeno (ROS) dependientes de UVA y UVB, tanto in vivo como in vitro.

De todos los carotenoides, el más estudiado es el licopeno, presente en vegetales como el tomate y frutos rojos, excepto en la fresa y la cereza. El efecto anti-oxidante del licopeno y su potencial como fotoprotector está bien documentado, según asegura la experta de la AEDV, que matiza, sin embargo, que no están consensuadas las dosis diarias necesarias para alcanzar esa capacidad.

En cuanto a la nicotinamida, sus fuentes en la dieta son, en líneas generales, la carne, los frutos secos, los vegetales de hoja verde, los cereales, el te y el café.

El efecto de los polifenoles

Si hablamos de los agentes botánicos, en la última década los polifenoles han despertado un gran interés como antioxidantes, antiinflamatorios y fotoprotectores. Los polifenoles más estudiados son los polifenoles del té verde, el extracto de cacao y el polipodium leucotomos. Con respecto a los dos primeros, e independientemente de que se esté hablando de «sustancias prometedoras», la Dra. Flórez aclara que se necesitan más estudios para definir tanto la dosis como la seguridad de su consumo.

El agente botánico con más evidencia que avale su uso como sustancia fotoprotectora oral es el polipodium leucotomos, que se encuentra disponible en forma de comprimidos. Se trata de un tipo de helecho originario de América Central y del Sur que era utilizado por los pueblos indígenas para tratar dolencias cutáneas. Sus propiedades anti-inflamatorias, inmunomoduladoras, anti-oxidantes y antiproliferativas han sido ampliamente documentadas.

Además, la coordinadora de la Campaña Euromelanoma de la Fundación Piel Sana explica que se están abriendo nuevas puertas en el campo de la investigación en fotoprotección oral que apuntan a los probióticos , que parecen tener un papel prometedor en este ámbito, si bien será necesario llevar a cabo más investigaciones para confirmarlo.

En la actualidad la mayor parte de los fotoprotectores orales comercializados contienen varios principios activos, a su vez con dosis variables, que actúan en distintos mecanismos fotoprotectores, especialmente los relacionados con su potencial anti-oxidativo.

La experta de la AEDV aclara, en definitiva, que será necesario llevar a cabo más investigaciones que permitan alcanzar un consenso sobre los estándares mínimos para considerar a una sustancia como fotoprotectora oral y aconsejar cuáles serían las dosis diarias necesarias y las combinaciones ideales para cada paciente y cada patología.

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