El Valle de los Templos de Agrigento se ofrece a Gucci frente al rechazo del Partenón

Atenas consideró una «humillación» un desfile de modelos de Gucci y rechazó una oferta de 2 millones de euros. Agrigento lo ve como una oportunidad económica y de imagen

ÁNGEL GÓMEZ FUENTES
CORRESPONSAL EN ROMAActualizado:

Si Atenas rechaza a Gucci y su desfile de moda, Agrigento llama a la célebre firma italiana para acoger el evento. «Pecunia non olet» (el dinero no huele). Esta frase atribuida al emperador Vespasiano es la que ha puesto en práctica el director del Valle de los Templos de Agrigento (Sicilia), Giuseppe Parello, quien se apresuró a ofrecer este conjunto arqueológico para un desfile de alta costura de Gucci, después del categórico rechazo de Atenas por parte del Consejo Central de Arqueología, KAS, escrupuloso vigilante del antiguo patrimonio griego. En juego hay un negocio de dos millones de euros. Es la cantidad que había propuesto la casa de moda florentina, una contribución destinada al programa de conservación de la Acrópolis, a cambio de un breve desfile de unos 15 minutos con el fondo del Partenón. Además, Gucci confirmó «un encuentro con las autoridades griegas para explorar las posibilidades de un proyecto de colaboración cultural a largo plazo», que podía haber ofrecido beneficios turísticos para el país, en grave crisis económica.

En Atenas se consideró una «humillación»

Medios italianos se hacen eco del contundente rechazo de Atenas, que no vio con buenos ojos la oferta de Gucci para el desfile de modelos. El diario «Kathimerini» calificó la propuesta como una «humillación». Maria Andreadakis-Vlazakis, portavoz el ministerio de Cultura, justificó así la negativa: «La acrópolis es un símbolo para toda la humanidad, que no puede ser objeto de transacciones comerciales». La explotación con fines económicos de los monumentos griegos es inusual: el único desfile de modelos que se recuerda frente al Partenón lo realizó la maison Christian Dior en 1951.

Para Silicia, un maná

No se piensa lo mismo en Sicilia, que atraviesa también por una grave crisis económica, alzándose voces para que el gobierno nombre un comisario que pueda hacer frente al colapso de la isla, suspendiendo el estatuto especial de autonomía de la región. Como la Acrópolis de Atenas, también el área arqueológica de Agrigento, con su Valle de los Templos, es Patrimonio de la Humanidad desde 1997. Se trata de un parque arqueológico de 1.300 hectáreas, que es el más grande del mundo. Excepcionalmente bien conservados están sus importantes templos dóricos, que empezaron a construirse a partir del año 580 a. C.

Valle de los Templos, escenario sugestivo

El alcalde de Agrigento, Lillo Fioretto, para evitar malentendidos ha justificado así su beneplácito a Gucci: «Acontecimientos reservados a pocas personas son objeto de un reglamento del Parque Arqueológico y, en línea con las normas nacionales, hay establecidos cánones y derechos de imagen. Creo que el Valle de los Templos, elegido ya en otros eventos privados de carácter internacional, puede ser un escenario también muy sugestivo desde el punto de vista de la calidad de la imagen con su correspondiente proyección publicitaria».

Lugar mágico para el coloso americano Google

De hecho, las arquitecturas griegas de Agrigento son escenario habitual de grandes iniciativas. A inicios del pasado mes de agosto 2016 Google celebró su convención anual en el Valle de los templos, por decisión de Sergey Brin y Larry Page, cofundadores del coloso estadounidense. Lo hacían por segundo año consecutivo. Y durante una cena en el parque arqueológico ante los templos vieron una exhibición de Alicia Keys y de la cantante soul Eleonora Tomasino, delante de invitados especiales como Angelina Jolie y Charlize Theron. Google solo pagó una módica cifra: 100.000 euros.

Sí a Gucci, no un desfile de pornodivas

De exigencias económicas a Gucci por el momento no se ha hablado. Sobre todo porque para Giuseppe Parello, director del Valle de los Templos, el punto principal es lo que se gana en imagen: «Iniciativas como esta de Gucci tienen un aspecto muy positivo también para nosotros en publicidad. Aunque se deben pagar. Aquí solo entran gratis los niños». Y a la hora de las exigencias para la pasarela de modelos de Gucci, la posición es también muy clara: «Respeto absoluto de los lugares y la posibilidad para el público de visitar el Valle antes y después del desfile. Y obviamente esta la cuestión del decoro, que en el caso de Gucci se da por descontado. Pero jamás aceptaríamos el desfile de pornodivas».

En definitiva, lo que para Atenas era una humillación, desde otro lugar también mágico como el Valle de los Templos, se ve como una recíproca oportunidad: para Gucci y para Agrigento.