Madison Cox en la Fundación YSL de París
Madison Cox en la Fundación YSL de París - EFE
GENTE

Madison Cox, el jardinero que vela por el legado de Yves Saint Laurent

Este paisajista norteamericano de 59 años, y viudo del visionario Pierre Bergè, se estrena como presidente de la Fundación Bergé-Yves Saint Laurent

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Se dieron el «sí, quiero» el pasado 31 de marzo en París, en la más estricta intimidad. El corto periodo de tiempo en el que Pierre Bergé y Madison Cox fueron legalmente un matrimonio acabó el 8 de septiembre, con el fallecimiento del famoso empresario en la localidad de Saint Rémy, en la Provenza francesa. Cox, hasta entonces vicepresidente de la Fondation Pierre Bergé-Yves Saint Laurent, ha heredado el cargo –y las propiedades– de su difunto marido.

Bergé y Cox hace unos meses en una calle de París
Bergé y Cox hace unos meses en una calle de París - EFE

Ahora se abre una nueva era para el legado de Yves Saint Lauret (1936-2008) y Pierre Bergé (1930-2017), que siempre estuvo marcado por el fuerte carácter de ambos. Madison Cox, al que Bergé conocía desde hacía más de 40 años, había sido el paisajista de muchos amigos y conocidos de Yves y de él mismo, entre los cuales se encontraban las mayores fortunas de los cinco continentes, desde Marella Agnelli, viuda de Gianni Agnelli, hasta la familia Rothschild, el empresario y exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg o el cantante Sting. Bergé, que estuvo sentimentalmente vinculado durante una década con el pintor Bernard Buffet y casi 50 años –entre amor, hermandad, y unas cosas y otras– con Yves Saint Laurent, nunca tuvo la posibilidad de contraer matrimonio con ninguno de los dos. Meses atrás, después de la legalización del matrimonio homosexual en Francia, durante la presidencia de François Hollande, Bergé aprovechó para consolidar una historia y asegurar su patrimonio.

Diferencias

No deja de ser lo mismo que hicieron Yves y Pierre cuando Saint Laurent estaba en su lecho de muerte y decidieron simplificar la transmisión de su legado. En esta ocasión, las diferencias entre los contrayentes eran notables. Bergé tenía 86 años cuando se caso y Cox, 59; uno era empresario y el otro jardinero «de luxe». Juntos firmaron un nuevo futuro para asegurar la conservación de las colecciones de uno de los dúos más potentes de la moda de todos los tiempos, el formado por Yves y el propio Pierre.

Yves Saint Laurent en una imagen de 1960
Yves Saint Laurent en una imagen de 1960 - EFE

En realidad, el éxito de la maison creada a principios de los 60 nunca hubiera sido lo mismo si alguno de los dos hubiera faltado. Fueron la locura (Yves) y la avaricia (Pierre); la creatividad y la razón, la inconstancia voluble y la perseverancia rigurosa. Una pareja explosiva que cambió el mundo de la moda para siempre.

Ahora que Madison Cox ha tomado el bastón de mando del poderoso Pierre Bergé, tendrá que aprender cómo gestionar los nuevos museos que ninguno de los fundadores ha podido disfrutar.

Hace escasos días, un mes después de la muerte de Bergé y tan solo tres semanas tras la inauguración del museo parisino de la Fundación en el 5 de la Avenue Marceau –antigua sede de la casa de modas–, se ha inaugurado el museo Yves Saint Laurent en Marrakech: se trata de 4.000 metros cuadrados situados junto al famoso Jardin de Majorelle, el parque botánico que Yves Saint Laurent y Pierre Bergé compraron en 1980 y que se convirtió en parte de su legado en 2010. El museo acoge una parte de la colección del famoso tándem empresarial de la moda, mientras que se exponen temporalmente otras piezas, junto a una biblioteca que contiene más de 5.000 volúmenes especializados en el Magreb y su arte, y que se ha convertido casi en la biblioteca pública de la ciudad marroquí.

Además, el complejo dispone de un pequeño auditorio para disfrutar de excelente música –una de las pasiones de Pierre Bergé– y un café con su terraza respectiva, que completa la propuesta de un museo en el que Cox siente que también ha dejado su impronta.

Preservar

Así, el discreto y elegante Madison Cox se ha convertido en toda una personalidad mundial de un día para otro. Según él mismo declara, aprende con fruición los detalles necesarios para mantener la biblioteca en las condiciones de humedad necesarias y estudia el mejor modo de preservar las prendas de Saint Laurent. Este encantador paisajista de San Francisco es ya un protagonista del mundo de la moda global.