Lucía Rivera
Lucía Rivera - ABC

Lucía Rivera: «Con Marc estoy bien, pero no puedo ofrecer ni pedir una relación día a día»

La hija de Blanca Romero y Cayetano Rivera se sincera sobre su noviazgo con Marc Márquez

BarcelonaActualizado:

De Lucía Rivera (20 años) no se puede decir que le falte ambición. Muy al contrario, la modelo española aspira a lo más alto. «Mi problema es que no tengo pequeños deseos», afirma la hija de Blanca Romero y Cayetano Rivera durante una conversación con ABC en Barcelona. «Mis sueños son grandes, esos que se consiguen a largo plazo», añade con arrolladora seguridad.

Al brillo que ahora envuelve la carrera profesional de esta belleza morena, que es carne de papel cuché desde que su madre se casara con el popular torero en 2001, se suma un incipiente romance con el campeón de MotoGP Marc Márquez (26 años). La suya es una relación que los medios descubrieron meses atrás, pero que tuvo su confirmación hace apenas unos días. Enamorada y feliz, Rivera -que se encuentra en la Ciudad Condal como una de las protagonistas del desfile que cerró la Valmont Barcelona Bridal Week, a cargo de Pronovias- se sincera sobre su mediático noviazgo.

Amor por las motos

Reconoce que a ambos les queda mucho por vivir y que uno de los aprendizajes que le está reportando su relación con Márquez es asumir que la mayor pasión de su pareja no es ella, sino las motos. «Yo creía que este mundo no me iba a gustar, pero me interesa más de lo que pensaba, hasta me emociona». Sin embargo, junto a Márquez se resiste a dar nada por sentado. «Marc y yo estamos empezando, así que no se sabe lo que puede pasar. Ahora estoy enamorada, pero quizás dentro de un mes... quién sabe. Tengo 20 años y el futuro es incierto», sostiene.

Uno de los desafíos de su relación es salvar la distancia que media entre sus respectivos domicilios: la modelo reside en París y el piloto vive en Barcelona. « Con Marc empecé en la distancia y estoy contenta, pero no puedo pedir una relación día a día, porque no puedo ofrecerla. A mí también me gusta estar sola. Soy muy independiente, así que creo que para los dos está bien esta situación».

Lucía considera que su etapa en París está llegando a su fin. De hecho, la joven modelo ya está pensando en nuevos horizontes donde crecer. «El siguiente paso es irme a otro país. París ya lo viví, lo probé. Ahora quiero descubrir otra ciudad, otros mercados, otras marcas, otros desfiles...», explica. Y añade: «Milán es el lugar que tengo en mente. Yo creo que ese va a ser el próximo destino». Sus primeros pasos en su nueva ciudad de adopción serán «crear vínculo con las agencias, hacer amigas, apuntarme al gimnasio y empaparme de una nueva cultura para mí».

Una madre modelo

En sus planes de crecer a nivel personal y expandir su carrera por el mundo, la modelo sabe que cuenta con el apoyo incondicional de su madre, Blanca Romero, actriz y veterana maniquí. «Desde que cumplí los 15 años, mi madre ya me decía que tenía que marcharme. ‘‘¡Lucía, hazlo!’’, insistía. Ella siempre me ha animado, le gusta mucho que viaje y, si pudiera, seguro que se vendría conmigo», explica. Por supuesto, este nuevo paso en la carrera de Lucía representaría un nuevo reto en la relación con Marc, por más que ambos ya sepan «llevarlo bien».

El pasado jueves por la noche, Rivera fue una de las grandes presencias de la firma Pronovias, aunque esta vez no le tocó el turno de acompañar a la marca sobre la pasarela, sino desde la primera fila. «Nunca había estado en un desfile desde fuera, es la primera vez, pero me siento muy a gusto con la marca», cuenta la modelo a ABC. Además, señala que el vínculo que le une a la firma también tiene su lado emocional: «El año pasado, desfilé con mi madre para Pronovias y aquello me dio una increíble sensación de ternura».

Ahora, su objetivo es «seguir trabajando y ser feliz. Estoy subiendo peldaño a peldaño, rodeada de gente que admiro, para llegar al sitio donde sueño estar».