Casto en el bar El Palentino
Casto en el bar El Palentino - ANDRÉS BESOMI/FLICKR

Malasaña llora la muerte de Casto, el corazón del Palentino

El popular bar que inspiró a Álex de la Iglesia se queda huérfano de uno de los iconos del barrio

MadridActualizado:

El barrio de Malasaña se acuesta hoy con un ánimo menos festivo, huérfano de uno de sus iconos más populares. Casto Herrezuelo, rostro y corazón del mítico Palentino, ha fallecido a los 79 años. Con su muerte se va un pedacito de la esencia de estas calles y uno de los últimos supervivientes de los bares de siempre, los de suelo de mármol, espejos y barra de zinc.

Siempre abarrotado, juntó a los incipientes «hipsters» del barrio con la parroquia de «toda la vida». Este jueves el cierre del local anunciaba la triste noticia con una suerte de esquela pintada a boli sobre un folio. Los vecinos y habituales se encargaron de construir un epitafio improvisado, con una foto de Casto tirando una caña y dos claveles en forma de homenaje: «Buen viaje, compañero».

Natural de Paredes de Nava (Palencia), nació en 1938 y desde hace más de cincuenta años regentaba este local junto a Loli López, dando de comer y beber a generaciones. La capilla ardiente de Casto Herrezuelo ha sido instalada en la sala 14 del Tanatorio de San Isidro de la capital para brindarle el último adiós.

El Palentino, más allá de su papel en aperitivos, destilados y reuniones, se encumbró en los últimos tiempos como un símbolo de Malasaña de puertas hacia afuera. Tanto es así que este reducto entre los artificios inspiró a Álex de la Iglesia para su película El Bar y hasta se plasmó en una camiseta que se convirtió en moda en Nueva York.