Representantes del SUP durante la rueda de prensa en Santiago
Representantes del SUP durante la rueda de prensa en Santiago - EFE
GALICIA

Alertan de que los suicidios entre policías doblan la media ciudadana

En los últimos cuatro años Galicia suma 7 casos. Los agentes piden apoyo psicológico para frenar esta situación

SantiagoActualizado:

Dentro del cuerpo de Policía, la tasa de suicidios ronda el 15 por ciento. Entre el resto de la sociedad, este indicador cae hasta el 7 por ciento. Con estos datos en la mano, el Sindicato Unificado de Policía en Galicia (SUP) promovió hace unos años la creación de un recurso para asistir a agentes que se encuentran en una situación de fragilidad que los pueda llevar a atentar contra su vida. La herramienta, ViveCNP, ha atendido desde su creación a medio centenar de efectivos de distintos puntos del país, y planea ya su extensión a comunidades como Madrid o Andalucía dada «la gravedad de un problema que no solo afecta a los policías, sino a su trabajo».

Según ejemplificó el secretario general del sindicato en la Comunidad gallega, Roberto González, existe un un «vacío» en el apoyo psicosocial de los policías que se traduce en una media de 450 bajas anuales por causas psicológicas. Detrás de estas situaciones se encuentran factores muchas veces asociados a la propia labor policial, como el estrés ante un operativo o la empatía desarrollada ante circunstancias dramáticas. El objetivo del SUP es que los agentes cuenten con apoyo llegado un momento «límite», pero el camino no está siendo sencillo.

Conversaciones estancadas

Tres años después de la puesta en marcha de ViveCNP en Galicia, se constituyó una mesa de trabajo a nivel nacional para crear un protocolo de prevención de la conducta suicida en el cuerpo que, entre otros elementos, incluiría un equipo multidisciplinar al que los agentes pudiesen acudir en caso de necesitarlo y que ejerciese un control de la salud mental de los policías. Tras varias reuniones, el SUP denunció que el proceso se «paralizó» durante el último trimestre del año pasado, y todavía no se han convocado nuevas reuniones, por lo que han exigido que se «reactive». El sindicato mayoritario en la Comunidad basa su petición en que el estrés y los factores emocionales son «los grandes olvidados» del trabajo de los agentes, que no cuentan con herramientas como evaluaciones psicosociales periódicas o métodos de vigilancia de la salud mental.

A tenor de las cifras oficiales, desde el año 2000 se han suicidado en España 162 agentes, cuatro de ellos en lo que va de 2019. Desde 2015 han sido 48 los suicidios registrados en el cuerpo, de los que siete han tenido lugar en Galicia. La estadística, revelan, supera con muchos los fallecidos en actos de servicio o durante desplazamientos y pone de relieve «el drama al que nos enfrentamos». Ahondando en la realidad de los números, González indicó que el suicidio es precisamente la primera causa de muerte no natural de los agentes. Además, en la mayoría de los casos los efectivos echan mano de su arma reglamentaria para poner fin a su vida. «Es un elemento facilitador», resumen del SUP a la hora de explicar que un policía en España pasa pruebas «de vista, de oído y de sangre», pero ninguna de salud mental pese a que todos los días lleva un arma encima. De ahí, insisten, la necesidad de poner en marcha medidas —como tiene ya la Guardia Civil— que prevengan nuevos suicidios, así como elementos como la asistencia telefónica a los agentes que lo necesiten o el apoyo profesional adecuado. Este equipo de prevención y seguimiento, que apuestan porque esté inicialmente compuesto por siete personas, tendría «un coste bajo» o incluso «cero», según destacaron.