Los cooperantes que estaban retenidos en Argel llegan a Tinduf

Han estado dos días a la espera de ser trasladados a los campamentos saharauis. Air Argelie ha señalado que no tenía aviones ni pilotos suficientes para llevarlos

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El grupo de cooperantes españoles, entre ellos 25 de Cantabria, que estaban retenidos en el aeropuerto de Argel (Argelia) a la espera de ser trasladados a Tinduf ya ha han llegado a esta provincia.

Ángel Oria, de la expedición de cooperantes cántabros de la asociación Alouda que han ido a visitar los campamentos saharauis, ha explicado a Efe que a primera hora de esta mañana pudieron llegar, tras tomar finalmente un vuelo en Argel.

Oria ha indicado que en ese vuelo iban más personas que tenían que desplazarse a Tinduf, incluidos alrededor de un centenar de españoles -navarros y andaluces- que llevaban hasta dos días retenidos en el aeropuerto de la capital argelina.

El grupo cántabro partió ayer viernes de Madrid con destino a Tinduf para llevar ayuda solidaria como libros, medicinas o material escolar a los campamentos, y visitar a los niños saharauis que han tenido acogidos en España y a sus familias.

Pero cuando llegaron a Argel los cooperantes de «Alouda» se encontraron con que en el aeropuerto había más españoles, navarros y andaluces, y personas de otros países que llevaban allí ya dos días sin posibilidad de ir a Tinduf, sin recibir ninguna explicación del retraso ni de la compañía aérea argelina que los iba a trasladar ni de las autoridades.

Sin aviones ni pilotos

La compañía argelina responsable del traslado, Air Argelie, les había indicado que no tenía ni aviones ni pilotos suficientes, según comentó anoche una de las expedicionarias cántabras.

También lo ha dicho así Oria, que ha apuntado que, según sus noticias, «era un problema de pilotos», un «tema laboral».

Según ha contado este cooperante cántabro, cuando llegaron al aeropuerto de Argel se encontraron «un caos», con personas que en algunos casos llevaban varios días esperando a que les llevaran a su destino.

«No veíamos que fuera posible que saliéramos. El caos era terrible, estaba aquello colapsado, no sólo por nosotros, sino también por argelinos que tenían que viajar a destinos nacionales y que estaban en esa misma situación», ha comentado.

Según sus cálculos, habría entre 250 ó 300 personas en el aeropuerto de Argel que «no sabían qué iba a pasar», a la espera de conseguir un vuelo.

Esto se veía «agravado» porque las autoridades no mediaban en esta situación y, de hecho, según el cooperante cántabro, unas chicas italianas llamaron a su Embajada y al Consulado español para alertar de lo que estaba ocurriendo y pedir ayuda, pero en ambos casos la respuesta fue «que no podían hacer nada».

«Se supone que ellos intervienen si un compatriota está en peligro, pero no era el caso, era una situación distinta», ha apostillado Oria.

Ha añadido que al final abrieron los mostradores de facturación -que estaban cerrados y sin personal- y llamaron a la gente que tenía que ir a Tinduf.

Delegados saharauis

«Conseguimos facturar con la ayuda de delegados saharauis que estaban con alguna delegación de otras regiones o el nuestro propio y el representante de la embajada saharaui en Argel, que fue quien realmente movió todo lo que pudo para que pudiéramos facturar, nos dieran la tarjeta de embarque y subir al avión como a puñados», ha manifestado este cántabro.

Agrega que tuvieron que esperar una vez embarcados pero cree que al final pudieron subir todos los que iban a Tinduf, porque pusieron «un avión más grande».

«Los que estábamos allí fuimos todos en el mismo avión», precisa Oria, que subraya que le «entristece» que «con la situación que vive el pueblo saharaui» sea «más noticia la incomodidad» que han pasado los cooperantes españoles.

La expedición cántabra llevaba libros para una biblioteca de uno de los pueblos saharauis y material escolar, y también iba a visitar a los niños que acogen en verano.

Los cántabros tienen previsto quedarse en Tinduf casi una semana, en este viaje que hacen cada año. En otras ocasiones se habían desplazado en chárter, pero esta vez lo hicieron en un vuelo regular de la compañía argelina.