Las jugadoras del Futsi Atlético Féminas celebran el triunfo. - FRANCIS JIMÉNEZ
COPA DE ESPAÑA DE FÚTBOL SALA FEMENINO

El Futsi, campeón de la Copa de España en Cádiz

El equipo de Amelia Romero apela al orden, intensidad y sentido colectivo del juego para tumbar al Burela en una dura final

CádizActualizado:

Un paseo triunfal, una hegemonía incontestable. El Futsi Atlético Féminas ha brillado en esta Copa de España de fútbol sala femenino y se ha adueñado del trofeo de una manera tan justa como contundente. Campeonas sin discusión. Dos goleadas en cuartos y semis y un triunfo con autoridad en la final (4-2) ante un Burela que aguantaba con estoicidad el juego solvente y certero de las madrileñas, guiadas por una Amelia Romero que es profeta en su tierra.

El conjunto de Navalcarnero en un último partido marcado por la intensidad y la emoción de los últimos minutos. Un martillo pilón contra los chispazos de las estrellas gallegas. Una estampa para el recuerdo de Cádiz, anfitriona de lujo de la cita.

El Futsi tomaba el mando. Amelia y Ju dirigían a una escuadra que había impuesto un paso marcial en la Copa, una marcha imperial. Las goleadas imprimían confianza en sus chicas, que vociferaban a través del cuero que este torneo se iba para Madrid. Con esa solvencia y sobriedad encaraban el choqueante las gallegas del Burela, protagonistas de la heroica remontada de la semifinal ante el Jimbee.

Juego colectivo ante una defensa cerrada

Las rojiblancas marcaban el tempo con el esférico mientras que las lucenses, con un marcado acento luso-brasileiro, aguardaban agazapadas con el deseo de agarrar algún contragolpe a las espaldas de las capitalinas. Tarea difícil porque éstas no perdían la bola, mantenían concentración y precisión y solían terminar jugada con disparos desde media distancia. El Futsi funcionaba como un engranaje perfecto, una maquinaria engrasada con muchos años de fútbol colectivo, y con ello marcaba la diferencia.

Gol anulado a María Sanz por mano-
Gol anulado a María Sanz por mano- - F. J.

Marta Pelegrín daba el primer aviso con una excelente jugada individual y Ju Delgado tomaba el relevo pero con el acierto final. Pisaba la pelota, driblaba a su par y la zaguera gallega introducía el disparo en su propia portería en un despeje fallido. El tanto hacía justicia y espoleaba a las de Burela, que tiraban de calidad individual para cercar la meta de Balbuena.

Las fuerzas se igualaban. Las gallegas se acercaban al área contraria y Jenny, en jugada individual y zurdazo marca de la casa, superaba por bajo a la arquera rojiblanca (12’). Con un chispazo neutralizaban el poderío colectivo de las chicas de Andrés Sanz. Dos estilos se enfrentaban sobre la pista y ninguno salía victorioso. De momento.

Amelia Romero y sus compañeras recuperaban el poder de la bola. Y en esta ocasión lograban el premio con mayor celeridad. Cuatro minutos más tarde, Leti encontraba el hueco en una desconexión del Burela y su punterazo raso y seco se colaba entre las piernas de la portera.

Más presión tras el descanso

El descanso no cambiaba la tónica. El Futsi de Navalcarnero apretaba aún más, en un alarde de fuerza, adelantando líneas en la presión para ahogar a las lucenses. El ritmo que imprimían las madrileñas era insuperable, y el desgaste hacía mella en su rival. La potencia en sus disparos lejanos se convertía en su única arma.

Amelia lanzaba un balón al poste y María Sanz anotaba en el rechace pero el colegiado anulaba el tanto por supuestas manos de la jugadora atlética. Un detalle que podía ser decisivo. Sin embargo, la fuerza mental de las subcampeonas ligueras impedía que bajasen un ápice su intensidad, y en el 32 Marta Pelegrín hacía el tercero en otro fallido rechace de las de Burela.

El Futsi acariciaba la Copa, aunque en este deporte todo cambia en cuestión de segundos. Cami arrebataba a Amelia la felicidad inmensa de marcar el cuarto en su casa, y Ariane estrellaba un doble penalti en el poste. Las gallegas se la jugaban con la portera-jugadora, y Dany cortaba la respiración de las madrileñas con un golazo en jugada de estrategia a cinco minutos del final.

Emoción tremenda para poner la guinda a una espectacular Copa de España. Con cinco, el Burela buscaba la remontada emulando la mañana anterior con el Jimbee. Muchos riesgos. La tensión se sentía, y terminaba de romperse con el gol de Elena en el último minuto, con la arquera adelantada.

El 4-2 suponía el fin de un precioso torneo que ha colocado a Cádiz en el centro del fútbol sala femenino nacional durante un fin de semana. Un orgullo para una tierra que ha disfrutado con su deporte rey.