El Cádiz CF ha llegado muy bien a las vacaciones de Navidad.
El Cádiz CF ha llegado muy bien a las vacaciones de Navidad.

Cádiz CF

El clima del vestuario no se toca

La directiva del Cádiz CF no pretende reforzar al equipo con nadie que despunte

Por  21:39 h.

Todo va de perlas. Genial. No hay que tocar nada. Sí. El equipo va de fábula, pero necesita retoques. Los necesitaba antes, sin ir encaramado en las plazas nobles de la clasificación pero el buen hacer de los muchachos de Álvaro Cervera ha motivado que haya hasta incluso aficionados que se pregunten si es necesario abrir la caja fuerte y tirar la casa por la ventana para intentar buscar lo que nadie, con los dos pies en el suelo, quiere decir pero todos tienen en la cabeza. Ya nadie lo recuerda, pero el Cádiz CFde Antonio Muñoz Vera se alzó con la elite, de la mano de Víctor Espárrago, sin acudir a un mercado que muchas veces lleva veneno en la sangre.

Pero el caso es que de todo esto se ha hablado en un Consejo de Administración donde no hay sitio para los petulantes y chupacámaras como en la era de Muñoz y en cambio sí hay sitio, con voz y relativo voto, para los que sí son considerados por la gente que decide, opina y vota. Pina, Cordero y Vizcaíno manejan una nave que va sobre nubes. Pero dentro del triunvirato hay una ley inquebrantable. ‘El vestuario no se toca’.
Y no se toca en varias facetas. Lo primero, los integrantes de la caseta amarilla se llevan de lujo. Hubo problemas con Abdullah, pero ya han quedado subsanados y otro día se escribirán en estas páginas –hoy no toca porque estamos en fechas tan entrañables que ni sale darlas– las explicaciones. Por descontado que la misión del director deportivo Juan Carlos Cordero no es otra que darle a su entrenador los requisitos indispensables para que no tenga ningún tipo de excusa pedirle que haga todo lo posible para que el equipo llegue a la fase de ascenso.

Eso sí. Lo uno no quita lo otro. Tanto Pina como Cordero dudaron de Cervera en contra de Vizcaíno, el gran valedor del ‘catequista’. Saben, y supieron, que el equipo que le dieron en verano no era para echar cohetes, pero de la mano de él ha crecido hasta cotas insospechables. Es cierto que hubo momentos (Oviedo, Rayo, Girona, UCAM…) en el que el puesto del entrenador estaba en el aire, pero la victoria en Lugo reconduzco el asunto y ‘Mister Milagro’ terminó de convencer a los que mandan en la dirección deportiva.
Nadie que despunte

Porque nadie se engañe. Cervera no nunca ha sido de la cuerda de Pina, pero eso no quiere decir que no lo pueda convencer a base de trabajo y, sobre todo, resultados. Y Quique Pina, hoy por hoy, se ha ido de vacaciones de lo más tranquilo con la decisión que en su día tomó un director de marketing como su amigo (y antes rival) Manuel Vizcaíno.

Y ahora ha llegado el mercado invernal. Y lo que tienen todos claro (Pina, Cordero y Vizcaíno) es que el ambiente del vestuario debe ser el mismo, inalterable. Todo va sobre ruedas y ningún fichaje de relumbrón ‘ni pega ni corta’ en ese bálsamo de aceite que es el vestuario amarillo.

El equipo de Cervera se mueve en el campo como un ejército en el que nadie manda más que el entrenador. Y esa es la base del triunfo a juicio del cuerpo técnico y de lo directivos. Y por eso mismo, desde la dirección técnica no se busca ningún fichaje de relumbrón que enre en el vestuario cadista como ‘un elefante en una cacharrería’.

En este sentido, y bajo consenso entre los dirigentes que comandan la entidad cadista, se ha acordado que todo refuerzo que llegue en el mercado invernal para reforzar el equipo de Cervera no será ninguna ‘estrella’ que sobrepase la frontera de lo que ganen los mejores del equuipo a no ser que se incorpore algún jugador de la fábrica de Pina, es decir, que sepa de antemano a lo que se expone y a su papel en el vestuario en el caso de que (como es el caso de Dani Gúiza) el entrenador no pueda concederle minutos de importancia sobre el terreno de juego.

Todo porque este Cádiz CF sea un remanso de paz. A estas horas, con todo funcionando, nadie debe despuntar.