Adriá Granell lloró desconsoladamente en Carranza tras la eliminación del Albacete hace tres años.
Adriá Granell lloró desconsoladamente en Carranza tras la eliminación del Albacete hace tres años.

CÁDIZ CF

Adriá Granell quiere secarse las lágrimas de Carranza en su regreso

El futbolista del Hércules sufrió la eliminación a manos del Cádiz hace tres años en un 'play off' de ascenso similar

Por  11:00 h.

Adriá Granell (Valencia, 13 de marzo de 1986) lloró amargamente ese día. El 9 de junio de 2012, hace justo tres años. En las filas del Albacete, el extremo se enfrentaba al Cádiz CF en la segunda ronda del ‘play off’ de ascenso. Sí, ‘calcaíto’. La ida en el Carlos Belmonte (0-0) dejaba todo abierto para el choque de vuelta, que terminaba con el mismo resultado.

La eliminatoria se decidía desde los once metros. En esa ocasión, al contrario que dos semanas después ante el Lugo, la moneda salía cara para los amarillos y sesgaba la esperanza del cuadro manchego, que terminaba su aventura y se quedaba sin ascenso. Por eso lloraba tanto Granell, con el rostro compungido mientras compañeros de uno y otro equipo intentaban ofrecer un consuelo que no encontraba de manera alguna.

Pero dicen que el fútbol siempre te da una segunda oportunidad. Y este domingo la tendrá el valenciano para secar las lágrimas de aquella noche. Esta vez será al mediodía, pero a la vez que la motivación estimula también pueden reaparecer viejos fantasmas.

Porque Granell ya sabe lo que es perder ‘la vida’ en el Ramón de Carranza. Sabe lo que impone el teatro de los sueños en amarillo, lo que apretará una hinchada deseosa de que su equipo regrese al fútbol profesional. El resultado (2-1) otorga una ligera ventaja a los alicantinos pero se antoja demasiado corto como para pensar que se trata de una valiosa renta. Con un solo gol queda fulminada.

El futbolista, indiscutible en la primera vuelta y uno de los baluartes del equipo blanquiazul hasta su lesión, no ha podido tener protagonismo en estos últimos tres meses por una  rotura del tendón del recto anterior del cuádriceps (un problema similar al que sufrió el madridista Luka Modric justo antes de Navidad). Ya está disponible para Manolo Herrero, pero el técnico ni siquiera lo convocaba para el choque de ida con el Cádiz “pues está aún muy verde” y falto de ritmo de competición.

No obstante, el viernes se desplazará con todo el plantel en la expedición que hará dos noches en Jerez de la Frontera con motivo de que el choque en Carranza será a las doce del mediodía. Este domingo tiene una cita con su pasado, y de nuevo habrá motivos para llorar.