López Simón, en un pase de pecho
López Simón, en un pase de pecho - Juan flores

López Simón: Madrid te espera, torero

Se juega la vida con una mala corrida del Pilar en Sevilla, corta una oreja de ley y pierde la Puerta del Príncipe por la espada

fernando carrasco
Actualizado:

Cuando un torero está en racha da igual que los toros no sirvan. Es el caso del madrileño López Simón, que ayer en Sevilla se impuso al naufragio de los toros de El Pilar-Moisés Fraile y a punto estuvo de obtener un triunfo importantísimo, tan solo manchado por el mal manejo de la espada en el sexto, al que cuajó una faena de las que hacen que el aficionado se levante de sus asientos [así lo contamos en directo]. Cortó ante el cuarto la única oreja que se concedió pero dejó a las claras que viene con la escoba y que no tiene intención de que le dejen fuera de las grandes ferias.

Todo lo contrario le sucedió al sevillano Manuel Escribano, con un lote infame que solo le permitió mostrar su imperturbable voluntad por querer triunfar. Y es que la que ha sido en los últimos años ganadería triunfadora de la Feria de Abril, echó ayer al ruedo sevillano una corrida de las que hacen que las figuras no quieran apuntarse más.

Por cierto y antes de entrar en detalles: imperdonable que ayer, en el día del 31 aniversario de su muerte, no se guardase un minuto de silencio en memoria de Francisco Rivera «Paquirri». Sevilla cuidaba antes estos detalles...

Y ahora, al toro. O a los toreros, que hubo más que de lo primero. Escribano vio cómo le devolvían su primero por inválido. El primero bis, manso y suelto de principio, tuvo pocas fuerzas y entró a la muleta medio andando. Ni emoción ni nada parecido. Demasiado machacón el de Gerena, que acabó desesperando al personal.

El tercero fue protestado hasta la extenuación por cojo. Mas la presidenta lo mantuvo en el ruedo. El público impidió que Escribano banderillease. Pero, lo que son las cosas, se tragó el de El Pilar dos series, dos, por el izquierdo en los mismos medios. Parecía que aquello daba un vuelco... pura ilusión. Sobre la diestra se defendió, cabeceando y protestando.

Mal toro también el quinto, donde destacó Escribano en un cuarto par sentado en el estribo para quebrar luego por los adentros. Aunque brindó al respetable e inició la faena con dos pases cambiados por la espalda, el animal no colaboró nunca. Lo exprimió todo lo que pudo. Pero era más misión imposible que las de Tom Cruise.

López Simón lanceó a pies juntos a su primero, toro suelto y sin fijeza también, y aunque descastado y sin fuerzas fue noble. El madrileño, sin obligarlo nunca, lo llevó a media altura. Eso sí, ligó y templó. No fue lo mismo al natural. Mató bien y se le pidió la oreja, no concedida. Servidor se muestra de acuerdo con la decisión de la presidenta.

Mala corrida

Sí la obtuvo del cuarto, el menos malo de la mala corrida salmantina. Un toro con trote cochinero en el inicio de faena. Alberto estuvo firme, tirando de su enemigo. La faena fue ganando en intensidad para concluir en un toreo encimista que gustó sobremanera. Oreja de ley.

Pudo haber cortado las dos del sexto si lo mata a la primera. Porque construyó el madrileño una faena emocionantísima y de mucha importancia a un toro con todo el peligro del mundo que quiso echárselo a los lomos en todo momento. Firme y sin aspavientos, López Simón le dio el pecho, se cruzó, aguantó «tragantones» y vació las embestidas. La plaza en pie en cada muletazo. Se presentía el peligro y la voltereta. No llegó ésta por fortuna. Faena sin concesiones. Ni a la galería ni al toro. Pena de espada. Pero continúa la racha. Madrid te espera, torero.