El músico y compositor británico-estadounidense Slash
El músico y compositor británico-estadounidense Slash

Slash, el último gran héroe del trinomio sexo drogas y rock and roll

Todo apunta a que grabará nuevo disco con Guns N’ Roses

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Arrestos por posesión de drogas y escándalo público, sobredosis de heroína, bacanales sexuales en camerinos, destrozos de habitaciones de hotel... Saul Hudson, más conocido como Slash, fue el último «guitar-hero» que cumplió a rajatabla todos los mandamientos del trinomio sexo, drogas y rock’n’roll. Después hubo más estrellas planetarias de las seis cuerdas ( Kurt Cobain, Jack White, Matt Bellamy), pero ninguna llegó a jugar(sela) con todos los elementos de la ecuación al mismo tiempo.

Casi nadie en el negocio puede decir, por ejemplo, que murió y volvió para contarlo. En 1992 estuvo clínicamente muerto durante varios minutos tras inyectarse demasiado caballo en un hotel de Oakland (California). Una experiencia que él mismo describió en sus memorias: «Salgo de la habitación, arrastro los pies por la moqueta, dándome cuenta de que estoy mareado y no puedo hablar. Abro la puerta, no controlo nada. Veo a una señora de la limpieza y pregunto por el ascensor, pero escucho mi voz muy lejana. Caigo al suelo del pasillo como un muñeco... Perdí el conocimiento y mi corazón se detuvo durante ocho minutos. Me desperté cuando los desfibriladores me golpearon el pecho y recargaron mi corazón para que pudiera latir. Recuerdo la luz intensa en mis ojos y un círculo de gente a mi alrededor». Dos días después, ya estaba de nuevo sobre el escenario dando guitarrazos «en plena forma».

Las viejas estrellas del rock estaban hechas de otra pasta, de eso no hay duda. Slash, que hasta la fecha ha sobrevivido a tres infartos, fue un adolescente con tendencias adictivas que pisó el acelerador de los excesos hasta el fondo cuando conoció a sus socios de Guns ‘N’ Roses. En el verano de 1985 vivían juntos en un cuchitril al que bautizaron como «La casa del infierno», un lugar de depravación donde vendían «drogas y chicas», como relató su su compañero Izzy Stradlin en su autobiografía. Dos años más tarde, convertidos en «rock-stars» gracias al enorme éxito de su disco de debut «Appetite for destruction», empezaron a competir en vandalismo con los hermanos tóxicos de Aerosmith, que los reclutaron como teloneros de su gira. «Nos alojábamos en peores hoteles que ellos, pero eso no nos impedía ir hasta allí para destrozarlos», cuenta Slash en su libro.

Ochenta serpientes y un puma

Cuando no estaba de gira, la cosa no iba mejor. A principios de los noventa se compró una mansión en Los Ángeles y la llenó con más de ochenta serpientes y lagartos, una docena de gatos y un cachorro de puma llamado Curtis, entre los que caminaba totalmente colocado de cocaína y armado con una pistola. «Me metía un tiro y caminaba por la casa, alucinando. Y disparaba varias veces».

Guns ‘N’ Roses implosionaron en 1996 pero Slash no consiguió empezar a controlarse hasta 2006. «Ese año fue la primera vez que subí sobrio a un escenario», confesó en una entrevista. Una década más tarde, tras probar con diferentes proyectos (Slash’s Snakepit, Velvet Revolver y Slash featuring Myles Kennedy and The Conspirators, con los que ahora nos visita), volvió a reunirse con los Guns para salir de gira. Y parece que la cosa va en serio, pues todo apunta a que pronto entrarán al estudio para grabar un nuevo disco. Una gran noticia para todos sus fans. Pero que Dios le proteja.