Primera reunión con la nueva presidenta de Navantia, Susana Sarriá, celebrada el pasado septiembre
Primera reunión con la nueva presidenta de Navantia, Susana Sarriá, celebrada el pasado septiembre - LA VOZ
INDUSTRIA

Revés en la negociación del plan industrial de Navantia

Los representantes sindicales abandonan la mesa negociadora porque las propuestas de la empresa para convenio único se alejan de sus reivindicaciones

CÁDIZActualizado:

Las espadas siguen en alto en la negociación que mantiene la dirección de Navantia con los representantes de los trabajadores para firmar un plan industrial para la compañía que permita mayor eficacia y competitividad y que, además, incluye un convenio colectivo único. Las conversaciones iban viento en popa hasta el pasado junio, sin embargo, la llegada de un nuevo Gobierno y el consiguiente nombramiento de los nuevos ejecutivos tanto de la SEPI como de Navantia aplazaron la negociación hasta después de vacaciones de verano. La quinta reunión entre las partes, la primera bajo el mandato del PSOE, tuvo lugar a mediados de septiembre para presentar a los nuevos ejecutivos y confirmar que la hoja de ruta marcada por el anterior Gobierno seguía adelante, sin embargo, en la sexta reunión, que se celebró en octubre surgieron las primeras diferencias al tocar algunos puntos del futuro convenio.

La séptima reunión ha tendido lugar entre el miércoles y el jueves pasado y el resultado ha sido nulo. Los representantes sindicales que están negociando con la dirección de la empresa el que está llamado a ser el primer convenio colectivo único se levantaron de la mesa de negociación ante la falta de avances.

Según han trasladado, su objetivo es no mantener una nueva reunión hasta que se les entregue una nueva propuesta que "se acerque o asuma la de la representación social" en los artículos que hacen referencia a los conceptos de la recuperación del poder adquisitivo, ingresos de nuevo personal y salidas anticipadas, además de complemento de jubilación y asimilaciones".

Lo que se ha decidido por unanimidad de todos los representantes sindicales ha sido "levantarse de la mesa, pero no dar por rotas las negociaciones". "En el momento, llegado el caso, de que Navantia nos traslade una nueva propuesta, la valoraremos y decidiremos", aseguran las mismas fuentes.

Empresa y representantes de los trabajadores se citaron en la sede central de la compañía, en la calle Velázquez de Madrid, donde el pasado miércoles, el portavoz de la representación sindical, Javier Galán (CC.OO.), exigió que "se presente en la mesa una propuesta que permitiese su valoración como una aproximación de posturas".

A través de un comunicado, se ha manifestado que "la dirección no entregó ninguna otra propuesta, por lo que los delegados de los trabajadores, por unanimidad, tomaron la decisión de levantarse de la mesa y no mantener una nueva reunión".

Planteamiento de la empresa

La reunión anterior a la de esta semana, celebrada el 31 de octubre, acabó también sin acuerdo y con malestar por parte de los representantes de los trabajadores, ya que las propuestas de la empresa en materia salarial y de rejuvenecimiento de plantilla estaban muy alejadas de la propuesta sindical. En la reunión se puso de manifiesto la necesidad de planes de formación y la obligatoriedad de fijar un calendario de contactos más activo si cabe con el fin de firmar el acuerdo antes de final de año. Así, la propuesta de la empresa se basa en un incremento salarial ligado a lo aprobado en los Presupuestos Generales del Estado (PGE), con el 1,5% general desde el 1 de enero de 2018, el 0,25% desde el 1 de julio de 2018 y el 0,2% ligado a la productividad. En materia de rejuvenecimiento de plantilla, la empresa plantea salidas anticipadas a los 63 años cumplidos en 2019 y 400 entradas de indefinidos con el compromiso de la contratación temporal a mayores. La comisión negociadora del convenio único de Navantia señaló que "una vez realizadas las propuestas, el portavoz de la representación social se dirige a la dirección de Navantia y aclara que, si se quiere firmar un documento antes de finalizar el año, lo que se nos ha trasladado está muy alejado de la propuesta inicial sindical".

A esta situación hay que sumar también que los representantes sindicales del astillero de Puerto Real han contribuido a poner una condición más sobre la mesa antes de firmar cualquier acuerdo y es que la empresa garantice la carga de trabajo con absoluta solvencia, es decir, el cuarto y último petrolero que se fabrica en la planta puerorrealeña, el 'Monte Uría' se entregará la próxima primavera y los representantes de la plantilla exigen un compromiso serio del Gobierno para asegurar nueva carga de trabajo.