PREHISTORIA

La pintura roja del Neolítico, a examen en San Fernando

Expertos de EEUU estudian en el yacimiento del Campo de Hockey la exposición al mercurio utilizado en pintura para el cuerpo, ofrendas rituales o pintura para las cerámicas

CÁDIZActualizado:

El profesor Steve Emslie, del Departamento de Biología Marina de la Universidad de Carolina del Norte (EEUU), ha visitado esta semana la ciudad de San Fernando (Cádiz) para conocer de primera mano los restos arqueológicos del yacimiento neolítico de Campo de Hockey, en el marco de un proyecto que tiene como fin investigar la exposición al mercurio sufrida por las poblaciones de la Península Ibérica en los inicios de la minería (Neolítico).

Así lo ha explicado a Europa Press el profesor de Prehistoria de la Universidad de Cádiz (UCA) y coordinador del yacimiento isleño, Eduardo Vijande, quien ha detallado que en la época neolítica las poblaciones utilizaron el cinabrio (sulfuro de mercurio) como colorante rojizo en diversas actividades culturales, tales como pintura para el cuerpo, ofrenda ritual, pintura para las cerámicas, etcétera.

Ha señalado que el uso de este mineral puede causar envenenamiento crónico por mercurio, llegando a producir la muerte por su ingesta o por su absorción a través de la piel o intestinos, causando disfunción nerviosa y cerebral, insuficiencia renal y otras enfermedades.

Según ha explicado Vijande, este colorante (cinabrio) se obtenía de las minas de Almadén (Ciudad Real), siendo exportadas desde el Neolítico hasta la época romana. Este estudio del doctor Emslie investiga por primera vez este impacto tóxico en la población de la prehistoria.

Ha apuntado que, gracias a una beca Fulbright, el profesor Steve Emslie ha muestreado diversos nacimientos neolíticos y calcolíticos de la Península Ibérica, incluyendo también entre sus objetivos el de determinar la presencia en la población de Campo de Hockey de niveles crónicos de exposición al mercurio.

Estos análisis se desarrollarán en la Universidad de Carolina del Norte Wilmington usando un DMA-80 analizador de mercurio. Los resultados serán comparados con los obtenidos en otros yacimientos peninsulares como Perdigôes (Portugal) y Valencina (Sevilla). Vijande ha significado que el Ayuntamiento de San Fernando colabora en la realización de estos estudios.

EL YACIMIENTO

El coordinador del yacimiento ha señalado a Europa Press que éste se excavó en el año 2008 como consecuencia de una obra de urgencia porque se iba a construir un campo de hockey, que ha acabado dándole nombre. Todas las pruebas de Carbono 14 determinan que el yacimiento tiene 6.000 años de antigüedad, situándolo en el Neolítico Medio.

La excavación permitió localizar algunas partes del poblado, sacando a la luz dos fondos de cabaña, varios pozos de grandes dimensiones que se piensa que servían para almacenamiento y una necrópolis con varias singularidades que aportan la mayor importancia al yacimiento.

Se trata, según ha indicado Vijande, de un cementerio "magnífico" en el que se han excavado 60 tumbas y se han recuperado a 76 individuos. La mayoría son tumbas individuales, siendo esta "la excepcionalidad" del Campo de Hockey, ya que "en esta cronología las tumbas son colectivas en toda la mitad de la Península Ibérica", dándose así "un ritual único para estos momentos en todo el sur de España".

EL ABRAZO

El 82 por ciento de las tumbas excavadas son individuales, si bien aparecieron algunas dobles, alguna triple y una cuádruple. Se da la circunstancia de que una de las tumbas dobles es el caso más famoso de este yacimiento, conocido como "el abrazo".

Se trata de dos individuos enterrados con la peculiaridad de que están mirando el uno hacia el otro y tienen entrelazados los miembros superiores e inferiores en actitud de abrazo, lo que indica que los enterraron a la vez y que quienes lo hicieron estaban convencidos de que existía entre ellos un vínculo afectivo.

El coordinador del yacimiento ha explicado que se está investigando la relación que tenían dichos individuos --un varón y una joven--, habiéndose extraído muestras para analizar su ADN y determinar si su vínculo es familiar o de otro tipo.

Vijande ha resaltado que es difícil encontrar un yacimiento de estas características, apuntando que se están realizando analíticas y estudios de diverso tipo. Así, se han desarrollado estudios que han permitido reconstruir cómo era la fauna de la época en San Fernando y hay en marcha estudios sobre el polen que permitirán saber cómo era la vegetación y, por tanto, el clima.

De la misma manera, se están realizando estudios complementarios de los carbones de las propias hogueras que servirán para establecer también cómo era el entorno vegetal de la zona.

Así, son múltiples las investigaciones que se están llevando a cabo y que próximamente serán publicadas, como la relativa a los ajuares hallados en las tumbas, donde aparecen colgantes de ámbar o cuentas de turquesas y otros materiales que no existían en la zona, lo cual demuestra la existencia de algún tipo de comercio de larga distancia.