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Carcassonne: la mayor fortificación medieval de Europa que deberías visitar

La «Cité» fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1997

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Cuando pensamos en viajar a Francia lo primero que nos viene a la mente es la Torre Eiffel, los Campos Elíseos, el Moulin Rouge, el museo del Louvre, el barrio de Montmartre o la Catedral de Notre Dame. Todos estos lugares tienen algo en común, y es que todas se encuentran en la capital del país, París. ¿Pero y si te dijéramos que existen lugares increíbles más allá de la capital parisina que tienes que ver si visitas el país que vio nacer a Gustave Flaubert, Coco Chanel o Marion Cotillard?

Sin duda, uno de los atractivos franceses más bonitos es curiosamente un destino en el que pocas veces pensamos y se trata de Carcassonne. De hecho, la Cité de Carcassonne es uno de los lugares más visitados de Francia y se trata de la mayor fortificación medieval de Europa, que forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1997 y que cada año visitan miles de turistas cuya voluntad es encontrar un lugar de ensueño donde los cuentos de príncipes, castillos y dragones parece que cobren vida. De hecho, para muchos y no en vano este enclave medieval está considerado como uno de los más bellos del mundo.

Uno de los lugares más visitados de Francia

¿Pero realmente es para tanto visitar la Cité? Fulminantemente, la respuesta es sí, y lo sabrás nada más la veas a lo lejos. La inconfundible silueta de esta fortaleza se alza sobre una colina junto a los viñedos de la campiña francesa, toda una muestra del poderío de una época en la que la defensa de las ciudades era una de las partes más importantes de la política europea. Además, que la entrada a la ciudadela sea gratuita es algo que llama mucho la atención de todos aquellos que acceden a visitar el lugar, ya que les permite un ahorro de dinero que pueden invertir en otras actividades. De este modo, podrás pasear por sus calles, observar sus torres y murallas, y apreciar tanto el Castillo Condal o la Basílica Saint-Nazaire sin gastarte ni un euro - a no ser que quieras realizar una visita guiada, que también es altamente recomendable si quieres conocer todos los detalles acerca de la ciudadela.

Toda esta demanda ha hecho que cada vez sean más las ofertas de viaje en Carcassonne (Voyage Privé) que se ponen a disposición de los usuarios para favorecer el desplazamiento hasta las muchas posibilidades que presenta. Y es que más allá de la Cité, esta ciudad del sur de Francia, ubicada entre Perpiñán y Toulouse, permite la realización de otras actividades variadas que la convierten en un destino apto tanto para amigos, familia o pareja. Además, podrás gozar de un montón de tabernas, cafeterías, restaurantes y locales donde probar los productos franceses de mejor calidad para que te quedes con el mejor sabor de boca tras pasar unos días en plena calma, olvidándote absolutamente de la rutina que invade tu día a día.

Mercados tradicionales y medievales

Cruzando el río Aude por el Puente Viejo vas a poder disfrutar de la otra zona de la ciudad de Carcassonne. Hay que decir que no es tan espectacular como la Cité, sus murallas y su ambiente de cuento de hadas, pero también recoge rincones emblemáticos y bonitos donde pasar una velada maravillosa junto a los tuyos. Se trata de la Bastide Saint-Louis, en cuyo interior se instala una plaza que día a día por las mañanas se ocupa de mercados tradicionales donde encontrar piezas artesanales. Lo que más llama la atención es su ambiente cultural y social, repleto de voceros que transmiten alegría y jolgorio. Tras pasar un rato agradable rebuscando entre paraditas, la Iglesia de San Vicente te espera para que le eches un vistazo a su arquitectura.

Lo cierto es que Carcassonne es uno de los destinos más asequibles para aquellos que necesitan coger aire de sus respectivas vidas y no disponen de mucho tiempo. Esta ciudad puede verse en un día, aunque debido a que las vistas nocturnas de su castillo iluminado la hacen increíble, es recomendable pasar todo un fin de semana o un puente disfrutando de su tranquilidad. Además, se encuentra en un buen punto de la geografía francesa, haciendo que sea uno de los puntos óptimos para que tanto franceses, como españoles, suizos o incluso italianos puedan realizar una escapada rápida para conocer la historia que envuelve a esta estupenda ciudad medieval.