El alcalde de Barbate pide más atención de las administraciones en temas de migración

Miguel Molina ofreció una rueda de prensa conjunta con la Asociación Pro-Derechos Humanos para condenar la situación vivida en los últimos meses

CádizActualizado:

El alcalde de Barbate, Miguel Molina ofreció una rueda de prensa conjunta con la Asociación Pro-Derechos Humanos para condenar la situación vivida en los últimos meses, coincidiendo con la aparición en la playa de Marisucia de la pedanía barbateña de los Caños de Meca del vigésimo cuerpo de los tripulantes que arribó en estas playas la pasada semana.

Junto a Miguel Molina en se encontraba Ana y José Luis, por parte de Pro Derechos Humanos que aportaron datos tan preocupantes como que en lo que llevamos de año han llegado unas 55 mil personas, lo que supondría 20 mil más que la mayor llegada de migrantes hasta la fecha, en el año 2006.

Miguel Molina, lamentó la nula colaboración de las administraciones superiores, indicando directamente la estatal y andaluza, para el alcalde «tal vez si el color de piel de los ahogados hubiese sido otro estaría el mar lleno de flores». Molina solicitó expresamente que «ahora que llegan las elecciones y el presidente del Gobierno visitará Cádiz espero que tenga en cuenta lo que está pasando no sólo en Barbate sino en todos los pueblos de la costa gaditana que estamos asumiendo competencias que no son nuestras con la única colaboración de asociaciones como Pro-Derechos Humanos y del a Guardia Civil».

Las duras palabras del alcalde fueron secundadas por José Luís López, que aseguró que «el señor Marlaska ha hecho bueno las políticas de sus antecesores, aunque parezca mentira». Para el miembro de Pro-Derechos Humanos, «la única solución que vemos posible viene de los propios ciudadanos».

El alcalde reconoció, que «siendo muy frío y duro hablar de cifras en estos momentos, no podemos negar la realidad y actualmente el pueblo de Barbate tiene que emplear el 40% de la partida destinada a Servicios Sociales a temas de inmigración, un problema extra que se une a una administración con importantes problemas de financiación».