Ignacio Camacho ha participado en el ciclo de conferencias del Aula de Cultura del Club de Golf Vistahermosa - ANTONIO VÁZQUEZ
CULTURA

Ignacio Camacho habla sin tabúes de la situación política en España

El nuevo gobierno socialista y el desafío independentista catalán han sido los ejes de la conferencia que ha impartido el periodista en el Aula de Cultura del Real Club de Golf Vista Hermosa

El PuertoActualizado:

Los veranos en la provincia de Cádiz son mucho más que sol y playa, porque la costa gaditana rima con cultura, con reunión en la tarde para tratar temas actuales, con bucear en la España de ahora, tan compleja y cambiante que a veces no nos damos cuenta del tiempo histórico que vivimos.

Así lo ha mostrado la gran afluencia de público (más de 200 personas) que ha acudido en la tarde de este miércoles al club El Buzo, para asistir a la conferencia que ha impartido el periodista y escritor Ignacio Camacho en el marco del Aula de Cultura del Real Club de Golf Vista Hermosa, patrocinado por ABC, LA VOZ, Banco Santander, Cruzcampo y Cajasol, con el sugerente título 'La España líquida'.

Camacho, columnista del periódico ABC, exdirector del mismo y colaborador habitual en debates de radio y televisión, ha afirmado que el nombre de su conferencia lo ha tomado del concepto de «modernidad líquida» del sociólogo polaco Zygmunt Bauman, «que aludía con este término a una forma de vida contemporánea caracterizada por no mantener un rumbo determinado».

Pedro Sánchez, un «líder líquido»

«Hace dos meses el gobierno de Rajoy se había asegurado terminar la legislatura», ha contextualizado el periodista sevillano, «pocas semanas después, moción de censura mediante, hay un gobierno de izquierdas apoyado por los partidos independentistas, los presos han vuelto a Cataluña» y el Partido Popular tiene un nuevo líder.

Según Camacho, la prioridad del nuevo gobierno socialista consiste en «desenterrar a Franco y cambiar la Constitución al femenino», mentras el «líder de la nación recibe en la Moncloa a un supremacista catalán, al que le quita la bandera de España apra no molestar». «¿Queda algo sólido de aquélla España de las banderas de octubre?», se ha preguntado el periodista. Su opinión es que Pedro Sánchez, «que es un líder líquido, mutable, sin convicciones conocidas ha conectado, como lo hizo Zapatero, con la parte líquida de la sociedad española».

Para Ignacio Camacho, los gobiernos consevadores son los herederos «de lo que queda de lo sólido», pero solo obtienen el poder en nuestro país «en situaciones extremas». Por eso, Pedro Sánchez «se ha alzado al poder con una coalición negativa, formada por populistas y soberanistas, y con un discurso de apaciguamiento que ha sido bien recibido por esta sociedad española que no soporta durante mucho tiempo la presión».

Como un «equilibrista nato» ha definido el columnista de ABC al presidente del Gobierno, cuya continuidad ha vaticinado, «independientemente de cuándo acabe este mandato volátil», basándose en la «teoría de los ciclos», que señala que «los cuerpos electorales funcionan históricamente bajo ondas de una cierta duración». Y que las sociedades, aunque no hayan votado, tardan tiempo en corregir sus errores. Por eso, ha afirmado Camacho que «si este gobierno consigue naturalizarse, es probable que obtenga otro mandato, que era el verdadero objetivo de la moción de censura. De momento, en las encuestas ya ha pasado de ser el tercer partido al primero».

Porque según el escritor la intención del actual gabinete presidencial no es gobernar, sino ganar las próximas elecciones. «Su programa de gobierno en realidad es un programa electoral», ha subrayado. «Hasta ahora lo que ha conseguido es formar una coalición negativa de rechazo a lo que había» pero «en su carácter esencialmente propagandístico hay un obstáculo importante, Cataluña». Y el problema catalán «es sólido, inmutable», que será «durante mucho tiempo el principal problema de España», porque el país «no es viable como nación constitucional sin Cataluña».

Cataluña y la España de las banderas

Tanto Pedro Sánchez como Mariano Rajoy durante los últimos años de su mandato, ha apreciado Ignacio Camacho, han optado por «tratar de aparcar» ese «problema esencial hasta que no hay más remedio, como ocurrió a finales de octubre, cuando se tuvieron que adoptar medidas extremas». «Este gobierno quiere fluidificar el problema de Cataluña para ganar tiempo», ha puntualizado.

«Hasta la moción de censura, los movimientos de la demoscopia electoral estaban determinados por las consecuencias del golpe contra el Estado de octubre», ha afirmado, por ello, el gobierno de Sánchez intenta enfocarse en otros aspectos más triviales, menos estructurales. «Esto desarma la cohesión que se generó como reacción al golpe de octubre», ha puntualizado. «La España de las banderas mostraba una pulsión sólida: con la nación no se juega», algo que parece haber desaparecido.

Esta integridad de España, «es la gran seña de identidad del centro-derecha», a lo que pueden añadirse otros valores sólidos, «ahí está Pablo Casado, hablando de familia, de vida, pero el valor indiscutivle es la nación, como centro de convivencia», ha desarrollado Ignacio Camacho. Al tiempo que ha puesto de relieve que «ya no se puede contemplar el centro-derecha como un bloque unívoco» y el Partido Popular quiere ser «según aprece deducirse de las declaraciones de Pablo Casado, el reducto de una sociedad sólida de valores firmes».

Asimismo, el periodista ha vaticinado que este gobierno será «el último monocolor», el próximo «será de coalición», porque «esta licuación de los valores ha licuado también el bipartidismo y eso va para largo».

«Hasta que un improbable bloque constitucional construya una reforma electoral sólida, vamos a seguir en la paradoja de que el futuro de España siga en las manos de los que no creen en ella y quieren desestructurarla», ha subrayado Camacho, al tiempo que ha advertido que «al final, todos los proyectos líquidos se deshacen y acaban desembocando en liderazgos reactivos y contundentes, como ha pasado con Donald Trump».

No ha querido terminar el periodista sin volver a poner el foco sobre Cataluña, afirmando que «en octubre hubo una declaración de independencia y no pasó nada de milagro». Según Ignacio Camacho, estuvo a punto de producirse la separación de Cataluña del resto de España, algo que no pasó «porque el Rey marcó el camino al Gobierno», pero lo que sucedió entonces, volverá a ocurrir «en un tiempo indeterminado». «Esta crisis nacional va a dejar huellas», ha subrayado, porque «los que quieren liquidar este país se han convertido en lo único sólido».