Los Reyes de España y los Príncipes de Asturias presiden el desfile del Día de las Fuerzas Armadas en Zaragoza. /EFE
parada militar

Los Reyes presiden en Zaragoza el desfile del Día de las Fuerzas Armadas

Parte del público ha recibido con silbidos y abucheos al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que sustituía en el acto a Carme Chacón

ZARAGOZA Actualizado: Guardar
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Don Juan Carlos y Doña Sofía han presidido en Zaragoza el desfile con motivo del Día de las Fuerzas Armadas, la segunda mayor parada militar del año -la primera es la del Día de la Hispanidad-, que este año cuenta con 1.700 militares de los tres ejércitos y la Guardia Civil, unas 50 aeronaves y 90 vehículos. A su llegada, los Reyes han sido recibidos con aplausos mientras quer parte del público asistente ha dedicado silbidos y abucheos al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que sustituye en este acto a Carme Chacón, que sigue de baja por maternidad.

La parada militar, marcada por una gran bandera nacional, de 24 metros cuadrados, ha contado este año con la participación de todas las grandes unidades de Tierra y Aire con sede en Zaragoza y Aragón, como la Academia General Militar, la Base Aérea de Zaragoza, la Brigada de Caballería Castillejos, la Agrupación de Apoyo Logístico y la Unidad Militar de Emergencias (la última en asentarse en la ciudad).

Acompañados por el ministro de Defensa, Alfredo Pérez Rubalcaba, y por el jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general de Ejército Félix Sanz, los monarcas han llegado unos minutos después de las 12.00 horas al Paseo de la Independencia junto con los Príncipes de Asturias, don Felipe y doña Letizia.

Tras los honores militares, los Reyes han saludado a la delegación de autoridades, encabezada por Rubalcaba, el presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, y el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch. Toda la cúpula militar y ministerial asiste a la parada, que cada año se celebra coincidiendo con la festividad de San Fernando y que cumple su vigésima primera edición.

Homenaje a los caídos

Tras el saludo protocolario ha llegado el momento del izado de la bandera nacional, de 24 metros cuadrados de extensión, que han portado tres soldados de los Ejércitos de Tierra y del Aire y de la Armada y por un agente de la Guardia Civil.

Posteriormente, se ha celebrado el tradicional acto de homenaje a los que dieron su vida por España, en el que el Rey don Juan Carlos, ataviado con el uniforme de capitán general de uno de los tres ejércitos, ha acompañado a los soldados para depositar ante la bandera nacional una corona de laureles mientras los guiones y banderines se inclinan ante la enseña.

El broche a este homenaje a los caídos lo ha puesto la primera 'pasada' de los siete reactores C101 Aviojet de la Patrulla Acrobática Aguila, que han dibujado los colores de la bandera nacional en el cielo de Zaragoza. Tras ello, ha comenzado el desfile, narrado este año por primera vez por una relatora, una periodista de un medio de comunicación audiovisual nacional especializada en temas de defensa.

Los cazabombarderos F18 del Ala 15 de la Fuerza Aérea, con sede en la Base Aérea de Zaragoza, han sido los encargados de abrir la exhibición aérea.

Presencia de todos los ejércitos

Tras ésta, el desfile terrestre, que ha contado con unidades a caballo, motorizadas y mecanizadas para recorrer el céntrico paseo zaragozano donde los aplausos han vuelto a ser especialmente para las compañías de la Legión, con su veloz cadencia de paso (160 pasos por minuto), y de los Tabores de Regulares de Ceuta y Melilla, con su lento caminar (90 pasos por minuto).

No han faltado en la parada militar los agentes de la Guardia Civil, los cadetes de los Ejércitos de Tierra y del Aire, los guardiamarinas de la Armada, los militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME), con su característico uniforme negro y boina mostaza, ni los esquiadores de la Brigada de Tropas de Montaña, una de las unidades más destacadas de Tierra con arraigo y tradición en Aragón.

Una vez terminada la parada militar, los Reyes se han dirigido al Ayuntamiento de Zaragoza para ofrecer a las autoridades asistentes una recepción con el tradicional brindis por España antes de volver a Madrid.