Loles López y Juanma Moreno intercambian miradas en la Junta Directiva Regional del PP andaluz celebrada el viernes 28
Loles López y Juanma Moreno intercambian miradas en la Junta Directiva Regional del PP andaluz celebrada el viernes 28 - J.M. Serrano
La nueva situación política en Andalucía

Loles López se quedará con el mando en el PP andaluz

Juanma Moreno confía en la secretaria general para afianzar su control interno en el partido

SevillaActualizado:

Las piezas empiezan a encajar en el PP andaluz tras el tsunami que ha supuesto también para ellos los resultados electorales del pasado 2 de diciembre que los han situado en el Palacio de San Telmo. Si en el PSOE nadie contaba con perder la Junta, se puede decir que en el PP muy pocos (¿había alguno?) contaban con obtener la Presidencia del Gobierno autonómico.

Mientras avanzan las negociaciones con Ciudadanos para diseñar la estructura del nuevo Gobierno andaluz —este sábado hablaron por teléfono Juanma Moreno y Juan Marín aunque se tomarán un pequeño descanso en fin de año— el líder del PP andaluz ya ha empezado a tomar decisiones. Y la primera es dejar el partido en manos de su actual número dos, Loles López, secretaria general desde el 15 Congreso Regional que se celebró en marzo de 2017.

De esta manera, Loles López afianza su posición interna y aumentará su responsabilidad ya que Moreno estará dedicado a la Presidencia de la Junta y tendrá menos tiempo para las cuestiones orgánicas. Juanma Moreno es plenamente consciente de que en el nuevo tiempo político que se abre ahora, mantener el control interno en el PP es «importantísimo», por lo que reafirma su confianza en la exalcaldesa de Valverde del Camino.

Eso significa también que, salvo que se produzca un cambio en las circunstancias, Loles López no ostentará ninguna consejería ni tendrá cargo específico en el Gobierno. Pero su misión no es menos importante: deberá afianzar el liderazgo interno de Juanma Moreno, que ha estado cuestionado hasta la misma noche electoral aunque ahora las cosas comienzan a ser más fáciles con el ascenso de Moreno al poder regional. Y eso a pesar de que hay algunos que no paran de recordar que los resultados electorales del actual presidente regional son iguales a los peores obtenidos en la historia del PP en Andalucía, los que cosechó Gabino Puche en 1990.

Crisis en las provincias

La actual secretaria general ha hecho durante este tiempo un trabajo interno muy intenso, sobre todo teniendo en cuenta que tenía varios frentes abiertos que, poco a poco, se están cerrando. Estaba, en primer lugar, el de Sevilla, con dos familias totalmente diferenciadas que se han enfrentado hasta las últimas consecuencias en un congreso provincial que terminó ganando la candidata que prefería la dirección regional. Y todo ello con amenazas de imponer una gestora y la firma de un pacto entre las dos partes auspiciado precisamente por Loles López. El resultado electoral de esta cruenta batalla, además de otras razones, ha relegado al PP a la cuarta fuerza política en la provincia y ha dado muchos votos a Vox pero ya parece definitivamente cerrada.

De la crisis de Sevilla a la de Jaén. En esta provincia el partido se ha roto en dos con la salida del PP de la mitad de los alcaldes, una fractura muy dura que el partido entiende que ya se ha solucionado, si bien no han logrado el reingreso de quienes perdieron el congreso provincial y se marcharon del PP.

En Granada las cosas están todavía convulsas. No se ha terminado de resolver el cisma entre los partidarios de JoséTorres Hurtado y los de Sebastián Pérez, actual presidente provincial que también ha protagonizado encontronazos con la dirección de Moreno.

Pero no hay crisis que no supere el poder. Desde un Gobierno regional, las cosas se ven de diferente manera sobre todo porque hay muchos puestos que ocupar en todas las provincias, por más que el PPy Ciudadanos insistan en que la mayoría serán ocupados por funcionarios. Hay muchos cargos de confianza que deberán tomar posesión en breves fechas.

Relevo complicado

Uno de los asuntos que preocupa en el PP es el traspaso de poderes en el Gobierno andaluz. Hasta la fecha, nadie del actual Ejecutivo en funciones se ha puesto en contacto con el equipo de Moreno para iniciar el traspaso de poderes, una tarea que será complicada por la enorme dimensión de la Junta y la falta de experiencia del PP en esta administración.

Tan sólo hay algunos funcionarios y cargos intermedios que están realizando informes pero no se está produciendo, al menos por el momento, un traspaso como sería deseable y ocurre en el Gobierno central, donde se hacen transiciones de un partido a otro con total normalidad e incluso nombrando a equipos de trabajos mixtos para ellos.

En este contexto, la Asociación de Archiveros de Andalucía ha dirigido escritos a los altos cargos de la Junta y ha emprendido una campaña en las redes sociales, recordando «la responsabilidad de custodia de los documentos públicos» y reclamando «normalidad en el traspaso de la información y los documentos».