uan Marín sostiene entre sus manos el acuerdo firmado entre el PSOE y Ciudadanos en 2015
uan Marín sostiene entre sus manos el acuerdo firmado entre el PSOE y Ciudadanos en 2015 - JUAN FLORES
POLÍTICA

Griñán y Chaves se cuelan entre Susana Díaz y Juan Marín

El primer debate en el Parlamento tras la ruptura del pacto entre el PSOE y Ciudadanos se celebró en un clima de tensión pero sin crispación

SevillaActualizado:

La presidenta de la Junta optó por un perfil institucional, con un tono bajo, pausado y sin alterarse ni entrar en las provocaciones que le hicieron los portavoces políticos en el Parlamento. Susana Díaz no quiere disolver todavía la Cámara y convocar las elecciones; quiere evidenciar la falta de estabilidad pero también sus esfuerzos por sostenerla. Antes de disolver el Parlamento tiene que aprobar la Ley de Igualdad, una de sus apuestas estratégicas, lo que ocurrirá exactamente dentro de quince días cuando se celebre el siguiente pleno del Parlamento. Después, ya se verá.

La presidenta tenía ayer un debate con quien ha sido su sostén parlamentario hasta ahora, el líder de Ciudadanos Juan Marín, al que acusó de presentarse como «el dóberman de la derecha». «No es creíble en ese papel. No le pega», le dijo la presidenta en la frase más dura que le ha dedicado hasta ahora en la Cámara.

Porque Juan Marín utilizó el argumento que sabía que iba a molestar a Susana Díaz, «usted y yo echamos a Griñán y a Chaves para que fuera presidenta», le dijo rotundamente sabiendo, además, que la salida de los expresidentes del Congreso y el Senado fue imprescindible para su investidura. Susana Díaz respondió al envite: «soy presidenta porque tuve la confianza mayoritaria de los andaluces», le dijo a la primera oportunidad.

Pero el guión de Ciudadanos ya está escrito hasta que los andaluces vayan a las urnas. Y no lo esconde: «El PSOE no tiene palabra, Susana Díaz no cumple lo que firma», dijo Marín en varias ocasiones en una especie de mantra que seguirá utilizando en las próximas semanas. Y que fue respondido, curiosamente, por el líder de IU, Antonio Maíllo. «Ya se lo dijimos, señor Marín, al principio de la Legislatura; quien no la conozca que la compre».

Tanto Antonio Maíllo como Teresa Rodríguez, la portavoz de Podemos y Juanma Moreno, líder del PP, preguntaron a la presidenta por el Presupuesto 2019. Todos están dispuestos a negociar, o al menos a sentarse, para que Andalucía tenga cuentas el próximo ejercicio. Pero el Gobierno andaluz no tiene intención de llevar las cuentas al Parlamento antes del 31 de octubre tal y como establece la ley. El adelanto electoral lo frenará todo.

A pesar de ello, Susana Díaz sigue siendo muy celosa de sus prerrogativas como presidenta y no suelta prenda sobre la fecha electoral. En varias ocasiones insistió en que habrá Presupuesto para 2019, «y será expansivo porque contará con 1.200 millones de euros más de fondos del Estado». Moreno también trató de pincharla, «ha venido Rivera a ponerle la fecha de las elecciones».