Coches incautados en Estepona - ABC
NACOTRÁFICO

Recuperan en Estepona cuatro todoterrenos robados para transportar droga

Los vehículos estaban aparcados en un centro comercial de la localidad y se sospecha que uno de ellos habían sido usados para cargar hachís en la playa

ESTEPONAActualizado:

La Policía Nacional ha recuperado cuatro coches todoterreno que habían sido robados para dedicarlos al tráfico de drogas. Los automóviles de alta gama habían sido denunciados como sustraídos por sus propietarios y que estarían destinados, según las pesquisas realizadas, al transporte de alijos de droga. Uno de los vehículos tenía los asientos traseros arrancados, para generar más espacio de carga, y contenía restos de arena de playa tras lo que se supone que hubiera sido un trasnporte de un cargamento de estupefacientes.

La investigación sobre los presuntos responsables del robo continúa abierta. Según las pesquisas, estos coches de alta gama serían utilizados por grupos criminales dedicados a introducir especialmente hachís en el territorio nacional mediante desembarcos en las playas. Los narcotraficantes suelen usar este tipo de vehículos por la tracción que tienen.

BMX, Audi, Toyota o Land Rover son algunas de las marcas preferidas por estos delicuentes, ya que proporcionan la seguridad sufiente para entrar en la playa a por la droga y para huir a gran velocidad en caso de encontronazo con las autoridades, como se reveló el pasado mes de abril en una operación contra una banda que se dedicaba a suministrar este vehículos a los narcos del Campo de Gibraltar.

La recuperación de los todoterrenos se produjo días atrás en el aparcamiento de un centro comercial de Estepona. Tras las comprobaciones efectuadas en el lugar donde aparecieron, los agentes confirmaron que los vehículos tenían matrículas falsas y figuraban sustraídos en las bases de datos policiales. Fueron robados en Torremolinos (Málaga), Jerez de la Frontera (Cádiz) y Portugal. Dos de los coches intervenidos tenían placas falsas de matrícula española y otros dos placas portuguesas.

Según la investigación del pasado abril, este tipo de vehículos son vendidos a los narcos por unos 10.000 euros. Tras ser robados a sus propietarios suelen estar un tiempo «enfriando» (ocultos). Se les borran las identificaciones y se le venden a las organizaciones de tráfico de drogas para que los usen en los alijos de droga. La forma de sustracción depende del modelo que vaya a ponerse en el mercado negro, usándose desde inhibidores de frecuencia a sistemas electrónicos.