Incautación de rejillas en Estepona
Incautación de rejillas en Estepona - ABC
ROBOS

Ladrones de alcantarillas en la Costa del Sol

La Policía Nacional ha detenido a dos personas por sustraer 375 rejillas a la empresa Hidralia en varios municipios de la provincia

MálagaActualizado:

Era un negocio sencillo. En medio de la noche, en zonas donde no preveían que iban a ser sorprendidos, paraban el Fiat Bravo en el que circulaban y cargaban con tapaderas de alcantarillados. Se bajaban con una herramienta para hacer palanca. La introducían en la rejilla y con presión la hacían saltar. Recogían el hierro, lo cargaban en el coche y se marchaban. A las pocas horas lo habían vendido.

Así lo hicieron en, al menos, 375 ocasiones. Es las veces que la empresa Hidralia denunció ante la Policía Nacional y la Guardia Civil que le estaban sustrayendo enrejados. Se estima que estos ladrones se hicieron con un botín superior a los 160.000 euros –es lo que costaba lo sustraído–.

A finales de febrero, la propia empresa denunció que sólo en Marbella se habían dado más de 200 hurtos de rejillas de imbornales –desagües en las calles para evitar acumulaciones e inundaciones–. La compañía calificó esto de «actos vandálicos» con «graves consecuencias para la ciudadanía». Lamentó que la desaparición de estas rejillas supusiera un peligro para los peatones. «Pueden caer dentro de los huecos de las alcantarillas», afirmó Hidralia, que abundó que también eran un riesgo para los vehículos, «pudiendo ocasionar accidentes importantes».

La empresa apuntó en un comunicado a que el problema se acrecentaba porque la reposición no podía ser instantánea. Pese a la señalización con vallas, no se podía colocar una nueva alcantarilla, porque eso requería entre dos semanas y un mes. Apuntaban a que los hurtos habían acabado el stock de tapaderas, ya que no tienen un tamaño estándar.

Rejillas agotadas

Entonces la empresa afectada hizo un llamamiento para evitar más hurtos, pidiendo la colaboración ciudadana. Animó a identificar a los que estaban levantando las rejillas en plena calle «Si no llevan el logo de Hidralia, no son operarios de la compañía», aseguró Carlos Corral, gerente de la empresa, que pidió a los ciudadanos que si se encontraban con algún imbornal al que le faltara la rejilla o que pudiera haber sido tapado con algún objeto no adecuado, que avisara de inmediato para señalizarlo.

Los ladrones se cebaron con esta empresa por la facilidad con que se podía quitar la rejilla y llevársela, amortizándola rápida al peso en la chatarrería concertada. En el mimo tiempo, otras empresas, como Acosol, no sufrieron este tipo de hurtos, como confirmó Manuel Cardeña, consejero delegado de esta entidad pública de aguas. Los anclajes de las tapaderas hacían más laboriosa su sustracción y los cacos preferían las de Hidralia, ya que era más rápido y sencillo cargar el coche.

El problema hizo que la Policía se pusiera sobre la pista de estas desapariciones masivas de rejillas de alcantarillas, sobre todo en Marbella. La empresa dijo al principio fueron «ocasiones esporádicas», pero que con el comienzo del año se detectó un repunte peligroso.

Se abrió una investigación que acabó con la operación «Desagüe», donde se ha detenido a dos hombres españoles, de 35 y 40 años. Se les investiga de sustraer supuestamente de la vía pública 375 tapas de alcantarilla en Marbella, Torremolinos, Benalmádena y Fuengirola.

Delito de hurto

Las pesquisas condujeron a los agentes a la localización e identificación, en primer lugar, de uno de los responsables de los hechos, y días más tarde, en colaboración con la Policía Local de Marbella, del segundo de ellos. Los sospechosos resultaron detenidos por su presunta implicación en un delito de hurto.

Seguidamente, fueron arrestados los encargados de una chatarrería de Estepona por su presunta participación en un delito de receptación de material robado. La investigación llevó hasta dos presuntos intermediarios.

Según las indagaciones de la Policía, conocían de la procedencia ilícita de las tapas de alcantarilla en el momento de comprarlas. Su cometido era recibir la mercancía sustraída y colocarla en plantas donde eran fundidas para sacar el hierro. Los dos ladrones habrían acudido hasta en 138 ocasiones en lo que va de año a llevar estas piezas férreas.

En el establecimiento de Estepona, los agentes recuperaron ocho tapas de alcantarilla cuya procedencia se cree que es ilícita. En la chatarrería comprobaron que el material sustraído que no pudo ser recuperado había sido enviado a dos centros de tratamiento de materiales para fundir y reconvertir el material. Estas plantas están situadas en Algeciras (Cádiz) y en Jerez de los Caballeros (Badajoz). Aquí el material volvía a ser puesto en circulación de una forma legal, tras ser sustraído de las calles de la Costa del Sol.