La alcaldesa de Córdoba, Isabel Ambrosio, junto al presidente dela CECO Antonio Díaz
La alcaldesa de Córdoba, Isabel Ambrosio, junto al presidente dela CECO Antonio Díaz - EFE
ECONOMÍA

Los empresarios tensan la cuerda con el Ayuntamiento de Córdoba

La acumulación de trabas a las empresas y la falta de gestión en algunas áreas propicia al peor momento entre ambas partes

CórdobaActualizado:

La cuerda empieza a tensarse y mucho entre los empresarios de Córdoba y el Ayuntamiento de Córdoba. El tirón de orejas que el presidente de la Confederación de Empresarios de Córdoba (CECO), Antonio Díaz, ha lanzado al cogobierno municipal en la Asamblea General de la patronal exhibe el malestar que hay entre muchos sectores de actividad.

La alta presión fiscal para las empresas en Córdoba, los obstáculos, los anuncios de éxodo de algunas firmas, las trabas burocráticas, la gestión urbanística y el papel dePedro Garcíaen la Gerencia de Urbanismo, el fiasco del sector logístico y la delantera que Antequera ha cogido a Córdoba o el estancamiento en proyectos importantes para el turismo decongresos, las comunicaciones, etcétera (aquí también tienen mucho que ver la Junta de Andalucía y el Gobierno) separan cada día más a los empresarios de la alcaldesa Isabel Ambrosio y su socio de Izquierda Unia.

En los comienzos del mandato la actitud de CECO fue la de ayudar, incluso en el ámbito logístico impulsó jornadas y participó activamente en la búsqueda de resortes para una actividad estratégica. Pronto llegaría el cerco a la cementera Cosmos y la demostración de que la inseguridad jurídica es uno de los peores lastres que asoman por Capitulares de cara a inversores externos.

Luego llegó el parque comercial Rabanales Plaza, la polémica de los veladores, Caballerizas Reales, el suelo para desarrollar El Álamo como polo logístico, el estancamiento en las licencias para viviendas de nueva construcción, la Escuela de Hostelería, el parón en nuevos proyectos hoteleros,... y un largo etcétera que sigue minando la confianza de un pilar fundamental de la ciudad a la hora de generar riqueza.

Además, del reciente anuncio de Ambrosio de una nueva ordenanza de licencias y actividades nada más ha vuelto a saberse en estos meses. La iniciativa fue vendida como una herramienta para desatascar proyectos y agilizar plazos en la Gerencia de Urbanismo.

Y todo ello en un contexto en el que los datos de desempleo no son halagüeños y la situación de pobreza que viven algunos barrios de Córdoba según los últimos datos del INE invitan al pesimismo absoluto. Ni siquiera el último paquete de ordenanzas fiscales para 2019, en el que se apuesta por una congelación general de tributos y tasas, parecen convencer a un empresariado más crítico que nunca en lo que llevamos de mandato.