La plaza a la que le da nombre el torero a caballo
La plaza a la que le da nombre el torero a caballo - RAFAEL CARMONA
MEMORIA HISTÓRICA

Una asociación sopesa llevar al juez la supresión por el Ayuntamiento del nombre de Antonio Cañero

Los abogados de la entidad que ensalza los valores del rejoneador cree que lo se le puede aplicar la ley de Memoria Democrática de la Junta

CÓRDOBAActualizado:

La asamblea de la Asociación Campera y del Rejoneo Antonio Cañero ha aprobado poner en manos de sus abogados la decisión del Ayuntamiento de Córdoba,tomada en febrero, de eliminar del callejero la plaza rotulada con el nombre del histórico torero a caballo cordobés. Es una de las quince vías que desaparecerán del nomenclátor tras el dictamen de la comisión municipal de Memoria Histórica, que las consideró vestigios franquistas incompatibles con la actual normativa.

El presidente de este colectivo, Enrique San Miguel, explicó que sus letrados «estudiarán si ven viable que prospere» un recurso contencioso-administrativo en los juzgados. «Si ellos nos dicen que hay condiciones suficientes para presentar dicho recurso, lo ponemos», sostuvo. Si, por el contrario, los abogados les comunican que «no hay ninguna posibilidad de que prospere», no seguirán adelante. «Si no tuviera sentido, para qué hacerlo», argumentó San Miguel.

«Labor benefactora»

A la espera de lo que marquen los letrados, ahondó, la postura de este colectivo es la de irse a los juzgados. Creen que hay «motivos serios» para llevar a los tribunales la retirada de la plaza a Cañero. A su juicio, no se le puede aplicar a este enclave la Ley de Memoria Histórica de Andalucía, que establece que se retiren de la vía pública los elementos en conmemoración o exaltación del golpe de Estado del 1936 o de la dictadura.

Esta asociación considera que no puede haber enaltecimiento del franquismo en un espacio que se rotuló con el nombre del rejoneador en 1989, en plena democracia (IU dirigía la Alcaldía), a petición del «barrio y como recuerdo de su labor benefactora». Cedió 51.500 metros cuadrados de suelos que contribuyeron a que el obispo Fray Albino pudiera levantar en la década de los cincuenta el barrio de viviendas sociales que luego se conocería como Cañero.

Esta asociación se opone a que se le saque del nomenclátor de una manera que «daña su honor». La comisión de Memoria Histórica en su dictamen propuso que se eliminara su nombre del callejero al considerar, basándose en el trabajo de tres historiadores, que cometió graves crímenes en la Guerra Civil.